Remedios naturales

Cómo cuidar la piel con dermatitis atópica.

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica de la piel que sufre aproximadamente el 2% de la población mundial adulta y un 14% de los niños. En su aparición influyen tanto factores ambientales (alergias) como genéticos.

Los síntomas más habituales son: irritaciones frecuentes, erupción, picor intenso, sequedad y desescamación. La piel reacciona por hipersensibilidad a los factores externos, produciéndose un intenso picor. Cuando se vuelve un problema recurrente, el consiguiente rascado deriva en ampollas, costras, inflamación y amplias áreas de piel descamada ya que las bacterias presentes en nuestras uñas se introducen en las heridas. Estas llagas pueden aparecer en cualquier área del cuerpo pero son más frecuentes detrás de las rodillas y de los codos.

La dermatitis es una complicación dermatológica muy seria que requiere de un seguimiento profesional y no puede tratarse con trucos ni remedios caseros. Los consejos que aquí te ofrecemos no excluyen en ningún momento los cuidados médicos y por supuesto, tampoco pueden tomarse como referencia en los estadios más graves de la enfermedad. Teniendo en cuenta esta advertencia, te hacemos las siguientes recomendaciones:

* Es cierto que la dermatitis puede reaccionar al agua, ya que las costras tienden a ablandarse sobre todo si la usamos caliente… pero no por ello debemos renunciar a la higiene facial. Eso sí, utilizando siempre productos hipoalergénicos y a ser posible sin formulaciones químicas ya que podrían irritarte aun más. El médico puede recetarte también una crema específica para las escemas y en este caso la aplicaremos solamente en el área afectada ya que pueden resultar agresivas para el resto de tu piel.

* Evita a toda costa rascarte ya que puedes hacer que las heridas se infecten al contacto con las bacterias de tus uñas y en el peor de los casos la piel queda en carne viva. Si te rascas inconscientemente mientras duermes, es aconsejable ponerse manoplas para impedir que ésto suceda.

* La dermatitis puede desencadenarse por una reacción alérgica ya sea al polvo, al pelo de los animales, a los ácaros o a ciertos tejidos. Por este motivo es aconsejable realizarse un estudio de alergias, alejarse del humo del tabaco y no llevar predas hechas con fibras sintéticas en contacto directo con la piel. Elige en su lugar tejidos orgánicos como la seda o el algodón y lava tu ropa con jabón, nunca con detergentes ni lejías.

* La alimentación también es importante. Evita las comidas muy picantes o condimentadas que tienden a relentizar las digestiones y a acumular toxinas en tu organismo.

* Evita también los cambios bruscos de temperatura, el frío y el calor excesivo. Tampoco te abrigues en exceso ya que la sudoración excesiva puede empeorar el eczema.

* Procura huir de las situaciones de estrés y ansiedad.

* Los baños con agua de mar pueden ser muy beneficiosos.

En cuanto a los tratamientos a seguir hay una gran diversidad de opiniones ya que la dermatitis atópica es una enfermedad de la piel recurrente y eso supone una atención continuada. Algunos dermatólogos recomiendan la aplicación tópica de inmunomoduladores como el pimecrolimus y tacrolimus o incluso las sesiones de rayos PUVA mientras que otros son partidarios de la administración por vía oral de medicamentos, básicamente corticoides.

En la medida de lo posible, es importante determinar si la dermatitis es provocada por reacción alérgica a alguna sustancia para de este modo erradicar los factores que producen la hipersensibilidad. Una dieta rica en betacarotenos (presente en las frutas y verduras de color anaranjado) puede ser beneficiosa en este caso ya que es un poderoso antioxidante que favorece la regeneración de los tejidos.

Partiendo del hecho de que debe ser un médico quien prescriba un tratamiento personalizado y de que no es posible curar la dermatitis con remedios caseros, la fitoterapia puede ser una ayuda adicional no para sanar pero sí para disminuir los picores, mantener la piel humectada o impedir que se produzcan infecciones gracias a su acción bactericida. Algunas de las plantas que pueden ayudarte son:

* Alóe Vera: tiene propiedades antiinflamatorias y bactericidas.

* Aguacate: su aceite es rico en vitaminas E y D que hidrata la piel y estimula la regeneración celular.

* Caléndula: una infusión de sus flores puede ayudarte a reducir la inflamación en la zona afectada.

* Malva: aplicada mediante infusión en compresas frías ablanda las pústulas.

* Llantén: sus hojas son ricas en taninos que tienen propiedades cicatrizantes y hemostáticas y en alantoína, una sustancia que estimula el crecimiento de las células de la epidermis favoreciendo la regeneración de los tejidos. La forma más efectiva de utilizarlo es mediante cataplasmas de sus hojas trituradas y limpias sobre el área afectada, de esta forma desinfecta y acelera el proceso de curación.

* Avena: puedes preparar una infusión de este cereal cociendo media taza de avena por un litro de agua y filtrando el líquido resultante. Luego, empapa unas compresas frías y colócolas sobre el eczema… verás que los picores se reducen.

Algunos naturópatas sostienen también que los tratamientos de aromaterapia pueden ser eficaces para aliviar el picor y mejorar el estado de la dermatitis ya que inducen a la relajación. Los aceites esenciales más utilizados en este caso en este caso son los de melisa, espliego y rosa.

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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