Belleza y Salud

El blush y sus posibles presentaciones.

Es uno de los cosméticos más recurridos en los sets de maquillaje profesional. Se utiliza para dar color e iluminar tus mejillas, concediendo un aspecto más saludable a tu rostro. También puede ayudar a corregir la flacidez facial o a adelgazar ópticamente nuestra cara si buscamos ese efecto. La mayoría de nosotras conoce su presentación en forma de polvo compacto o colorete, pero existen muchas otras que tal vez ignores. La elección de una u otra dependerá de la ténica empleada y del acabado que queramos conseguir. Básicamente, podemos distinguir las siguientes:

* Polvo: es el más conocido. Se aplica con ayuda de una brocha de maquillaje y es el más indicado si lo que buscas es un resultado natural. Puede ser de uno o varios colores en una sola pastilla. La forma de aplicarlo, es la misma: deberás tomar muy poca cantidad de producto con la brocha y colocarlo justo bajo la línea del pómulo. Si te pasas, puedes retirar parte del cosmético presionando un poco con un cleenex. Recuerda extenderlo hacia la sien pero sin sobrepasar nunca la altura de tus cejas.

* Perlas: tiene una presentación muy decorativa y detallista. Se aplica con ayuda de una esponjita que debemos presionar sobre las perlas y luego sacudir un poco. Su único punto en contra es que necesita conservarse muy bien ya que las perlas se humedecen fácilmente si no cerramos bien el envase y tienden a deshacerse. También pueden caerse o podemos perder parte del contenido del frasco si no somos cuidadosas.

* Crema: se extiende con los dedos. Solamente podemos optar por este formato de blush en el caso de que nuestro fondo de maquillaje sea una base fluída. Si es en polvo, tendremos que recurrir al colorete en polvo también.

* Tinta: exige un difuminado muy exhaustivo por lo que solamente está aconsejado para manos expertas. Tiene, en cambio, como ventaja sus múltiples usos ya que un mismo producto puede servirte para dar color a tus mejillas, a tus labios o incluso para ser utilizado como sombra de ojos.

* Esponja: es ideal para llevar en nuestro bolso, retocarnos en la oficina o maquillarnos rápidamente cuando tenemos el tiempo contado. Contiene una esponjita que dosifica pequeñas cantidades del producto y sirve a su vez para difuminarlo. De este modo puedes llevarlo a cualquier parte y ahorrar espacio en tu neceser de maquillaje.

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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