Belleza y Salud

Cuida tus pies en verano.

Con la llegada del verano, ciertas partes de nuestra anatomía a las que no hemos prestado suficiente atención a lo largo del año quedan al descubierto. Esto sucede con nuestros pies, una zona del cuerpo muy ignorada actualmente pero que se consideraba de un atractivo erótico especial en épocas más antiguas y que, no obstante, sigue siendo apreciada por muchas personas hoy día.

Los pies en invierno están cubiertos de medias, calcetines y calzado que no deja transpirar adecuadamente. Por este motivo, al llegar la etapa estival, la piel de esta zona suele estar maltratada, reseca y con asperezas. Las altas temperaturas de esta época, tampoco los favorecen. Hay que tener en cuenta que en verano tus pies están mucho más expuestos debido al tipo de calzado que utilizamos. Las caminatas por la playa o los baños con agua salada son algunos sencillos trucos que favorecen la circulación sanguínea y la irrigación, pero, además puedes dispensarle a tus pies otros cuidados especiales tanto en un centro de estética como en tu propio hogar. En nuestro artículo de hoy te contaremos cuáles son estos tratamientos que te ayudarán a tener unos pies más bonitos y suaves. También te daremos una serie de recomendaciones para que los protejas de aquellas agresiones externas que pueden deteriorarlos.

1) Presta atención al calzado

Durante todo el invierno, tus pies han estado resguardados en zapatos cerrados, pero con la llegada del buen tiempo, las sandalias y el calzado abierto se convierten en la opción más habitual, por ser más cómodos y frescos. Esto en parte es cierto, pero también lo es que de esta forma tus pies quedan más expuestos a la acción de los rayos ultravioleta, a las infecciones por bacterias y al roce contínuo del zapato ya que no llevamos medias ni calcetines. Como consecuencia, la piel se reseca (sobre todo en la zona del talón y los laterales), aparecen durezas y, en casos más graves, heridas y ampollas.

La primera medida a tomar será ser cuidadosas con el calzado que elegimos y aplicar una crema hidratante específica para los pies cada noche con el fin de suavizar y nutrir la piel. Algunos podólogos como Óliver Regueiro recomiendan también aplicar una capa de crema por dentro de los forros de los zapatos para ablandarlos:

“A la hora de coger el calzado del año anterior es importante, si es de piel, que debería serlo, darle una capita de crema por dentro para que los forros que se han quedado duros y secos no agredan al pie”.

También advierte, si son nuevos, probarlos unas horas en casa antes de salir con ellos a la calle.

Cuando un calzado es inadecuado para nuestros pies, produce un roce constante que termina por provocar heridas y ampollas. Lo normal es que éstas se curen en unos días aunque es recomendable usar tiritas para evitar que se infecten y desechar aquellos zapatos que nos están provocando el daño. Sobre todo, si te han salido ampollas, jamás las manipules porque podrías infectarlas; sumerge tus pies en agua tiba con sal y después coloca los apósitos. Las ampollas se caerán por sí solas.

2) Higiene y protección en los lugares públicos

En lugares públicos como piscinas, balnearios y duchas públicas debemos llevar siempre chanclas y zapatillas para evitar los contagios por hongos y las infecciones.

Una vez que hemos salido del lugar, debemos lavarnos muy bien los pies con agua y jabón prestando especial atención a los pliegues interdigitales. No compartas tampoco el calzado o las toallas que utilices para secar los pies para evitar posibles contagios.

3) Combatiendo la sequedad

En verano, por lo general, debido a que llevamos calzado más fresco se normalizan los problemas de sudoración en los pies. Pero debido a las exposiciones solares y a las elevadas temperaturas también pueden aparecer problemas de sequedad. La solución está en exfoliar y en aplicar diariamente una crema hidratante para evitar la aparición de callos y durezas. Existen muchas cremas en el mercado pensadas especialmente para cuidar esta zona del cuerpo, que además de relajar y refrescar la piel tienen efecto bactericida y anti-hongos (por ejemplo, la crema confort para pies secos de Yves Rocher o la fórmula Foot Cream de Neutrógena); aunque si no tienes ninguna crema específica a mano, también valdrá tu loción humectante habitual o incluso una mascarilla capilar que ya no uses.

La crema o bálsamo debe aplicarse con un suave masaje, insistiendo en las zonas más secas y con durezas. Extiende el producto por el empeine, la planta de los pies y cada uno de sus dedos. Si quieres reforzar el efecto de hidratación, deja que la crema actúe toda la noche poniéndote unos calcetines finos para dormir.

También es importante, cuando te duches, que seques cuidadosamente tus pies ya que si no lo haces las durezas y callosidades tienden a reblandecerse y pueden aparecer heridas y grietas (para combatir las grietas con recetas naturales te recomendamos leer este artículo).

Si además tienes problemas de circulación y se te hinchan a menudo los pies, los paseos por la playa y los baños de agua salada pueden ayudarte. Para aliviar la sensación de pesadez tras pasar muchas horas de calor, puedes usar un gel anti-fatiga efecto frío.

4) Uñas perfectas

Las uñas de los pies tienden a estriarse mucho más frecuentemente que las de las manos. Su textura puede ser irregular y para alisarlas y te recomendamos que utilices un pulidor.

La limpieza también es importante ya que al llevar calzado abierto las uñas pueden entrar en contacto con el polvo y aunque las lleves cortas, siempre se deposita suciedad en ellas por lo que debes pasarte un cepillo de uñas con agua y jabón durante tu aseo diario.

A la hora de cortarlas, hazlo siempre de forma recta y sin llegar a los bordes ya que si llegas hasta el final tus uñas podrían encarnarse.

Aplicar el esmalte, es el paso final de la pedicura. Tu laca de uñas debe estar de acuerdo al color de tus sandalias y de tu vestuario. A ser posible, aplica también por encima una capa de brillo para que sea más duradero ya que el pintauñas en esta zona suele saltarse mucho.

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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