¿Son efectivas las cremas reafirmantes?

By on febrero 15, 2010
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¿Son eficaces las cremas reafirmantes para combatir la flacidez de la piel? Algunas personas confunden la flacidez con la necesidad de reafirmar la piel. La flacidez puede evitarse pero las cremas reafirmantes no son una medida preventiva sino que se utilizan para combatir la pérdida de tonicidad cuando ésta ya se ha producido, aunque será necesario tomar en cuenta otras medidas como seguir una dieta sana y equilibrada, beber abundante agua, masajear las zonas afectadas y realizar algún tipo de actividad física.

Como os comentamos en nuestro artículo sobre cómo combatir la celulitis, la flacidez se produce por la pérdida de colágeno y elastina en la piel. Si observásemos un corte transversal del tejido de nuestra piel distinguiríamos claramente tres capas:

* Hipodermis o tejido subcutáneo: es la capa más profunda de la piel y está constituida principalmente por células de tejido adiposo.

* Dermis: es una región intermedia de la piel, donde se encuentran los folículos pilosos y las glándulas sebáceas y sudoríparas. En la dermis se encuentran numerosos vasos sanguíneos que transportan los nutrientes necesarios para la regeneración celular. También se localizan en esta sección las fibras de colágeno y la elastina, responsables de la resistencia y la flexibilidad de la piel.

* Epidermis: es la capa más superficial de la piel donde se encuentra la melanina (un pigmento responsable del color de nuestra piel) y la queratina (generada por unas células especiales llamadas queratinocitos cuya función es crear una capa resistente a las agresiones solares).

Hasta los 25-30 años las capas de las capas de la epidermis se renuevan cada 3 ó 4 semanas por lo que la piel luce brillante y tersa y las fibras de elastina y colágeno que se encuentran en la capa inferior de la dermis se encuentran intactas. Como resultado la piel muestra una mayor firmeza, que es visible sobre todo en la zona del rostro que no presenta arrugas ni líneas de expresión (las personas de tez muy clara o cuya piel se ha expuesto excesivamente al sol y a la contaminación, pueden presentar líneas de expresión a edades más tempranas).

A partir de los 30 años la regeneración celular se vuelve más lenta y nuestra piel comienza a envejecer. También perdemos parte de las proteínas estructurales presentes en la dermis comienzan a debilitarse. Como consecuencia de este deterioro aparece la flacidez, que en sus estados iniciales puede ser casi imperceptible pero que se vuelve más notoria si no la tratamos a partir de los 40, ya que los poros se agrandan, la pigmentación se aclara y la piel se reseca.

De todos modos, no siempre es la edad la causante de este problema. Cada vez más chicas menores de 25 años e incluso adolescentes recurren a los centros de estética por problemas relacionados con la flacidez, y las causas más comunes son el sedentarismo, el sobrepeso y cambios hormonales producidos en la pubertad.

Además existen otros factores externos que pueden provocar la aceleración del envejecimiento celular y la pérdida de firmeza: desde una dieta pobre en nutrientes, ya que una alimentación deficiente puede ocasionar anemias (la falta de glóbulos rojos trae consigo una mala distribución de oxígeno y nutrientes a las células), a pérdidas repentinas de peso, embarazo, estrés o consumo de tabaco y alcohol.

En el rostro, la principal evidencia de la flacidez es la aparición de arrugas y las llamadas líneas de expresión, mientras que en otras partes del cuerpo como senos, abdomen, glúteos o muslos los tejidos se debilitan y la piel pierde suavidad y elasticidad.

Sabemos que la flacidez es un problema difícil de tratar en algunos casos, sobre todo cuando se debe a factores hereditarios, problemas cutáneos o tendencia al sobrepeso. Sin embargo, y aun en estos casos, es posible mejorar el aspecto de nuestra piel con constancia y hábitos saludables, un programa nutricional completo y equilibrado o una ducha con agua fría o tibia para tonificar y reafirmar los tejidos.

En este sentido podemos enmarcar los cuidados de las cremas reafirmantes. Las cremas reafirmantes tienen como función tonificar, reforzar las fibras elásticas que constituyen los tejidos de nuestra piel y favorecer la regeneración celular de los mismos. Para ello contienen vitaminas, proteínas y nutrientes similares a los que se encuentran en la composición orgánica de nuestra dermis y cuya eficacia ha sido demostrada como tratamiento de uso tópico.

Antes de aplicarte una crema reafirmante es conveniente realizar una exfoliación corporal con el fin de activar la circulación sanguínea y remover las células muertas que se depositan en las capas exteriores de la piel. De esta forma favoreceremos la absorción de los principios y nutrientes del producto. Para exfoliar la piel podemos emplear un guante de crin en nuestra ducha diaria.

Debemos tener en cuenta que no podemos esperar resultados inmediatos. Las cremas reafirmantes son bastante efectivas pero es necesario ser constantes en su uso diario. A veces, la piel se acostumbra a un producto determinado por lo que deja de ser tan efectivo. Por eso te aconsejamos también que no utilices siempre el mismo tipo de crema y varíes en los tratamientos que te aplicas.

Si tu flacidez es muy severa o es consecuencia de un embarazo o de una pérdida importante de peso, te recomendamos que utilices tu crema reafirmante tanto por la mañana como por la noche y realices además algún tipo de ejercicio o actividad física a fin de reafirmar tus músculos. El ejercicio físico no sirve solamente para desarrollar la musculatura sino que además, mejora el riego sanguíneo que es el canal por el cual las células se alimentan y se oxigenan. Sin embargo, y pese a que la gimnasia nos ayuda a tonificar y a endurecer nuestros músculos, es necesario también que la piel se retraiga para adaptarse a la nueva condición física. Aquí entran en juego los masajes con cremas reafirmantes. Si además padecemos de sobrepeso, sería útil combinar el uso de cremas reductoras y reafirmantes, cuidar nuestra alimentación y hacer algo de ejercicio.

A partir de cierta edad, todas las chicas deberíamos emplear una crema reafirmante como parte de nuestra rutina de belleza; sobre todo en la zona de los senos para evitar la caída de los tejidos, rejuvenecer la piel y conseguir una mayor tersura e hidratación.

1) Los componentes de las cremas reafirmantes

Existe una gran variedad de cremas reafirmantes en el mercado, y lógicamente cada una presenta diferentes principios activos. Hay cremas a base de centella asiática, de gingko biloba,de ginseng,de té verde,de castaño de indias… Algunos de los ingredientes más comunes en estas cremas son:

* Colágeno: es uno de los elementos más presentes en estos productos. Se trata de una proteína que tiene la capacidad de restaurar los tejidos de la dermis y las células epiteliales. Para que las cremas sean más efectivas y el colágeno se absorba mejor ayudando a la regeneración celular, es necesario que éste se presente en su forma soluble.

* Elastina: es una proteína presente en los tejidos celulares y que es la responsable de la elasticidad y firmeza natural de la piel. Las cremas reafirmantes suelen contener elastina en proporciones solubles para facilitar su absorción.

* Retinol: ayuda a la prevención de las primeras arrugas y tiene un efecto exfoliante, eliminando las células muertas y ayudando al crecimiento de otras nuevas.

* Vitamina A: previene también la aparición de las primeras arrugas y contrarresta los efectos dañinos del sol.

* Vitamina B: tiene propiedades regeneradoras e hidratantes. Favorece también la circulación sanguínea en los vasos capilares facilitando así la nutrición celular.

* Vitamina C: aporta luminosidad a la piel, combate la sequedad y la sensación de aspereza y ayuda a eliminar los radicales libres (responsables del envejecimiento celular). Además, penetra con facilidad en la piel reestructurando los tejidos superficiales deteriorados por factores externos como la contaminación o el sol.

* Vitamina E: su poder antioxidante la convierte en una poderosa aliada contra los radicales libres. Sin embargo, algunas personas sufren reacciones alérgicas a esta sustancia por lo que es recomendable hacer una prueba en el antebrazo.

* Alfa hidroxiácidos (AHA):
son derivados de azúcares naturales de frutas (ácidos cítrico y málico), leche (láctico) o caña (glicólico). Tienen propiedades exfoliantes ya que arrastran las células muertas de la superficie ayudando a la regeneración de los tejidos.

* Beta hidroxiácidos (BHA): aportan vitalidad y luminosidad a la piel a la vez que combaten la flacidez.

* Ácido hialurónico: es una sustancia humectante que da suavidad y firmeza a la piel.

* Liposomas: por un lado cumplen la función de hidratar la piel y por otra sirven también para protegernos de las agresiones externas como el sol, la lluvia o la contaminación, retardando así la aparición de arrugas y líneas de expresión.

* Coenzima Q10 o ubicuinona:
nutre la piel y al igual que los liposomas, la protege de agresiones externas.

* Glicerina: hidrata y reafirma los tejidos cutáneos.

* Centella asiática: es un extracto de origen vegetal que favorece el riego sanguíneo a nivel de los capilares, ayudando así a la nutrición celular.

* Hedera helix: se extrae de la planta de la hiedra y ayuda a eliminar los depósitos de grasa que se acumulan en el nivel subcutáneo.

* Sábila (Aloe vera): además de su conocido poder hidratante, el alóe vera tiene propiedades desintoxicantes y ayuda a la regeneración celular.

* Té verde: tiene una acción antioxidante, protegiendo los tejidos de la contaminación y las agresiones externas.

* Algas: además de sus propiedades antioxidantes y de favorecer la regeneración celular reactivando el sistema circulatorio, aportan nutrientes como yodo, calcio, magnesio, complejo B y vitamina E.

* Ginkgo biloba: combate los radicales libres y elimina la grasa subcutánea.

* Ginseng: devuelve la elasticidad a la piel actuando en contra de los agentes externos que provocan su deterioro: sol, contaminación, estrés, etc.

* Carnosina: nos protege contra los efectos nocivos del humo del tabaco y otros agentes contaminantes.

* Jalea real: contribuye a una mejor hidratación de la piel devolviendo la elasticidad a los tejidos a la vez que elimina las impurezas.

* Cítricos: son extractos naturales de frutas como la mandarina, la naranja, la toronja, la lima o el limón. Tienen una función astringente, ayudando a eliminar la grasa a la vez que son antioxidantes.

2) Debes tener en cuenta…

Cada mujer y cada piel es diferente. Dependiendo del tipo de epidermis que tengas y del estado de tu flacidez, te convendrá más un tipo de crema reafirmante u otra, así como variará el número de aplicaciones que sean necesarias en tu caso. Si has seguido una dieta adelgazante y como consecuencia de ello has perdido muchos kilos, o si has estado embarazada, es posible que necesites un tratamiento más intensivo. La aparición de estrías en la piel es uno de los signos de alerta de la necesidad de usar una crema reafirmante. Pero como te comentamos, lo ideal es que un especialista (dermatólogo) valore tu caso y te recomiende el tipo de producto específico y la frecuencia de aplicación.

Las cremas reafirmantes son efectivas gracias a sus principios activos que comentamos en el anterior apartado. Para que no se deterioren es aconsejable utilizarlas durante el primer o el segundo año de vida (sin abrir). Deberemos conservarlas alejadas de la luz y los cambios de temperatura y cerrar herméticamente los recipientes después de usarlos. Para evitar contaminarlas de microbios, es importante manipularlas con las manos bien limpias y observar cualquier cambio de olor, color o textura en el producto para evitar alergias en el caso de estar caducadas… para todas estas cuestiones relacionadas con el uso y la conservación de los cosméticos te recomendamos leer nuestro artículo “Los cosméticos también caducan”.

Las cremas reafirmantes deben aplicarse después de una correcta exfoliación en la piel para favorecer la penetración del producto en las capas internas de la dermis. Por este mismo motivo, recomendamos también aquellas cremas que contienen proteínas de tipo soluble ya que alcanzan de forma más rápida las capas profundas de la piel. Es importante también extender la crema mediante un suave masaje en movimientos circulares sobre aquellas zonas con tendencia a sufrir flacidez de forma acusada: brazos, senos, glúteos, abdomen y parte interior de los muslos.

La piel del rostro es más delgada que la del resto del cuerpo y tiene más tendencia a presentar grasa e impurezas por estar más expuesta a los factores ambientales y contaminantes. Por ello es necesario aplicar una crema reafirmante específica para el rostro, que, si bien presenta los mismos componentes que las cremas reafirmantes corporales, cambian en su proporción con el fin de respetar el PH de la zona. Para la flacidez del rostro, están recomendados también los ejercicios de gimnasia facial, así como proteger nuestro cutis de las afecciones del clima, sobre todo del sol y los cambios de temperatura bruscos. Si tienes la piel clara, usa un protector solar de factor 15 o más para impedir que los rayos UVA afecten a la tonicidad de la piel de tu cara.

El tabaco, la vida sedentaria, el estrés o una alimentación pobre en proteínas son factores que afectan de forma muy negativa al estado de salud de nuestra piel. Si no pensamos abandonar estos hábitos, poco podrá hacer por nosotros una crema. La constancia también es importante, debemos ser realistas y concienciarnos de que los resultados no son visibles de forma inmediata pero si las utilizas de una forma constante y cambias tus hábitos alimentarios y tu estilo de vida, las cremas reafirmantes se convertirán en poderosas aliadas contra la flacidez y el envejecimiento de la piel.

3) ¿Qué crema reafirmante debo utilizar?

Como dijimos anteriormente, todo depende de tu caso concreto, de tu tipo de piel y de tus necesidades específicas. Sin embargo y aunque lo ideal es que tu dermatólogo te recete la crema ideal, te comentamos algunas de las opciones que hay a tu disposición en el mercado: Nivea Loción Reafirmante tiene un buen costo y calidad, incorpora coenzimas Q10, colágeno y elastina. Otras marcas como Lancome y Clarins también ofrecen cremas reafirmantes a precios más elevados, así como la marca Abai que vende su propia crema reafirmante en un envase de 250 ml a un precio aproximado de 30 euros.

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