Belleza y Salud

Sueño reparador y cremas de noche. Los cuidados nocturnos para tu piel.

Durante el día, nuestra piel se ve expuesta a agresiones ambientales como el sol, el frío o el uso de cosméticos que taponan el poro impidiendo la oxigenación celular. Los productos para el cuidado facial que utilices durante el día, deben cumplir la función de proteger tu rostro contra estos factores externos. Por la noche, nuestro cuerpo segrega hormonas que intervienen en los procesos de regeneración celular, es el momento ideal para aprovechar el descanso y proporcionarle a tu piel cuidados especiales, para nutrirla en profundidad y combatir los signos del envejecimiento.

El primer paso en tu ritual de belleza debe ser una correcta limpieza facial para favorecer la absorción de los nutrientes de la crema de noche. Recuerda que, después de la limpieza es aconsejable aplicar un tónico con el fin de cerrar los poros y evitar así que se formen puntos negros. Debes limpiarte siempre la piel antes de ir a acostarte, tanto si te has maquillado como si no lo has hecho ya que la polución ambiental y las secrecciones sebáceas también obstruyen el poro impidiendo que las células respiren. Para aprender a limpiar tu cutis perfectamente y elegir los productos más adecuados, te recomendamos leer nuestro artículo “Aprende a hacer una limpieza de cutis casera”.

Una vez que tu rostro está limpio y libre de impurezas, es el momento de aplicar una crema reparadora de noche. Las cremas de noche son una parte esencial dentro del cuidado diario de la piel, ya que durante este período se vuelve más receptiva a la absorción de los nutrientes que contienen los cosméticos, y por lo tanto, gracias a estos, aumenta su capacidad para combatir los radicales libres y reparar los daños causados por el maquillaje, la contaminación o el fotoenvejecimiento.

La dermatóloga Catherine Oliveres Ghouti comenta que “las cremas de día se centran en la protección, mientras que las de noche se centran más en la regeneración y la reparación.”

Una de las diferencias fundamentales entre las cremas de día y las cremas de noche, es que estas últimas no contienen agentes fotoprotectores ya que no son necesarios mientras duermes. Su textura suele ser más densa que la de las cremas de día para que la absorción sea gradual y no inmediata. Su finalidad es la de devolver a la piel su elasticidad, luminosidad y retrasar la aparición de las primeras arrugas y líneas de expresión.

A partir de los 30 años, todas las mujeres deberían comenzar a usar una crema de noche (incluso antes si eres fumadora o vives en zonas muy soleadas). A partir de esta edad, la piel comienza a perder elasticidad y firmeza y, aunque las arrugas todavía no hacen acto de presencia, la flacidez puede comenzar a manifestarse.

Julia Fauchet recomienda usar cremas con texturas untosas si nuestro cutis es seco, y tienes la piel más bien grasa, elegir serúms o cremas fluidas.

Las cremas de noche contienen un extra de vitaminas, especialmente de los grupos C, E y A ya que son poderosos antioxidantes. También pueden tener ingredientes naturales (sobre todo si se trata de un producto de cosmética natural) como el aloe vera, la jojoba o la rosa mosqueta. Finalmente, las cremas de noche presentan componentes antiedad que proceden de la síntesis química de vitaminas y aminoácidos, como el ácido retinoico (retinol), el ácido hialurónico, los alfahidroxiácidos o la coenzima Q-10 entre otros. Estos componentes, incentivan la regeneración celular acelerando los procesos de exfoliación natural de la piel. Por este motivo, estas cremas no pueden usarse de día ya que requerirían de fotoprotección (el retinol puede causar manchas si nos exponemos a la luz solar después de haberlo usado).

A la hora de aplicarte la crema (después de la limpieza de cutis y con el rostro bien seco), deberás hacerlo con suaves movimientos circulares y ascendentes. Da pequeños golpecitos con los dedos en aquellas zonas donde tienden a aparecer más arrugas, por ejemplo, en el entrecejo… de esta manera estimularás la microcirculación favoreciendo la absorción del producto. Evita el contacto con los ojos ya que los principios exfoliantes de la crema de noche son muy agresivos para la delicada piel de esta zona; necesitas una crema especialmente formulada para el contorno de ojos que aplicarás siempre desde el interior del párpado hacia el exterior.

Algunas cremas de noche, o más bien la mayoría, contienen perfumes y fragancias para relajarnos mientras dormimos. Asegúrate de que no eres alérgica a estos componentes, sobre todo si tienes la piel sensible.

Por último, recuerda que, si puedes permitírtelo es preferible que tu crema de día y tu crema de noche sean de la misma línea, pero si no es posible, no escatimes en la calidad de tu crema de noche. Existen otras formas de ahorrar en cosméticos pero sin dejar de cuidar la salud de tu piel (por ejemplo comprar una crema de día que ya contenga FPS para olvidarte del bloqueador solar).

Julia Fauchet, profesional de Lancôme comenta: “no utilizar una crema de noche, cuya acción principal es la de regenerar, sería una pena, porque utilizar una crema de noche a partir de los 25 años nos permite ralentizar el envejecimiento”.

Con esto y con todo, muchas mujeres no utilizan todavía un cuidado especifico antes de dormir. Si tienes entre 25-30 años o tienes la piel especialmente seca, desde nuestro blog te animamos a que pruebes a usar crema de noche durante un mes y verás como al cabo de ese tiempo notas tu cutis más suave, luminoso y con un tono más uniforme.

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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