Belleza y Salud

Consigue una mayor luminosidad en el cutis

Una piel luminosa no solo ayuda a lograr un aspecto más fresco, sino también más joven. Atrapa toda la luz con la ayuda de estos sencillos cuidados de belleza.

1) Alisar la piel, el primer punto clave

Las células muertas que quedan depositadas sobre la epidermis restan luminosidad al cutis. Así que el primer paso para lucir una piel resplandeciente es exfoliarla regularmente con un producto específico para el rostro.

En cuanto a la frecuencia de la aplicación, basta con dos o tres veces al mes. Pero si tu piel es grasa o tienes más de 40 años puedes hacerlo semanalmente. A partir de esta edad el proceso de renovación celular se hace cada vez más lento, lo que explica por qué las pieles maduras adquieren un tono más irregular y mate.

2) Cremas que revitalizan el cutis

La forma más rápida de reanimar la piel del rostro es utilizando cremas hidratantes de acción energizante o revitalizadora.

Si eres fumadora, tu vida nocturna te roba horas de sueño o, simplemente, notas que tu tez ha ido perdiendo ese brillo sonrosado de décadas anteriores, utiliza una crema hidratante formulada con vitamina C, un nutriente que da una inyección de vida a las pieles más apagadas. La mayoría de estos cosméticos incorporan microesferas luminosas y ácidos exfoliantes que dejan la piel esplendorosa.

Dedícale especial atención a la zona del contorno de ojos. Cuando tu mirada revele signos de fatiga o de estrés, emplea un contorno de ojos que actúe sobre las ojeras y las bolsas. Los más efectivos contienen cafeína, un componente que estimula la microcirculación de la zona. El formato roll-on de algunos de estos productos estimula el drenaje natural, reduciendo la hinchazón de los párpados.

Los treinta son una buena edad para empezar a utilizar cremas de noche enriquecidas con retinol, un ingrediente que acelera la regeneración de la piel al tiempo que le proporciona un aspecto más uniforme y luminoso.

3) Corrige el tono y estarás radiante.

Cualquier irregularidad en la pigmentación de la piel hace que los rayos de luz se reflejen de forma desigual. Este problema se hace más patente de los 35-40 en adelante, ya que la piel se vuelve cada vez más fina y transparente, dejando al descubierto las ojeras y los pequeños capilares.

Aplica un antiojeras uno o dos tonos más claro que el color natural de tu piel. Equivale a ocho horas de sueño aunque hayas dormido cinco. Aplícalo con la yema del dedo por el párpado inferior y el lagrimal.

¿Tu cutis tiende a las rojeces? Para ocultar los pequeños capilares y venitas visibles, recurre a los correctores de color verde. Si te preocupan más las manchas de sol, camúflalas con un corrector rosado.

Para ocultar el maquillaje corrector y conseguir que tu piel brille con luz propia, extiéndete un fondo de maquillaje iluminador en un tono lo más similar posible al color natural de tu piel.

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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