Remedios naturales

10 ingredientes naturales que mejoran las cicatrices del acné

¿Quién de nosotras no ha tenido granitos y espinillas en la adolescencia? Los brotes de acné son algo muy común en la juventud y están asociados a los cambios hormonales que se producen en la pubertad. Sin embargo, en ocasiones, si estos brotes son muy fuertes, no reciben el tratamiento adecuado o si se ven agravados por otras enfermedades paralelas, pueden derivar en un problema dermatológico serio. Aún después de que hayan desaparecido, ya en la edad adulta, conservamos marcas permanentes en aquellas zonas que habían sido afectadas.

El peeling, la exfoliación química, la microdermoabrasión, etc. son algunos de los tratamientos estéticos más utilizados para borrar las cicatrices del acné en el rostro. Desafortunadamente, son caros, por lo que la mayoría de las veces recurrimos a la ayuda cosmética para mejorar el estado de nuestra piel, que si bien es más lenta y tardan más en apreciarse los resultados, es el primer recurso que debemos de agotar antes de optar por otras terapias.

Además de las cremas convencionales de venta en farmacias, algunos remedios caseros pueden ser para ti de gran ayuda. Es necesario que seas constante pues los cambios no se darán de la noche a la mañana, pero llegarán aunque se hagan esperar.

Ingredientes naturales como el sándalo, el limón, el tomate, la sábila o el aceite de oliva, pueden regenerar poco a poco los tejidos dañados, reducir la hiperpigmentación y aclarar progresivamente las zonas con imperfecciones.

Toma buena nota:

* Aloe Vera o sábila: la pulpa de sus hojas es uno de los extractos vegetales con más propiedades regenerativas que existen. Se usa para curar cicatrices, estrías, mejorar las quemaduras, etc. Puedes utilizarlo varias veces al día. Deja que actúe sobre tu piel 20 ó 30 minutos y verás que poco a poco las zonas dañadas se vuelven más suaves.

* Bicarbonato de soda: tiene un efecto exfoliante que mejora la textura de las cicatrices leves. Aplícatelo sobre el rostro humedecido, espera unos segundos y lava la zona con agua tibia. No abuses de este remedio si tienes la piel sensible.

* Aceite de rosa mosqueta: os hablamos varias veces de sus virtudes para regenerar los tejidos dañados. Se utiliza frecuentemente para mejorar el aspecto de las estrías, aunque también es muy eficaz para tratar las cicatrices, ya que favorece la creación de tejidos nuevos y reconstruye las fibras de elastina deterioradas.

* Miel: regenera y suaviza la piel devolviéndole la elasticidad a los tejidos cicatrizales. Puedes utilizarla sola o mezclada con una yema de huevo (si tu cutis no es muy graso). Deja que actúe unos 20 minutos y lava tu cara con ayuda de una esponjita para retirar mejor los restos.

* Sándalo: tritura en un recipiente unas hojas de esta planta y mézclalo con cúrcuma y unas gotas de agua de rosas. Extiéndelo sobre tu cutis y deja que actúe durante la noche. Retíralo a la mañana siguiente con abundante agua fresca.

* Tomate: es rico en betacarotenos a la vez que tiene propiedades exfoliantes. Puedes cortar unas rodajitas y colocártelas sobre tu rostro dejando que actúen unos 10 minutos. Otra posibilidad es elaborar una especie de tónico natural utilizando el jugo de un tomate y la mitad de un pepino. Licúa ambos ingredientes y empapa un algodoncito en la mezcla resultante. Aplícatelo sobre las zonas afectadas y deja que actúe durante media hora. Luego, enjuaga bien tu rostro.

* Aceite de oliva: aplica unas gotitas de aceite de oliva sobre tus cicatrices y masajea suavemente con la yema de los dedos. Deja que actúe durante toda la noche (tiene propiedades nutritivas y reconstituyentes) y aclara tu cutis a la mañana siguiente con abundante agua fría. Si aún tienes granitos o todavía persiste la tendencia a padecer brotes de acné, no uses este remedio pues podrías taponar los poros haciendo que vuelvan a aparecer.

* Limón: es muy eficaz para blanquear la piel. Extiéndelo con ayuda de un algodoncito sobre las zonas hiperpigmentadas y espera 15 minutos. Luego, lava tu cara con agua fría.

* Manzanilla: aclara progresivamente tu piel. Prepara una infusión concentrada de manzanilla, deja que enfríe y empapa unas compresas con ella. Colócatelas sobre tu rostro y deja que actúen unos 15 minutos. Aclara después cuidadosamente con agua tibia.

* Vitamina E: de venta en farmacias y herboristerías, es una vitamina imprescindible para el cuidado de la piel. Si estás acostumbrada a elaborar tus propios cosméticos bio-orgánicos, posiblemente ya conozcas sus virtudes para regenerar los tejidos, combatir la aparición de arrugas y devolver la luminosidad al cutis.

Aplícatela con la yema de los dedos mediante un suave masaje para favorecer su absorción. Verás como lentamente tus cicatrices se vuelven más ténues.

Además de los consejos anteriores, no te olvides de cuidar tu alimentación para nutrir tu piel desde el interior, beber al menos dos litros de agua al día y (muy importante) usar una crema con fotoprotección para evitar que las cicatrices se hiperpigmenten

Si éstas no mejoran con ninguno de estos remedios ni con ningún producto cosmético, pide una cita con tu dermatólogo y evalúa la posibilidad de hacerte un peeling o alguno de los tratamientos que te mencionamos anteriormente.

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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