Belleza y Salud

Cómo reparar una uña rota.

A todas nos ha sucedido alguna vez lo siguiente: tenemos una cita, un evento o una ocasión especial y, antes de comenzar a arreglarnos se nos rompe una uña. Lo más habitual en estos casos es despintarlas, recortarlas todas de un mismo tamaño, limarlas y esperar a que crezcan de nuevo. Sin embargo, pese a que en un par de meses vayas a tenerlas igual, es un fastidio tener que cortárnoslas casi al ras precisamente ese día en el que pensábamos lucir nuestras mejores galas. Los anillos, pulseras y otros adornos de bisutería con los que adornamos nuestros dedos y nuestras muñecas, siempre quedan mejor con unas uñas de tamaño medio-largo, bien pintadas y cuidadas ya que hacen unas manos más elegantes y estilizadas.

Dependiendo del daño que haya sufrido la uña en sí, es posible que puedas repararla. Es una tarea relativamente sencilla que puedes hacer tú misma en casa y sin necesidad de acudir a una peluquería o salón de estética. Solamente debes tener a mano un poco de pegamento incoloro y barnices de uñas. Otro aspecto que debes tener en cuenta, es que hay que ser muy cuidadosa y manipular la uña con sumo cuidado para evitar que se rompa aún más. Ni se te ocurra limar una uña rota antes de repararla, es muy posible que se acabe quebrando por completo.

Lo primero que haremos, por tanto, es evaluar el estado de nuestra uña:

* Si está parcialmente astillada en la punta: si tu uña se ha descascarillado un poquito en la punta pero el daño es mínimo, tal vez ni siquiera necesites recurrir al pegamento. Sin embargo, tampoco debes obviar que tu uña está mal, pues si la dejas a su aire puede partirse aun más al engancharse con tu pelo o algún objeto… o aún peor, ¡puede arruinar tus medias favoritas! Lo que haremos en este caso, será limar esa pequeña imperfección hasta que el borde quede liso. Aunque la uña no quede simétrica y la punta se vea algo torcida, es preferible ésto a cortarlas todas… seguramente nadie se dé cuenta.

* Si existe una fisura en la parte baja de la uña pero es pequeña: no confíes que con un par de manos de pintauñas vaya a resistir durante toda la fiesta. Si no la arreglas en casa, es posible que termine partiéndose al ras en el momento más inesperado. Toma con un mondadientes una gotita de pegamento incoloro instantáneo y colócalo justo en el lugar donde existe la fisura. Acomoda tu uña con cuidado, ejerciendo un poco de presión con los dedos para que se fije en el lugar correcto. Espera unos cinco minutos.  Por último, aplica dos capas de esmalte y tu uña estará como nueva.

* Si hay un corte recto y pronunciado: si tienes una fisura que llega al menos a la mitad de tu uña, es necesario que repares toda la superficie o se romperá enseguida. Manipúlala con sumo cuidado y, por supuesto, no la limes. Toma una bolsita de té y recorta un pedacito de papel del tamaño de tu uña, tratando de aproximarte lo más posible a la forma de ésta. Extiende con un pincelito un poco de pegamento incoloro sobre tu uña, intentando no sobrepasarte por los laterales y sin tocar la cutícula. A continuación, acomoda el trocito de bolsa de té que acabas de recortar sobre superficie de la uña. Presiona ligeramente el papel con ayuda de unas pinzas para evitar mancharte. El último paso consiste en “camuflar” el parche con laca de uñas. Aplica una o dos capas como de costumbre y espera a que se seque. Ahora tu uña se mantendrá firme y aguantará unos días más. Pese a todo, debes ser consciente de que la uña está debilitada en esa parte. No abras refrescos, sostengas cosas de peso o roces con brusquedad esa uña por si acaso.

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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