En forma

Sandwiches y aperitivos deliciosos y con menos calorías.

Si tuviésemos que destacar una cualidad de la gastronomía española frente a la cocina típica de nuestros vecinos europeos, una de ellas sería sin duda la sana y deliciosa costumbre del aperitivo o tapa.

El tapeo distingue y a la vez comparte rasgos similares en las distintas autonomías de nuestra geografía. Antiguamente en nuestros bares, se solía obsequiar a los clientes con una pequeña porción de comida, generalmente salada, con la doble intención de agradar y a la vez despertar su sed para que así pidiese una segunda ronda de vinos o cervezas. Hoy por hoy, este gesto se ha convertido en toda una costumbre social. Sin embargo, si estamos siguiendo un régimen de adelgazamiento, no deberíamos abusar de los pinchos preparados en los bares: las típicas croquetas, aceitunas o patatas fritas y otros alimentos precocinados, que utilizan demasiado aceite en su elaboración y/o grasas saturadas. Normalmente solemos ingerir estos aperitivos con el estómago vacío, lo que provoca que abusemos de ellos más de lo debido, y, además, dado su alto contenido en sal, solemos acompañarlos también de refrescos o bebidas alcohólicas, aumentando ya de por sí su alto porcentaje calórico.

Si necesitas perder unos kilos de más, no se trata de convertir el picoteo en un pecado capital, sino de seguir una serie de consejos saludables para hacer de tus tentempiés una comida rica en nutrientes y baja en colesterol.

Para conseguirlo, modera el consumo de tapas en los bares y sustitúyelas por deliciosas recetas caseras, sanas y equilibradas. Tus aperitivos engordarán mucho menos si utilizas pan integral en su elaboración y apuestas por los productos light como acompañamiento (queso desnatado, mahonesa baja en calorías o fiambre de pavo). Puedes incorporar también vegetales como el tomate y el pepinillo o productos del mar como ingredientes principales.

Las brochetas son otra forma divertida y saludable de preparar tus aperitivos y sorprender a tus invitados por su infinidad de combinaciones de sabores y colores. Además, resultan ideales para saciar el apetito sin hartarnos, ya que de este modo estamos obligadas a comer en pequeñas porciones y a masticar cada bocado pausadamente.

No podemos olvidarnos tampoco de los tradicionales sandwiches y bocadillos, deliciosos al paladar pero que desde siempre han tenido fama de ser hipercalóricos y poco nutritivos. Esto no es del todo cierto, ya que si los consumimos con moderación y cuidamos la preparación y los ingredientes, pueden convertirse en un tentempié ligero y saludable, y, sobre todo, muy práctico cuando no tenemos tiempo para cocinar o debemos salir de viaje.

Reiteradamente leemos en las dietas de adelgazamiento, que para matar el hambre entre horas debemos recurrir a tentempiés como la fruta o al yogurt desnatado, y, si bien, es cierto que es una de las mejores alternativas para engañar al picoteo, muchas veces este tipo de alimentos no logran saciarnos y terminamos cayendo más tarde en la tentación de ingerir chucherías. Los sandwiches, en cambio, cumplen la función de saciar el apetito y admiten gran cantidad de variaciones en su elaboración.

Si quieres aprender a preparar sandwiches bajos en calorías, más sanos y nutritivos, sigue estos sencillos consejos y disfruta de tu aperitivo favorito,  rápido y ahora más ligero:

* Elige carnes y embutidos magros en vez de grasos. Olvídate de los torreznos, patés y carnes grasas y opta en su lugar por proteínas bajas en grasas como el pavo o el pollo.

* Incluye vegetales como parte del acompañamiento, sea cual sea el ingrediente principal de tu sandwich (jamón ahumado, pavo, salmón, atún, etc.). Las verduras y hortalizas frescas, aportarán a tu aperitivo un alto contenido en fibra y antioxidantes, dos elementos indispensables en una dieta saludable y que además favorecen el tránsito intestinal. Espárragos, lechuga, tomate, pepino, champiñones, pimiento o cebolla… son algunos de los ricos vegetales que puedes incorporar en tus recetas para conseguir un toque de sabor. Las frutas como la manzana o la piña, te ayudarán a conseguir un toque exótico y agridulce, además de ser una inestimable fuente de vitaminas.

* Opta por los quesos light y semidesnatados frente a los más grasos. Si prescindes del queso Cheddar y lo sustituyes por mozzarella descremada, estarás ahorrando cerca de 110 kcal y 9 gramos de grasas saturadas.

* El pan más recomendable para elaborar tu sandwich es el integral, no sólo por su alto contenido en fibras, sino también porque es más saciante que el pan blanco. Atrévete a probar las nuevas variedades de pan multicereales, de muesli, trigo germinado, centeno o semillas de girasol… cuantas más combinaciones y variedad de sabor introduzcas en tus recetas, mejor.

* Cuidado con los aderezos. Salsas como la mahonesa, la mantequilla o el alioli deben aplicarse en finas capas sobre la rebanada y sin excederse. A ser posible, elige siempre las versiones light de estos productos o sustitúyelos por un chorrito de aceite de oliva, ingrediente esencial en la dieta mediterránea y fuente natural de vitaminas y antioxidantes. Otra posibilidad es innovar con otro tipo de salsas de preparación casera, sencillas y con alto contenido en nutrientes (es el caso del hummus o puré de garbanzos, el yogurt natural con limón o la mostaza casera).

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies