Cómo prevenir y eliminar las arrugas del cuello

By on marzo 6, 2010

Muchas de nosotras estamos siempre pendientes de las imperfecciones o de las líneas de expresión que aparecen en nuestro rostro. No escatimamos en cremas y tratamientos para nuestro cutis, y sin embargo a menudo descuidamos nuestro cuello y escote. La piel del cuello es una de las zonas que más rápido acusan el paso del tiempo y donde antes empiezan a aparecer las arrugas profundas en la edad adulta.

Aunque en cada mujer los signos de envejecimiento se manifiestan de forma diferente en esta área, los síntomas más comunes son resequedad, aflojamiento de la piel y exceso de tejido adiposo (comunmente conocido como papada) o bien arrugas de distinta intensidad.

Las arrugas en la zona del cuello pueden tener diferentes causas: desde la predisposición genética a malas posturas que se adoptan reiteradamente o una mala alimentación. El consumo del tabaco también puede influir ya que entorpece la oxigenación celular y con ello se acelera la producción de radicales libres. A partir de los 40 años la aparición de arrugas en el cuello forma parte del proceso fisiológico del envejecimiento.

Pero antes de aparecer las arruguitas, una de las primeras señales es la pérdida de elasticidad y tonicidad en la piel. Ante la aparición de los primeros síntomas de flacidez, actúa con medidas preventivas.

A continuación te enumeramos los mejores tips y consejos para combatir la flacidez en la zona del cuello y evitar la aparición de arrugas y papada.

1) Ejercicios para el cuello

A fin de mantener la elasticidad de la piel del cuello y de evitar que se ponga en malas condiciones, puedes recurrir a los ejercicios faciales que te ayudarán a tonificar los tejidos de la zona y a evitar el descolgamiento y la aparición de papada o arrugas profundas.

Ponte de pie, con los brazos junto al cuerpo y coloca un libro debajo de cada brazo. Los antebrazos deben estar en posición horizontal y las palmas de tus manos hacia arriba. Separa los antebrazos llevándolos hacia los lados sin variar la posición de tus brazos. Mantén esta posición durante algunos segundos. Deberás realizar este ejercicio diaramente efectuando unas cuantas repeticiones.

Otro ejercicio para trabajar los músculos del cuello consiste en esbozar una amplia sonrida, forzada y exagerada, hasta que sintamos que se tensa la musculatura de esa zona. También puedes repetir exageradamente las letras x y o y notarás como trabajas los músculos del cuello.

Los ejercicios faciales son muy útiles como medida preventiva. La clave de su éxito está en la constancia y dedicación. Si los combinas con una alimentación sana y dispensas a tu cuello y escote los mismos cuidados faciales que le das a tu rostro, pronto verás los resultados.

2) Radiofrecuencias

Es una de las técnicas electroestéticas más útiles en el tratamiento de la flacidez y las arrugas del cuello. Actúa conjuntamente sobre la piel y los tejidos musculares, favoreciendo la penetración de las sustancias activas y por consiguiente la regeneración de la epidermis. El resultado es una visible mejora del tono muscular. Las líneas de expresión se atenúan y en unas cuantas sesiones observaremos que la piel va adquiriendo mayor turgencia y elasticidad.

La radiofrecuencia es una alternativa viable para aquellas mujeres que temen pasar por el quirófano pero que deseen tener un cuello más firme. No elimina las arrugas profundas pero sí actúa sobre las marcas superficiales ya que estimula la generación de colágeno y la eliminación de toxinas. Sirve para tratar cualquier parte del cuerpo aunque generalmente se usa para la piel del cuello y del escote por ser áreas especialmente delicadas.

El tratamiento con radiofrecuencia debe realizarse siempre por un especialista en esta técnica ya que de hacerse mal podría dañar los tejidos y estructuras presentes en el cuello. Bajo la musculatura se encuentran las grandes arterias que llevan el flujo sanguíneo hacia la cabeza, y en la parte central se encuentra la glándula tiroides que regula algunos procesos hormonales de nuestro metabolismo. Es por ello que la radiofrecuencia no debe pasarse por la parte central del cuello.

El precio del tratamiento con radiofrecuencias suele rondar los 200 euros por sesión y son necesarias unas 10-12 sesiones (2 meses) para tener resultados visibles. Las radiofrecuencias pueden repetirse cada 2-3 años para evitar el envejecimiento de tu piel.

3) Lifting cervical o ritidectomia

Actualmente la mayoría de los liftings faciales incluyen un tratamiento para el cuello o una liposucción de la papada ya que un cutis terso y un cuello arrugado implica un feo contraste.

El tipo de incisión para un lifting de cuello puede variar según la técnica del cirujano plástico y las circunstancias particulares de cada paciente. Algunos efectúan una pequeña incisión bajo el mentón para extraer parte del tejido adiposo, la cicatriz quedará así oculta y solamente es visible cuando se levanta la cabeza muy arriba. Otras veces la elección de la técnica empleada depende del tipo de piel del paciente. Si tu piel es gruesa y aun no ha perdido del todo su elasticidad, pueden realizarte una lipoplastia (liposucción de la papada). Cuando la piel está muy floja puede efectuarse un corte en la parte anterior del cuello para estirar y cerrar la piel, aunque en este caso la cicatriz quede disimulada entre los pliegues naturales del cuello, será más visible. Si la piel y los músculos están en buen estado, geralmente no será necesario recurrir a una lipoplastia y para eliminar la papada bastará con un simple estiramiento de piel sin extracción del tejido adiposo.

Hay pacientes que para mejorar su perfil y estilizar su cuello optan por hacerse una mentoplastia. Consiste en redefinir el contorno del mentón para darle una proyección adecuada y hacer más elegante la curvatura del cuello. Puede hacerse adelantando la mandíbula o bien introduciendo un pequeño injerto en la parte inferior del mentón. En todo caso se trata de un método para afinar el perfil de nuestro cuello, no para eliminar las arrugas o el descolgamiento.

4) Microdermoabrasión

Cuando las arrugas aun son superficiales, pueden suavizarse sin cirugía mediante la técnica de la microdermoabrasión. Consiste en utilizar partículas abrasivas para remover las células muertas de la piel y suavizar las arrugas. Es una técnica que requiere de varias aplicaciones y debe ser realizada por un equipo de especialistas.

5) Botox

Es un método utilizado para contrarestar las contracciones musculares en el área del cuello y así combatir las arrugas y la flacidez. Al igual que sucede con la técnica de radiofrecuencias también son necesarias aproximadamente unas 12 sesiones (7 meses).

El cirujano hará los pinchazos en los cuatro grupos musculares que forman el cuello. El paciente no siente dolor ya que se aplica un gel anestésico después de las inyecciones.

El botox es una proteína natural purificada que se obtiene del Clostridium botulinum, la bacteria causante de una enfermedad mortal llamada botulismo que se caracteriza por una parálisis general del cuerpo. De los siete tipos de toxina que produce la bacteria sólo la A se usa médicamente. Provoca parálisis del músculo al bloquear la transmisión entre el nervio y el músculo. La transmisión del impulso eléctrico nervioso al músculo se lleva a cabo mediante la liberación de un neurotransmisor denominado acetilcolina. La toxina botulínica A bloquea la liberación de este neurotransmisor. Con esta acción el Botox impide las contracciones que crean las arrugas en la piel del cuello.

6) Cuidados preventivos

Algunas de las fórmulas de las que os hablamos anteriormente están pensadas para dar solución a problemas de líneas de expresión y falta de firmeza como consecuencia de un envejecimiento prematuro de la piel.

Muchas veces las arrugas podrían prevenirse con unos cuidados básicos. Algunas de estas medidas son las mismas que utilizas diaramente en los cuidados de tu cara.

Cuando apliques la crema hidratante sobre tu rostro, extiéndela también sobre tu cuello con un suave masaje de movimientos ascendentes. A partir de los 30-35 años, no estaría de más que utilizases una crema reafirmante en tu cara y cuello. En el mercado encontrarás muchas marcas de cremas reafirmantes faciales pero puedes elaborarlas tú misma también mezclando en un tazón dos gotas de hidrolizado de colágeno, dos gotas de elastina y una cucharadita de crema base (de venta en farmacias). Emulsiona todos los ingredientes hasta formar una pasta que aplicarás sobre tu rostro y cuello como una mascarilla. Deja que actúe durante 20 minutos y retírala con abundante agua fría para tonificar la zona. Notarás tu piel visiblemente más tersa y suave. Para finalizar, aplícate una crema humectante. Si sigues esta rutina una vez por semana evitarás la aparición de arrugas prematuras y tu piel te lo agradecerá.

Además de dedicar tus esfuerzos a rehidratar la piel de tu cuello utilizando cremas y lociones, en las farmacias encontrarás a la venta parches de belleza para el cuello. Están hechos a base de gasa quirúrgica de algodón y contienen extractos de plantas como la sábila y aceites con gran cantidad de vitaminas C y E. Cada paquete contiene seis sobres de dos parches cada uno para la zona del cuello y la nuca. Deberemos colocarlos y dejarlos actuar de 30 a 45 minutos. Una vez que retiremos el parche aplicaremos nuestra hidratante habitual. Los parches de belleza para el cuello funcionan reactivando el flujo sanguíneo gracias a las sustancias antioxidantes que poseen. El resultado es una piel visiblemente más suave, firme y elástica.

Si eres una amante de la cosmética natural, las mascarillas de arcilla verde (de venta en herbolarios y parafarmacias) ofrecen buenos resultados gracias a su acción tensora. Simplemente aplica la mascarilla sobre tu rostro y cuello y déjala actuar 20 minutos; después retírala con agua fría.

Cuando salgas a la calle nunca olvides aplicarte el protector solar también en tu cuello ya que uno de los principales factores que causan el envejecimiento de la piel es la acción de los rayos ultravioleta. Si vas a la playa, protégete además con una pamela o una sombrilla.