Remedios naturales

Consejos para tener unas pestañas bonitas.

Poseer unas pestañas largas y rizadas ha sido un atributo de belleza anhelado por muchas mujeres desde tiempos remotos.

El maquillaje de ojos y más concretamente el rímmel se inventó para alargar y densificar las pestañas dándole así profundidad a la mirada. Sin embargo, la mayoría de las veces, no es posible obtener por este método unas pestañas tan frondosas y espesas como las que vemos en las revistas o en los spots publicitarios, simplemente, porque casi siempre son postizas o sinó, obra y milagro del Photoshop.

No te desanimes, porque dentro de los márgenes de la naturalidad, podemos conseguir que crezcan y se vean más bonitas siguiendo estos consejos:

* Cuida tu alimentación: la longitud y densidad de las pestañas depende principalmente de factores genéticos. Hay chicas que nacen con unas pestañas largas y preciosas mientras que otras las tienen más cortitas y escasas. Lo mismo ocurre con la calidad del cabello: algunas mujeres tienen un pelo fino y sin volumen y otras, afortunadas, pueden lucir una melena fuerte y abundante.

Sin embargo, hay un hecho innegable: si nuestra alimentación es pobre y existe carencia de algunos nutrientes esenciales, el cabello se cae. Lo mismo ocurre con las pestañas. Un déficit de vitaminas, proteínas o cobre, puede provocar que éstas se desprendan y se tornen débiles. Por lo tanto, el primer consejo que te daremos es seguir una dieta equilibrada para que tu organismo no carezca de ningún aporte necesario para la salud. Ésto también se reflejará en tu belleza exterior, la suavidad de tu piel, el brillo del pelo y la calidad de tus pestañas.

* Desmaquíllate cada noche: no es un secreto que acostarse con el maquillaje puesto, envejece paulatinamente la piel. Tus pestañas también se resienten porque los químicos que contienen los cosméticos tienden a resecarlas y a hacer que se vuelvan quebradizas.

Las máscaras waterproof, en especial, contienen sustancias fijadoras de larga duración que se adhieren fuertemente a cada pelo.

Por otra parte, los delineadores líquidos pueden obstruir los folículos pilosos impidiendo el crecimiento de pestañas nuevas.

Para limpiar a conciencia tus pestañas sin restregar tus ojos y sin que queden restos, coloca una gotita de desmaquillante sobre ellas y envuélvelas en un papel tissue. Frota tus pestañas de esta manera, suavemente, con la yema de los dedos y repite el proceso, si fuese necesario, hasta que el papel salga limpio.

* No abuses de los rizadores y de las permanentes de pestañas: sabemos que son dos formas fáciles para conseguir alargarlas y curvarlas en un tiempo récord, pero si son frágiles, cualquier manipulación agresiva puede perjudicarlas y terminar por romperlas.

En la permanente de pestañas, se emplean pegamentos vegetales, que si bien no las estropean tanto como los pegamentos químicos, no dejan de ser una técnica poco delicada con la raíz del pelo. Hay que tener en cuenta, además, que no todas las esticienes tienen la misma pericia a la hora de realizarla o que no en todos los centros de estética y peluquerías trabajan con productos de la misma calidad. Por lo tanto, aunque sea tentador y te encante el resultado final, es mejor que no abuses de este método.

Los rizadores de pestañas por otra parte, si no son de buena calidad y se utilizan a diario, pueden causar un estropicio importante. Ni se te ocurra usar de forma seguida los típicos rizadores de 1€ que venden en los chinos. Aunque todos parezcan iguales, la calidad y el espesor de la goma es diferente así como la presión que ejercen al cerrarse. Un buen rizador de pestañas puede costarte entre 20 y 30 euros (Chanel 30 €, M.A.C. 20 €, Shiseido 30 €). También es cierto que no se oxidan fácilmente y duran mucho más.

La forma correcta de usar el rizador es antes de aplicar la máscara (si lo hacemos después corremos el riesgo de partirlas), con el ojo ligeramente abierto y mirando hacia abajo. Acerca el rizador a la raíz de las pestañas; presiona con suavidad durante unos segundos y suelta.

Después de utilizarlo, es importante limpiar la goma con un algodoncito ya que si no lo hacemos, la suciedad y la humedad harán que se pudra. Si los cuidas bien, pueden durarte entre un año y año y medio.

* Hidrata tus pestañas: hay muchos cosméticos que prometen alargar y fortalecer tus pestañas, algunos de venta en farmacias, otros en perfumerías, etc… No negamos en ningún momento que sean efectivos; su principal inconveniente es su elevado precio y que, a veces, pueden irritar los ojos. Los maquilladores de Loreal aconsejan recurrir a productos naturales y libres de químicos para cuidar nuestras pestañas.

Los aceites vegetales como el aceite de almendras, el aceite de oliva, de ricino, camelia, jojoba o rosa mosqueta, nutren el folículo piloso en profundidad estimulando el crecimiento natural de las pestañas. Debes aplicarlos por las noches, antes de irte a dormir, impregnando unas gotitas en un hisopo o bastoncito de los oídos. A continuación, lo pasaremos suavemente desde el nacimiento de las pestañas hacia arriba y hacia abajo, con cuidado de que no caiga en el interior del ojo.

Si quieres potenciar aún más el efecto de este remedio, puedes mezclar unas cuantas gotitas de aceite con tu máscara de pestañas (siempre que no sea waterproof, de lo contrario, la estropearías), y maquillarte normalmente.

Entre los aceites que os mencionamos anteriormente, dos de los más adsequibles y que mejores resultados ofrecen son el aceite de ricino (las espesa y ayuda a que crezcan rápido) y el aceite de oliva (las vuelve suaves y flexibles).

La infusión de flores de manzanilla también puede servir para fortalecerlas. Empapa un algodón en manzanilla y colócalo sobre tus ojos unos minutos después de desmaquillarte. Además, este remedio es infalible para desinflamar las ojeras si no has dormido bien la noche anterior.

Los aceites vegetales de prensado en frío como el aceite de argán, de nogal o de granada se utilizan para acondicionar las pestañas y devolverles su forma cuando éstas están muy estropeadas y quebradizas.

La constancia es la clave de todas estas soluciones cosméticas basadas en conocimientos naturales.

Por otra parte, están los tratamientos de belleza específicos para pestañas que nos ofrece la cosmética convencional. La mayoría de estos productos están enriquecidos con colágeno y queratina (dos proteínas esenciales para el crecimiento y la fortaleza del vello). Al aplicarlos diariamente conseguiremos evitar la caída de nuestras pestañas (siempre que no se deba a motivos de enfermedades) y hacer que se vuelvan más fuertes.

Las presentaciones en gel son las más habituales: por ejemplo, Dabalash, un cosmético importado de EE.UU. que se aplica con un pincelito fino a modo de delineador y promete espesar tus pestañas en un plazo de 90 días… o más conocido aún, MD Lash Factor, un acondicionador de pestañas cuya fórmula está enriquecida con aminoácidos, péptidos y antioxidantes; tiene un modo de aplicación similar al anterior y garantiza el crecimiento de tus pestañas en un tiempo récord.

En todo caso, si tienes algún problema oftanmológico o te lloran los ojos con facilidad, te recomendamos que consultes el caso con tu médico o farmacéutico antes de decidirte a usarlos.

Por último, y si sufres de una caída excesiva de pestañas que no se deba a ningún tipo de alergia, dermatitis o manipulación agresiva de las mismas, deberías acudir a un dermatólogo pues cierto tipo de enfermedades del sistema inmunológico se relacionan con este problema, así como la toma de algunos medicamentos recetados para el acné o píldoras anticonceptivas, que podrían estar provocando este síntoma.

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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