Antioxidantes orales para regenerar tu piel desde el interior.

By on agosto 3, 2010

Los avances científicos en el campo de la dermatología han permitido la creación de una cosmética inteligente y que cada vez se adapta mejor a las necesidades de cada tipo de piel. Sin embargo, la contaminación ambiental, la mala alimentación y el estrés de la vida moderna siguen siendo factores que propician el envejecimiento prematuro de la piel y la aparición de las primeras arrugas. Por otra parte, hay mujeres que sufren un deterioro más rápido de las capas de colágeno y elastina, ya sea por ser fumadoras, por haber recibido exposiciones solares constantes y sin protección, por enfermedades que afectan a la piel o por ser ésta demasiado fina y sensible.

Los tratamientos tópicos a base de cremas y lociones hidratantes, las rutinas de limpieza y tonificación y los cosméticos con agentes fotoprotectores, embellecen tu cutis actuando desde dos frentes: la protección ante los agentes externos que pueden dañarlo y la nutrición celular desde el exterior gracias a la capacidad de absorción que tiene nuestra piel. Pero en estos casos especiales, cuando la cosmética convencional no es capaz de detener o retrasar los signos del envejecimiento o cuando debido a una enfermedad nuestra piel está muy maltratada, es posible complementar tus rutinas de belleza con tratamientos orales que nutran y reestructuren los tejidos dañados desde el interior.

Las cápsulas antioxidantes (de venta en farmacias y herbolarios) regeneran tu piel desde dentro gracias a su fórmula rica en complejos vitaminados, proteínas, minerales y aminoácidos. Ayudan a prevenir la flacidez facial y la formación de arrugas prematuras por lo que son ideales para mujeres mayores de treinta años. Deben tomarse al menos durante tres meses y descansar otros dos meses antes de reiniciar el tratamiento. Es importante señalar que estos complementos vitamínicos nunca deben sustituir a las rutinas de limpieza y humectación de la piel sino que son un extra para tu belleza y salud.

Existen varias marcas y laboratorios que comercializan con estos suplementos. Las fórmulas varían pero todas ellas contienen minerales, aminoácidos, selenio, zinc y vitaminas de efecto antioxidante como la vitamina C y la vitamina E. También pueden contener extractos vegetales como el aceite de borraja, la lectina de soja o cartílago de tiburón.

En todo caso si estás embarazada o tienes alergias a cierto tipo de ingredientes naturales, es preferible que consultes con tu médico o farmacéutico antes de tomarlas.