Remedios naturales

Las mejores recetas de champús caseros 100% orgánicos

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En la actualidad, cada vez son más las mujeres que optan por cosméticos naturales para el cuidado de la piel y del cabello.

Los champús orgánicos están libres de químicos y han sido formulados a base de plantas y hierbas naturales como el aceite de árbol de té o el aceite de lavanda (ambos antimicrobianos).

¡Anímate a preparar tus propios champús! Ahora tener un pelo sano, brillante y lleno de vida es más sencillo que nunca.

1) Antes debes saber…

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  • Estos champús no resecan el pelo ni irritan el cuero cabelludo. Aún así, es mejor lavar tu melena en días alternos.
  • Elige las hierbas y plantas medicinales adecuadas a tu tipo de cabello y sus necesidades. Por ejemplo, la lavanda suaviza el cabello, la melisa disminuye el exceso de grasa, la consuelda o el perejil hidratan el pelo seco y la menta favorece el crecimiento del cabello.
  • No abuses del agua caliente ya que abre las cutículas del pelo, es mejor usar agua fría… sobre todo en el último aclarado.
  • No castigues tu cabello con procedimientos agresivos como permanentes, decoloraciones… y trata de limitar el uso de la plancha, ya que de poco servirá cuidarlo con productos naturales si por otro lado lo estamos maltratando.

2) Algunas recetas de champús caseros y 100% naturales

Champú casero de lavanda

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Necesitas:

  • 2 cucharadas de lavanda
  • 1’5 vaso de agua (si es mineral o filtrada mejor)
  • 5 cucharadas de jabón neutro (será más fácil medirlo si lo rallamos)
  • 1 cucharadita de aceite de almendras
  • Unas gotas de aceite esencial preferido (esto último es opcional).

Preparación: Hierve el agua. Una vez que llegue a ebullición retírala del fuego y añade la lavanda. Tapa y deja que repose unos 15 minutos. Transcurrido este tiempo, vierte el jabón y mézclalo bien con el aceite de almendras y añade también el aceite esencial que desees.

Guarda tu champú en un envase con tapa. Debes tener en cuenta que al ser un producto totalmente natural y sin conservantes, debes usarlo en un par de semanas antes de que sus ingredientes se deterioren.

Champú casero de aloe vera

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Es ideal para personas con el cuero cabelludo sensible. No sólo dejará tu cabello suave y manejable sino que evitará cualquier brote alérgico producido por la reacción a las sustancias químicas que tienen los champús comerciales.

Necesitarás:

  • 5 ml. de glicerina
  • 2 ml. de aceite vegetal
  • Dos cucharadas de bicarbonato de sodio o 60 ml. jabón en gel
  • Aceite de aloe vera o trozos de cristal de aloe vera

Preparación: mezcla todos los ingredientes en una procesadora hasta obtener un líquido espeso y homogéneo. Al igual que en la receta anterior, puedes añadir un par de gotitas del aceite esencial que más te guste.

Champú casero de agua de rosas

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Es fantástico para el cabello graso.

Necesitas:

  • Dos cucharadas de vinagre
  • Dos cucharadas de agua de rosas
  • Dos huevos

Preparación: mezcla perfectamente todos los ingredientes y reserva en un frasco de cristal dentro del refrigerador.

Cuando laves tu melena, masajea cuidadosamente el cuero cabelludo con este champú y deja que actúe 15 minutos. Después, enjuaga bien hasta que no queden restos y aplica tu acondicionador de siempre.

Champú casero de sándalo

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El sándalo es originario de la India. En cosmética natural se utiliza con frecuencia para aliviar enfermedades del cuero cabelludo: caspa, eccema o erupciones. Además acondiciona el cabello y su fragancia es muy relajante en todos los sentidos.

Necesitas:

  • 25g de raíz de saponaria picada
  • 25g de flores secas de manzanilla
  • 250ml de agua caliente
  • 20 gotas de aceite natural de sándalo

Preparación: pon la raíz de saponaria y la manzanilla en un bol y vierte agua hirviendo sobre ellas. Remueve, tapa bien y deja que la infusión repose toda la noche. A la mañana siguiente, cuela el líquido y añade el aceite de sándalo.

Champú casero de arcilla

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Elimina las escamas de piel muerta del cuero cabelludo y reabsorbe el exceso de sebo.

Necesitas:

  • 100 gramos de tierra de batán
  • 100 gramos de aceite de coco
  • 120 ml de infusión de manzanilla
  • 2 cucharadas de vinagre de manzana
  • 10 gotas de aceite esencial de menta

Preparación: pon el aceite de coco en un bol pequeño y mézclalo con la tierra de batán en polvo. Mientras tanto, prepara una infusión con una cucharada de flores secas de manzanilla y una taza de agua casi hirviendo. Deja que repose 5 minutos y cuélala.

Añade a la infusión el vinagre de sidra y mézclalo con el preparado anterior. Finalmente, agrega las gotas de aceite esencial de menta y guarda la mezcla en un tarro limpio.

Para utilizarlo, toma una pequeña cantidad de champú y masajea con ella el cuero cabelludo. Deja que actúe 5 minutos y enjuaga con agua tibia. Completa el lavado del cabello con un acondicionador ligero.

Acondicionador casero de huevo y miel

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Los acondicionadores se utilizan para suavizar e hidratar el cabello una vez lavado. Se recomiendan especialmente si tienes el pelo seco y quebradizo.

Esta receta 100% casera y natural era muy utilizada por nuestras abuelas para tener un pelo fuerte y brillante.

Necesitas:

  • Dos yemas de huevo
  • Dos cucharadas de miel
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 cucharadas de vinagre y limón.

Preparación: mezcla bien todos los ingredientes en un recipiente y reserva en el refrigerador (sólo aguanta unos días).

Debes aplicar este acondicionador de medios a puntas después del lavado y aclarar con abundante agua fría.

Champú casero de cítricos

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Es muy refrescante e ideal para cabellos muy grasos.

Necesitas:

  • Las cáscaras de 1 limón, 1 naranja y 1 pomelo
  • 6 cucharadas de jabón duro rallado
  • 2 cucharadas de jugo de limón
  • 2 cucharadas de jugo de naranja
  • 2 cucharadas de jugo de pomelo
  • Vinagre de manzana

Preparación: trocea las cáscaras de los cítricos. Ponlas en un recipiente con agua hirviendo y una vez que entre en ebullición, tapa y deja que reposen al menos dos horas.

Cuela la infusión y añade el jabón. Vuelve a calentarlo, esta vez a fuego lento y sin dejar de remover. Incorpora poco a poco los jugos de los cítricos y remueve para que la mezcla se integre bien. Retíralo del fuego y deja que repose 24 horas antes de usar.

Champú casero de shikakai

shikakaiEl polvo de shikakai procede de un arbusto originario de Asia llamado “Acacia Concinna” y que produce unas vainas que una vez secas se trituran para fabricar distintos productos de belleza (también fue utilizado desde tiempos muy antiguos por la medicina ayurvédica).

La palabra shikakai significa “fruto para el cabello”. Los champús que emplean este ingrediente en sus fórmulas son 100% naturales y respetuosos con el medioambiente. No necesitan tensioactivos gracias a su alto contenido en saponinas. El polvo de shikakai es ideal para lavar el cabello sin dañarlo.

Para preparar este champú debes manipular el polvo con cuidado de no inhalarlo ya que produce picor de garganta y tos (te recomendamos usar mascarilla).

Sólo necesitas 25 gramos de polvo shikakai si tienes el cabello corto o unos 50 gramos si es largo. Calienta 50 ml. de agua (si utilizaste 25 gramos de polvo) o 100 ml. de agua (si recurriste a los 50 gramos). Remueve poco a poco la mezcla hasta que quede una pasta homogénea (debe tener una consistencia similar al yogurt). Deja que repose 2 ó 3 minutos.

Moja el pelo y desenrédalo con un peine. Después masajea con este champú el cuero cabelludo dejando que actúe entre 3-5 minutos. Finalmente, aclara con abundante agua fría.

Recomendamos usar un acondicionador suave para que tu pelo quede más hidratado y manejable.

Este champú es sólo de una aplicación… no puede conservarse mucho tiempo por lo que te recomendamos preparar la cantidad exacta que vayas a usar.

Champú casero de sauco

sauco

Aporta brillo natural a tu pelo.

Necesitas:

  • Una cucharada de raíz de saponaria en polvo
  • Medio litro de agua hirviendo
  • Una cucharada de flores de sauco

Preparación: pon la raíz de saponaria y las flores de sauco en un bol. Vierte agua hirviendo y deja que repose unos 15 minutos. Cuela y, una vez frío, estará listo para usar.

Champú casero de ajo

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Si notas que tu pelo cae demasiado al cepillarlo o durante la ducha, te recomendamos que pruebes este champú anticaída 100% natural a base de ajo. A diferencia de otros champús comerciales, no contiene sustancias químicas que pueden provocar reacciones adversas en el cuero cabelludo acelerando aún más la caída.

El ajo es conocido en todo el mundo por sus propiedades antibióticas y curativas. Combate las bacterias, reduce la sensación de picor asociada a las infecciones y, además, favorece la irrigación sanguínea estimulando así el crecimiento de nuevos cabellos.

Hoy en día podemos encontrar en herbolarios y tiendas de cosmética natural, algunos champús de ajo desodorizados. Sin embargo, te proponemos que te animes a preparar la receta tradicional y casera con ingredientes que puedes conseguir sin demasiado esfuerzo.

Necesitas:

  • Champú orgánico de glicerina
  • 8-12 dientes de ajo
  • Una cucharada de aceite de oliva
  • Una cucharada de aceite de menta (opcional)

Preparación: toma un mortero limpio. Pela y tritura los dientes de ajo. Añade una cucharada de aceite de oliva y otra cucharada de aceite de menta. Mezcla bien todos los ingredientes y agrega por último dos cucharadas de champú orgánico. Vuelve a mezclar bien y, cuando te estés duchando, masajea con este champú tu cuero cabelludo dejando que actúe unos minutos.

Debes usarlo al menos tres veces por semana para devolver la fuerza y vitalidad a tu melena.

Te recomendamos usar después un acondicionador perfumado para que no queden restos del olor a ajo.

Champú casero de karité y aceite de coco

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Es ideal para el pelo muy seco y castigado (no lo recomendamos si tu cuero cabelludo es graso).

Tiene un aroma delicioso y dejará tu melena muy suave y sin rastro de encrespamiento. Su fórmula sólida es práctica y fácil de aplicar.

Necesitas:

  • 75 gramos de tensioactivo SCI
  • 25 gramos de agua destilada u osmotizada
  • 20 gramos de aceite de coco
  • 20 gramos de manteca de karité

Preparación: coloca dos recipientes al baño maría, uno con el agua y el tensioactivo y otro con la manteca de karité y el aceite de coco. Una vez que ambos estén fundidos, mezcla la manteca con el tensioactivo, remueve bien y enmolda.

Deja que enfríe e introdúcelo unos minutos en el congelador para que se solidifique. Luego sácalo y deja que se seque un día o dos antes de usar.

¿Te han gustado estos consejos? Te animamos a que compartas estas recetas con tus amigas para que todas aprendamos a cuidar nuestro pelo con productos naturales.

 

 

 

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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