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Distensión abdominal. ¿Qué la provoca y cómo ponerle remedio?

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¿Notas que tu vientre está mucho más hinchado que de costumbre? Estas molestias son muy frecuentes y afectan tanto a personas delgadas como obesas.

La distensión abdominal no es sólo un problema estético. El aumento de volumen hace que nos sintamos incómodas, aprieta la ropa, etc.

Muchas veces es un síntoma de algún tipo de trastorno digestivo: intolerancias alimentarias, digestiones lentas, enfermedad de Crohn o síndrome de intestino irritable. Otras veces se debe a una retención de líquidos o incluso a problemas musculares.

¿Qué medidas podemos tomar?

Si los episodios se repiten con mucha frecuencia, deberías acudir a tu médico. Las enfermedades intestinales mejoran mucho con un diagnóstico precoz. Deja que sea un especialista quien descarte posibles problemas de salud y, en caso contrario, preescriba los medicamentos y pautas dietéticas necesarias para combatir los síntomas.

¿Notas que además de la hinchazón en el abdomen sientes pesadez e inflamación en las extremidades inferiores? En este caso es posible que la distensión abdominal se deba a la ascitis o retención de líquidos. Trata de reducir la sal en tus comidas, aumenta la ingesta de agua y sigue por unos días una dieta desintoxicante que favorezca la diuresis.

Las infusiones de hinojo, manzanilla o menta están especialmente indicadas para paliar los síntomas de las digestiones pesadas y para depurar de toxinas nuestro organismo.

Del mismo modo, debes vigilar el exceso o la escasez de fibra en tu dieta. La cantidad recomendada ronda los 25-35 gramos/día.

Si no tomamos la cantidad suficiente de fibra es posible que se produzca estreñimiento. Pero los excesos tampoco son buenos, sobre todo cuando se trata de la fibra procedente de las legumbres o de las coles de bruselas. Estos alimentos poseen un tipo de fibra conocida como “oligosacáridos” (rafinosa y la estaquiosa) que colaboran en la formación de gases intestinales.

Lo mejor es introducir paulatinamente la fibra en nuestra dieta, aumentando las raciones de frutas y verduras que comemos cada día. Sustituye el arroz, pasta o cereales por sus variedades integrales y trata de ingerir, como mínimo, un litro y medio de agua al día.

De igual modo, intenta practicar un poco más de ejercicio para movilizar tu intestino y favorecer la expulsión de los gases.

Si vas a comer legumbres, te recomendamos optar por las variedades sin hollejo o utilizar la doble cocción para facilitar el proceso digestivo.

Algunas infusiones de plantas carminativas como el anís, la melisa o la mejorana, pueden ser muy beneficiosas.

Otras veces, los gases presentes en el colon no están originados por la flora microbiana, sino que proceden de algunos malos hábitos. Tomar refrescos con gas, masticar chicle o chupar caramelos, beber con pajitas, masticar con la boca abierta, hablar en exceso o silbar durante las comidas, hace que traguemos gran cantidad de aire que puede provocar los molestos gases. ¡Revisa tus hábitos!

Los alimentos que mejoran la distensión abdominal

Descarta los alimentos procesados y trata de seguir una dieta lo más natural posible.

Cosume habitualmente:

  • Lácteos (siempre que no tengas intolerancia a la lactosa): están especialmente recomendados los lácteos fermentados (yogures, quesos, kefir). Se consideran “probióticos”, alimentos que poseen bacterias que pueden reforzar la flora intestinal.
  • Frutas, verduras y hortalizas: si sufres estreñimiento, tomar verduras crudas y frutas enteras con piel, te ayudará a movilizar el intestino. Además, gracias a su alto contenido en agua y potasio, las frutas y verduras son diuréticas, doblemente desintoxicantes.
  • Cereales (siempre que no tengas intolerancia al gluten): elige las variedades integrales. Si te gusta la bollería es preferible tomar sólo la casera.
  • Carnes: deben ser magras o con poca grasa para no relentizar los procesos digestivos.
  • Pescados: es mejor elegir pescados blancos o con poca grasa.
  • Bebidas: agua, zumos naturales o infusiones digestivas.

En cuanto a las formas de cocinado, las mejores son: hervido, al vapor, al horno y a la plancha.

Llevar una dieta lo más saludable  es importante para evitar la hinchazón abdominal. Pero tampoco podemos desatender otros hábitos imprescindibles para una vida sana: practicar ejercicio, comer de forma pausada y controlar nuestro nivel de estrés. Es primordial aprender a escuchar las necesidades de nuestro cuerpo y saber interpretar estas molestias como determinadas carencias.

Biografía

SomosBellas

Filóloga de Profesión y Bloguer a tiempo completo, amante de los gatitos y una apasionada de las letras e internet.

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