En forma

¿Sirven realmente las sentadillas para redondear tus nalgas?

Hace unos días escribimos un artículo en este blog sobre la operación de aumento de glúteos o gluteoplastia con implantes. Os contamos también entonces que se trata de una intervención indicada en el caso de pacientes que sufren atrofia muscular (sus glúteos están muy poco desarrollados ya sea por su constitución o debido a alguna enfermedad) y también cuando tras una pérdida de peso, el glúteo está caído (potsis).

No siempre es posible aumentar significativamente el tamaño de nuestro trasero mediante ejercicios de fuerza y musculación cuando la falta de volumen es muy evidente.

El ejercicio anaeróbico, no obstante sí que aumenta el tamaño del músculo pero éste se desarrolla dentro de unos límites y no puede suplir por completo la falta de grasa corporal en la zona.

En definitiva, practicar ejercicio puede aumentar nuestros glúteos de forma moderada y, sobre todo, sirve para redondearlos y mejorar su forma y contorno, así como su dureza.

Ahora bien, ¿qué ejercicios debemos practicar en cada caso? En este artículo del mes de noviembre os los detallamos por completo. Dependiendo de si nuestro trasero es pequeño, está caído o tenemos cartucheras, deberemos practicar una u otra modalidad de entrenamiento.

Si queremos aumentar el volumen de nuestros glúteos por ejemplo, el ejercicio aeróbico no es lo más indicado puesto que nos hará perder aun más grasa a pesar de endurecerlo. Una de las rutinas de fitness más utilizadas para este propósito, son las sentadillas. Hasta hace algún tiempo han existido opiniones enfrentandas entre los expertos sobre si las sentadillas servían o no para redondear y moldear nuestras nalgas (algunos entrenadores consideraban que era un mito y que en realidad las sentadillas sólo trabajaban los músculos de las pantorrillas).

La discusión llegó a su fin cuando se comprobó a través de diferentes estudios que este ejercicio realmente aumenta la musculatura y por tanto sí sirve para moldear y dar forma a tus nalgas. Eso sí, si tenemos un trasero demasiado pequeño, es recomendable añadirle algo de peso (mancuernas) y combinarlo con una rutina de zancadas o lunges. Podemos comenzar haciendo 15 series de 3 repeticiones cada una, intercalándolo con zancadas al menos tres veces por semana e ir aumentando el número de repeticiones a medida que nos habituamos al ejercicio.

Si vas al gimnasio, te recomendamos también el step, y las cuestas corriendo. Debes ser realista con respecto a tu constitución y a los objetivos que puedes alcanzar ya que este tipo de ejercicios sólo actúan sobre la musculatura. Échale fuerza de voluntad y espera un tiempo prudencial antes de valorar los resultados.

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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