Belleza y Salud

Cómo cuidar una piel mixta.

¿Tu piel luce seca y apagada en la zona de las mejillas mientras que tu nariz, frente y barbilla segregan más grasa de lo habitual? Entonces, lo más seguro es que tengas un cutis mixto.

La piel mixta tiene unas características que hacen necesario extremar los cuidados de higiene facial si quieres que se mantenga joven, sana y luminosa. En la barbilla y nariz suelen aparecer espinillas o puntos negros. A menudo, los cosméticos que utilizamos para secarlas pueden ser demasiado agresivos para otras zonas de tu cutis. Debes tener en cuenta también que, aunque no siempre sucede así, la piel mixta tiende a ser más sensible y a irritarse con facilidad ante los cambios de clima, las exposiciones solares e incluso el estrés.

¿Cómo podemos entonces combatir la grasitud y la sequedad al mismo tiempo? Existen tres rituales de belleza imprescindibles para el cuidado de cualquier tipo de piel: limpieza, tonificación e hidratación.

Para limpiar tu cutis y evitar que los poros se incrusten de suciedad e impurezas, debemos emplear una leche limpiadora equilibrante. Existe la posibilidad de utilizar jabones de higiene facial. Sin embargo, este tipo de productos podría resecar en exceso la zona de las mejillas.

Una vez que termines, aclara tu rostro con abundante agua fría. Nunca debemos enjuagarnos con agua caliente pues aumenta la dilatación de los poros y la producción de sebo… así que ya lo sabes, aunque resulte algo molesto, un poco de agua fría es un sencillo gesto que puede ayudar mucho a las condiciones de tu piel. Además, después de hacerlo notarás cómo tu rostro se ve más firme, luminoso y libre de fatiga.

El segundo paso es tonificar. Puedes emplear agua termal o bien un tónico suave. Descarta las fórmulas que contienen alcohol porque son demasiado abrasivas con tu piel y crean un efecto rebote, ya que las glándulas sebáceas se sobreestimulan cuando anulamos de forma inmediata su actividad y responden segregando todavía mayor cantidad de sebo. Si quieres puedes aplicarte un tónico astringente (libre de alcohol) pero solamente sobre la zona T y usar para el resto de tu cara uno más suave. De todos modos, si realizas una limpieza facial por la mañana y otra por la noche, tu cutis no debería tener demasiada grasa y puedes optar por la segunda opción… un tónico suave cumplirá de igual modo con su función de cerrar los poros abiertos sin resecar demasiado.

Por último humectaremos nuestra epidermis usando lociones que se adapten a sus necesidades especiales.

Nos equivocaríamos si pensamos que, por tener partes grasas, nuestro cutis ya no necesita ser hidratado. La presencia de sebo no es un sinónimo de que humectación o, dicho de otro modo, de que en nuestra dermis existan partículas hidrofílicas que mantengan en buen estado las fibras de colágeno y elastina que garantizan la flexibilidad y resistencia de los tejidos que forman nuestra piel. La prueba de ello es que posiblemente notes que algunas zonas de tu rostro estén resecas o incluso con descamación.

La hidratación es fundamental, pero igual de importante es emplear los productos cosméticos adecuados. Una posibilidad es cuidar la zona seca con un producto específico y la zona grasa con otro. También podemos emplear cremas especiales para pieles mixtas, de textura ligera y fluida y libres de aceites que pudieran taponar los poros.

Es mejor comenzar extendiéndolas por la parte central de nuestra cara (mejillas) y continuar con movimientos circulares y ascendentes hacia la zona de la frente. Por último, aplica una gotita de crema sobre la punta de la nariz y la mandíbula. Reparte bien el producto y, de este modo, te asegurarás de que no haya excesos.

A parte de esta serie de atenciones que debes cumplir diariamente para con tu piel, una vez a la semana (o dos si lo consideras necesario), deberías aplicarte una loción exfoliante para evitar la acumulación de células muertas y oxigenar tu epidermis.

Si notas tus poros muy dilatados puedes preparar semanalmente una mascarilla casera de manzana con yogurt natural, limón y miel (en este artículo te enseñamos a hacerla). La manzana es rica en vitamina C, un poderoso antioxidante natural gracias al cual tu piel se verá más luminosa y joven.

Por otra parte, si lo que buscas es desincrustar las impurezas y puntos negros que se depositan en tu frente o tu nariz, puedes recurrir a las mascarillas de arcilla. Pero si tienden a ensuciarse en un lapso de tiempo muy breve, te recomendamos que te las apliques solamente sobre la zona T y como máximo una vez a la semana (en las otras partes del rostro puedes hacerlo cada 15 días) porque pueden dejar tu piel demasiado sensible.

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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