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Consejos y tips para adelgazar la zona del trasero

La zona del trasero, las nalgas o los glúteos es especialmente difícil de reducir aun siguiendo una dieta de adelgazamiento. Se trata de un área especialmente propensa a la celulitis. La grasa tiende a acumularse ahí desde edades muy jóvenes por influencia de las hormonas femeninas llamadas estrógenos. En nuestro post de hoy te daremos algunos consejos y tips para que consigas reducir volumen de esta zona rebelde y no lo vuelvas a recuperar.

1) Dieta sana

Una alimentación equilibrada es fundamental para evitar que el tejido adiposo se deposite de cintura para abajo. No queremos decir con esto que necesariamente padezcas sobrepeso pero generalmente la aparición de la celulitis está asociada a un problema de retención de líquidos ya que los lípidos al no poder drenarse fácilmente en la corriente sanguínea se depositan bajo la piel formando las famosas cartucheras.

Lo idóneo para evitar que ésto suceda es eliminar de tu dieta el consumo de grasas saturadas, aquellas que proceden de harinas refinadas o de la bollería industrial.

Debes beber también al menos 1.5 o 2 litros de agua diariamente ya que no solamente te ayudará a combatir la retención de líquidos sino a mantener el buen estado de la piel. Por el mismo motivo deberías reducir la ingesta de sal en tus comidas diarias y evitar los alimentos precocinados. Toma frutas y vegetales frescos ya que son poderosos antioxidantes y no te olvides de consumir una cantidad suficiente de proteínas ya que estas son las responsables de la formación del tejido muscular y su carencia conlleva a la pérdida de tono y flacidez.

Te invitamos a leer nuestro artículo “Combate la celulitis con remedios naturales” donde te informamos sobre los alimentos y nutrientes fundamentales de una dieta atóxica, las infusiones depurativas más efectivas y algunos consejos muy útiles para eliminar la piel de naranja.

2) Ejercicios

En primer lugar, debes tener en cuenta que para eliminar la grasa de forma localizada lo fundamental es cumplir con el punto 1, es decir, seguir una dieta equilibrada pero completa y ser tenaz sobre todo en lo que se refiere a combatir aquellos malos hábitos que provocan la retención de líquidos: exceso de sal en las comidas, beber poca agua o comer muchos fritos y productos precocinados ricos en sal.

La dieta constituye el 70% del éxito de un plan de adelgazamiento. Es cierto que se puede adelgazar realizando ejercicio aeróbico pero para ver resultados notorios tendríamos que dedicar muchas horas a ello y tampoco funcionaría si seguimos ingiriendo comida basura. Haciendo gimnasia ganaremos musculatura pero el músculo del glúteo no se marcaría al estar recubierto de tejido adiposo, de forma que para adelgazar esta zona lo primero es cuidar lo que comemos.

Una vez que estemos en esta línea, los ejercicios que hagamos estarán enfocados principalmente a tonificar y a ganar masa muscular para impedir que la pérdida de volumen origine flacidez. En este sentido lo ideal es combinar ejercicios aeróbicos y ejercicios anaeróbicos.

Los ejercicios aeróbicos son aquellas actividades físicas de mediana intensidad que requieren consumir oxígeno para su mantenimiento. Este tipo de ejercicios debe realizarse en una duración aproximada de 30-45 minutos ya que que a partir de los primeros 20 minutos, el sistema cardiovascular alcanza las 150/160 pulsaciones por minuto y a este ritmo, nuestro metabolismo comienza a quemar las grasas del cuerpo. Es aconsejable no realizar más de una hora de ejercicio aeróbico ya que a partir de ese tiempo el cuerpo quema glucosa y no grasas. Los ejercicios aeróbicos pueden ser de leve o de moderada intensidad. Hay muchos ejercicios aeróbicos que puedes realizar, de hecho, la mayor parte de las veces pasamos haciendo ejercicios aeróbicos sin darnos cuenta: caminar, bailar, patinar, correr, etc. Subir y bajar escaleras es muy beneficioso para moldear la zona de tus glúteos, si subes y bajas al menos 3 veces a la semana lo equivalente a 20 pisos, en un par de meses verás resultados increíbles.

Los ejercicios anaeróbicos, por el contrario, no están destinados a adelgazar sino a tonificar y a ganar masa muscular. Son ejercicios basados en la fuerza y la resistencia, y que utilizan ya sea el propio peso del cuerpo o pesas. En este artículo te mencionamos algunos de los ejercicios de fuerza más efectivos para la zona del trasero: lunge, sentadillas, squat o elevación en colchoneta. Te animamos a echarle un vistazo ya que los videos que incluye son muy explicativos al respecto y te ayudarán a tener una rutina para mejorar tu tono muscular sin necesidad de acudir al gimnasio.

En cuanto a los aparatos de fitness más idóneos para esta zona, de todos es conocido la eficacia de la bicicleta estática. Puedes empezar haciendo sesiones de 30 minutos si eres principiante y llegar a los 45 minutos cuando tengas más práctica. No olvides hacer 5 minutos de calentamiento previamente. El calentamiento es esencial para favorecer la irrigación sanguínea. Además de las bicicletas estáticas, la bicicleta elíptica o de spinning también es muy aconsejable ya que constituye un entrenamiento muy completo. El stepper o escalador es muy útil también ya que ayuda a trabajar la parte alta de los músculos.

3) Ayuda cosmética

En estos últimos años se ha venido cuestionando la efectividad de las cremas reductoras. José Enrique Campillo, responsable del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de Badajoz, ha intervenido en el Congreso Nacional de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad y se ha pronunciado sobre el tema asegurando que no existen cremas o lociones milagrosas capaces de disolver la grasa corporal solo donde es necesario.

Lo cierto es que cualquier crema solo tiene capacidad de absorción sobre la epidermis y el tejido conectivo. Esto quiere decir que pueden reafirmar, combatir la flacidez y la piel de naranja que es el tejido adiposo que se sitúa entre la dermis y la epidermis pero no puede deshacer los depósitos grasos profundos que se sitúan bajo la dermis. Aun así recomendamos su uso en el caso de padecer piel de naranja, algo muy común si tienes cartucheras.

Podemos encontrar desde las presentaciones más convencionales en crema hasta geles, espumas o incluso parches. Sin embargo la presentación en crema sigue siendo la mejor ya que además tiene propiedades humectantes.

Entre los ingredientes más habituales en estas cremas son: la L-carnitina que ayuda a metabolizar las grasas, la cafeína que estimula la microcirculación o el alga fucus que tiene propiedades antioxidantes, aunque también pueden presentar otros componentes tales como fosfatidilcolina, ginkgo biloba, hederá hélix, retinol y/o aloe vera.

Para que los resultados sean los óptimos lo ideal es aplicarlas por la noche antes de ir a dormir y haberse previamente exfoliado la piel (lo podemos hacer mientras nos duchamos con un guante de crin). A continuación, aplicar la crema con un vigoroso masaje y en movimientos circulares y ascendentes. En aquellas zonas donde percibas más afectada la piel pellizca suavemente con tus dedos para estimular la circulación y la absorción de la crema.

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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