Maquillaje orgánico: la nueva generación de cosméticos que cuida y respeta tu piel.
En nuestro sitio, muchas veces os hemos hablado de la cosmética natural y nos hemos posicionado a favor de ella. No comerÃas un alimento que no reconocieses. No tomarÃas un fármaco sin saber sus componenentes y sus efectos secundarios. Entonces, ¿por qué utilizas cosméticos sin saber realmente los quÃmicos de los que están hechos?
Durante los últimos años la industria cosmetológica ha avanzado a pasos agigantados para satisfacer a un mercado cada vez más exigente, pero por algún motivo los problemas dermatológicos como el acné han ido en aumento sobre todo entre la población joven. Es cierto que el tabaquismo y la comida basura influye en ello, pero no es lógico que cada año se fabrique un mayor número de productos para el cuidado de la piel mientras que las consultas de medicina estética se llenan de pacientes que demandan tratamientos para la flacidez facial, las arrugas prematuras o las manchas solares en el rostro. ¿Por qué sucede ésto? Tal vez nuestros cosméticos no funcionen lo suficientemente bien. Es posible que no nos protejan como esperamos o incluso que algunos de sus componentes sean altamente perjudiciales para nuestra salud.
En su afán por obtener un beneficio cada vez mayor, la industria cosmética convencional utiliza quÃmicos y desechos procedentes del petróleo cuyos efectos dañinos van más allá de una simple hipótesis. Por este motivo, cada vez un mayor número de mujeres confÃa en los productos cosméticos de composición orgánica; formulados en base a sustancias de alta calidad: extractos botánicos y minerales capaces de hidratar, dar color e incluso protegernos de los rayos ultravioleta, respetando y cuidando nuestra piel con los conocimientos más antiguos y valiosos que posee el hombre: aquellos que le brinda la naturaleza.
1) ¿Por qué utilizar maquillaje orgánico?
Como habrás oÃdo en infinidad de ocasiones, la piel es el órgano más grande del cuerpo humano, pero no podemos olvidarnos de que es también el más delgado (apenas 1,10 pulgadas de espesor). Dada su permeabilidad (sobre todo si es fina o sensible), cualquier producto que nos apliquemos en ella, pasará al torrente sanguÃneo.
La piel está expuesta a la contaminación, las bacterias, las toxinas y los agentes externos que pueden afectarla como los rayos UVA. Tenemos que cuidarla y prestarle atención dado que es nuestra primera barrera de defensa contra las enfermedades. No deberÃas utilizar sobre ella ningún cosmético que tenga aditivos contaminantes, al igual que no te alimentarÃas de algo tóxico por mucha hambre que tuvieses.
Y, ¿son tóxicos los productos de la industria cosmética tradicional? Probablemente te sorprenderÃa desagradablemente saber la cantidad de componentes artificiales y dañinos que se encuentran en las fórmulas de muchos de estos cosméticos, incluso algunos de ellos, productos de spa muy caros. La peligrosidad real a largo plazo de estas sustancias no ha sido probada por estudios cientÃficos en el 99% de los casos. Esto quiere decir, que como consumidores no podemos hacer otra cosa que “cuidar de nosotros mismos” y conocer la terminologÃa empleada a la hora de indicar los ingredientes de las composiciones.
Estos son los nombres de algunos de los “venenos” que habitualmente forman parte de las cremas, maquillajes y productos de higiene personal de venta en salones de belleza, centros comerciales y perfumerÃas. MemorÃzalos y trata de evitarlos en la medida de lo posible ya que no solamente perjudican a tu piel sino también a tu organismo:
* Parabenos: se usan como conservadores de productos cosméticos y para el cuidado de la piel. Tienen efectos sobre el sistema endocrino y la producción de estrógenos. Algunos estudios los relacionan con el desarrollo de ciertos tipos de cáncer.
* Parafina: es un derivado del petróleo. Tiene un alto poder hidratante y su uso está muy extendido en spa y salones de belleza. Sin embargo, no conviene abusar de su aplicación ya que tapona los poros y puede provocar envejecimiento prematuro de la piel.
* Sulfato de laurel (SLS): combinado con otros quÃmicos, puede convertirse en una sustancia cancerÃgena llamada nitrosamina.
* Acrilamida: se encuentra en muchas cremas faciales y su uso está vinculado con la aparición de tumores mamarios.
* Propylene Glycol: es un componente hidratante muy común en las cremas faciales, pero no por ello deja de ser inocuo. Puede causar dermatitis e irritación. También se relaciona con problemas de hÃgado y riñón.
* Fenol: es un activo tóxico para la salud y muy perjudicial que está presente en medicamentos, aditivos alimentarios, aplicaciones industriales y también aparece en las composiciones quÃmicas de cremas y lociones. Sus propiedades son similares a las del alcohol. Desde la década de los años 30 se sospecha de que puede causar enfermedades cardÃacas y cáncer. A pesar de ello no ha habido estudios cientÃficos contundentes. Algunas personas con sensibilidad hacia esta sustancia pueden sufrir asma e insuficiencia respiratoria.
* Dioxano: forma parte de compuestos como el polietilenglicol, los polisorbatos y alcoholes etoxilados. En el año 1965 aparecieron los primeros estudios que lo catalogaron como un agente canceroso, hecho que se comprobó en otro análisis realizado por el Instituto Nacional del Cáncer en el año 1978. Su peligrosidad aumenta al entrar en contacto con las vÃas nasales.
* Tolueno: es un compuesto muy tóxico, derivado del petróleo y del alquitrán de hulla. Su exposición continuada provoca sÃntomas similares a los de un envenenamiento: anemia, daños al riñón y al hÃgado. También puede afectar al feto.
Ahora te preguntarás ¿si todas estas sustancias son tan nocivas para la salud, por qué se permite su venta y distribución al público?
La FDA no puede retirar un producto del mercado a menos que este haya causado graves daños a corto plazo o una muerte. Estos componentes en sà no son mortales ni causan ningún tipo de enfermedad repentina, pero permiten que nos “envenenemos lentamente” a través de nuestra piel. Muchos de ellos, como mencionamos antes, no han sido evaluados en profundidad en cuanto a su seguridad y efectos a largo plazo. Sin embargo, la industria cosmética sigue utilizándolos por la gran cantidad de beneficios que les reportan. Las cremas a base de estos quÃmicos son, con frecuencia, más baratas que el propio envase que las contiene.
Alrededor de la comercialización de estos maquillajes y lociones, se erigen grandes campañas de márketing: celebridades, asombrosos spots publicitarios y grandes mentiras con las que se trata de frivolizar al respecto (por ejemplo que se trata de productos hipoalergénicos o para uso profesional).
No dejes que sigan engañándote!! Revisa las fórmulas de los cosméticos que utilizas para el cuidado de tu piel y evita al máximo las sustancias que mencionamos anteriormente. Si tu bolsillo te lo permite, cambia tus cremas y maquillajes de siempre por otros de composición natural.




