Seguro que alguna vez, en medio de un día complicado, alguien te ha dicho: “Tómate una tila y verás cómo te relajas”. Pero… ¿te has preguntado alguna vez te has preguntado de dónde viene esta infusión tan popular? ¿Qué es exactamente la tila y por qué nos ayuda a calmarnos?


Lo que conocemos como tila son en realidad las hojas y flores secas del tilo, un árbol caducifolio de la familia de las malváceas.

Los tilos son originarios de las regiones templadas del hemisferio norte, desde Europa y Asia hasta Norteamérica.

Admirados por su belleza ornamental, sus amplias y frondosas copas proporcionan sombra en nuestros jardines, parques y avenidas. En países como Eslovaquia o Eslovenia, son un símbolo nacional, y forman parte del imaginario colectivo.

Un árbol sagrado y venerado desde la Antigüedad

Mucho antes de que llegara a nuestras tazas, el tilo ya era considerado un árbol especial. Para muchas culturas europeas antiguas, tenía un carácter sagrado, asociado con la protección, la sanación y la paz.

En la tradición germánica, el tilo estaba consagrado a Freya, la diosa del amor y la fertilidad. Para los pueblos eslavos, representaba el poder y la victoria, y su madera se utilizaba para tallar figuras religiosas y objetos rituales.

También aparece en la mitología griega, en el mito de Filemón y Baucis, una pareja de ancianos que ofreció hospitalidad a Zeus y Hermes cuando estos visitaban la Tierra disfrazados. Los dioses recompensaron su bondad transformándolos en dos árboles que crecerían unidos por siempre: un roble y un tilo, entrelazados por un solo tronco.

Durante la Edad Media, el tilo seguía siendo un símbolo de protección. Muchas asambleas y juicios se celebraban bajo su sombra, pues se creía que tenían un influjo pacificador y ayudaban a tomar decisiones justas.

Hoy en día los tilos nos siguen acompañando y han pasado a formar parte del paisaje urbano. Un buen ejemplo es la famosa avenida Unter den Linden en Berlín, que parte de la icónica Puerta de Brandeburgo. Su nombre significa literalmente “bajo los tilos” y, desde el siglo XVI, ofrece un paseo tranquilo y sombreado que refleja la importancia cultural de este árbol en Europa.

Características y variedades del tilo

Los tilos son árboles centenarios que pueden llegar a vivir 900 años. Algunos ejemplares vivos datan de la época medieval, cuando castillos y monasterios comenzaban a levantar sus muros entre bosques y aldeas.

En cuanto a su apariencia, estos árboles suelen medir entre 20 y 40 metros de altura, con un tronco robusto de corteza gris oscuro y lisa. Las hojas son cordiformes (en forma de corazón) y tienen bordes aserrados.

Los tilos florecen en verano durante los meses de junio y julio, cuando sus copas se llenan de pequeñas flores blancas o amarillas agrupadas en inflorescencias. Estas flores están protegidas por una bráctea foliar de color verde pálido y son muy aromáticas, por lo que atraen a cientos de abejas. De hecho, la miel de tilo está considerada como una de las más deliciosas.

Cuando empiezan a abrirse, las flores se cortan junto con su bráctea y se dejan secar a la sombra en un lugar bien ventilado para conservar su aroma y propiedades. Una vez secas, se guardan en frascos herméticos, lejos de la luz y la humedad. Así se pueden usar durante todo el año para preparar infusiones calmantes y aromáticas.

Aunque hablemos de “tila” en general, en realidad existen diferentes variedades de tilo, cada una con sus particularidades. Algunas de las más conocidas son:

  • Tilia cordata (tilo de hoja pequeña): Muy común en Europa. Sus hojas son más pequeñas y oscuras, y suele crecer en bosques húmedos. Es muy resistente al frío.
  • Tilia platyphyllos (tilo común o de hoja grande): Sus hojas son más grandes y de un verde claro. Florece un poco antes que el cordata y es también muy apreciado para infusiones.
  • Tilia tomentosa (tilo de hoja plateada): Sus hojas tienen un reverso blanquecino que le da un aspecto plateado muy bonito. Algunas investigaciones sugieren que esta variedad podría tener efectos relajantes más potentes.
  • Tilia × europaea (tilo europeo): Es un híbrido entre el cordata y el platyphyllos. Muy utilizado en ciudades con fines ornamentales para dar sombra en plazas y jardines.
  • Tilia americana (tilo americano): Nativo de América del Norte, es una de las especies más grandes, con hojas amplias y flores muy aromáticas. También existe una variedad mexicana que crece en zonas más cálidas.

¿Y la tila alpina?

Al contrario de lo que muchas personas piensan, la tila alpina no es una variedad del árbol de tilo sino una combinación de plantas como espino blanco, flores de naranjo, hojas de menta piperita y hojas o flores de tilo. Comenzó a comercializarse en nuestro país en la década de 1960 y actualmente es una de las infusiones más populares para conciliar el sueño y mejorar la digestión de forma natural.

Composición química de las flores de tilo

flores de tilo

La tila tiene una composición química compleja que puede variar en función de la variedad de tilo de la que se obtiene. Entre sus principios activos destacan los compuestos fenólicos como la quercetina, polisacáridos, taninos y terpenoides.

Principios activos de la tila que definen su acción terapéutica:

  • Mucílagos (hasta un 10% de su peso en seco): Le confieren a la tila sus propiedades expectorantes y diaforéticas.
  • Aceites esenciales: Alcoholes fenólicos, esteres, terpenos como citral, citronelol, eugenol, geraniol, limoneno y otros.
  • Flavonoides: Tilirosida, quercetina, kaempherol, hesperidina y astragalina entre otros.
  • Derivados de los ácidos cafeico y clorogénico
  • Taninos y saponinas
  • Fitoesteroles como el tocoferol

Beneficios comprobados de la tila

Desde tiempos inmemorables la tila ha sido para el tratamiento de diferentes dolencias y enfermedades.

La medicina actual atribuye a esta planta propiedades calmantes, relajantes, antiespasmódicas, diuréticas, digestivas, anticoagulantes y ansiolíticas.

A continuación, te resumimos algunos de sus beneficios reconocidos.

Reduce los niveles de ansiedad

La tila se ha utilizado durante siglos como un remedio natural para calmar los nervios y los estados de ansiedad leve.

Este efecto relajante se debe a compuestos como el kaempherol y la quercetina que actúan sobre el sistema nervioso central reduciendo los niveles de estrés.

Aunque todos los tipos de tila son calmantes, un estudio en ratones publicado en Journal of Ethnopharmacology, afirma que la Tilia tomentosa es la más eficaz ya que interactúa con los receptores GABA en el cerebro inhibiendo la excitabilidad del sistema nervioso.

Una vez que tomamos la tila, sus efectos relajantes en el organismo suelen durar de 2 a 4 horas, aunque esto depende mucho de la persona y del grado de ansiedad. Si queremos un resultado más potente, recomendamos recurrir a otras plantas como la valeriana.

Relaja los músculos

Además de calmar la mente, la tila también ayuda a relajar el cuerpo. Gracias a sus propiedades antiespasmódicas, es útil para las aliviar tensiones musculares y espasmos después de realizar ejercicio intenso. Si alguna vez has sentido las famosas agujetas después de una sesión exigente, una taza de tila puede ayudarte a superar estas molestias.

Disminuye la hipertensión

Las flores de tilo contienen tilirosida, el rutósido y el ácido clorogénico que ayudan a reducir la presión arterial y a prevenir enfermedades vasculares como la arteriosclerosis y la trombosis. La medicina tradicional ha utilizado esta planta durante siglos para combatir los problemas circulatorios. Sin embargo, es importante recordar que, si padeces hipertensión, la tila no sustituye el tratamiento médico. Puede ser un complemento, pero siempre bajo supervisión profesional.

Alivia el dolor de estómago

Aunque no es su uso más conocido, la infusión de tila también puede ayudar con las molestias digestivas leves como acidez estomacal, gastritis y colitis. Gracias a sus propiedades antiespasmódicas alivia los retortijones típicos de las digestiones pesadas. Además, algunos estudios aseguran que el kaempherol y tilirosida presentes en su composición también son eficaces para el tratamiento de la diarrea.

Reduce la inflamación de las articulaciones

La tila también tiene propiedades analgésicas. Los flavonoides como la quercetina o la tilirosida que encontramos en la composición de esta planta medicinal, han demostrado ser eficaces para reducir el dolor crónico de músculos y articulaciones.

Un estudio en el que participaron mujeres con artritis reumatoide encontró que la suplementación con quercetina reduce el dolor y los marcadores de la inflamación.

Ayuda a conciliar el sueño

Según la Sociedad Española del Sueño (SES) uno de cada cinco españoles tiene problemas de insomnio. Tomar una infusión de tila antes de ir a dormir puede favorecer un sueño reparador, especialmente si se combina con otras plantas como la pasiflora o la valeriana.

Un estudio con ratones descubrió que el extracto de tila mexicana tiene efectos sedantes sobre el sistema nervioso. Sin embargo, se necesitan más estudios en humanos para evaluar su efectividad.

Combate la retención de líquidos

La tila tiene un efecto diurético suave. Estimula la función renal y ayuda a eliminar los desechos del organismo. Esto se debe a su alto contenido en flavonoides que estimulan la producción de bilis favoreciendo la eliminación de toxinas liposolubles.

Mejora los síntomas de la gripe y del resfriado

La tila es un remedio tradicional para combatir los síntomas de la gripe y del resfriado. Gracias a su contenido en mucílagos, alivia la congestión nasal y protege las mucosas. También actúa como un expectorante suave, calmando la tos, y tiene un efecto antiinflamatorio que puede ayudar con la irritación de garganta. Además, compuestos como el beta-sitosterol y el eugenol presentes en las flores del tilo, tienen propiedades antipiréticas, es decir, ayudan a reducir la fiebre de forma natural.

Ayuda a bajar de peso

Según un estudio científico las infusiones de tila tienen un efecto inhibidor de la lipasa pancreática, una enzima que regula la absorción de los triglicéridos. Esta acción unida a su poder depurativo podría ser útil para adelgazar.

Ralentiza el envejecimiento celular

La tila tiene un alto contenido en antioxidantes. Los flavonoides se encuentran en abundancia en las flores del tilo, mientras que los capullos y los brotes contienen quercetina, kaempherol y tilirosida.

La tilirosida ha demostrado ser eficaz para neutralizar los radicales libres. Por otra parte, el kaempherol reduce la inflamación y algunos estudios señalan incluso que podría prevenir la angiogénesis de las células cancerosas.

Contraindicaciones y efectos secundarios de la tila

La infusión de tila es bastante segura. Aun así, es importante recordar que se trata de una planta medicinal y puede tener efectos secundarios como náuseas y taquicardia si se consume en exceso.

La dosis recomendada de tila en adultos es de 3 a 6 gramos/ día (no tomar más de dos o tres tazas). En niños de 4 a 12 años es de 2-4 gramos.

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¿Quiénes no deberían tomar tila?

La tila está desaconsejada en mujeres embarazadas, niños menores de cuatro años o personas alérgicas al polen. Además, debe usarse con cautela en personas con la presión arterial baja debido a sus efectos hipotensores.

Interacciones con otros fármacos:

La tila puede interactuar con medicamentos que contienen litio. Además, no se debe tomar junto a otros diuréticos o anticoagulantes.

Si estás siguiendo un tratamiento médico, lo más recomendable es consultar con un profesional de la salud antes de tomar tila de forma regular, especialmente si hablamos de infusiones concentradas o extractos.