¿Sufres dolor en la parte baja de la espalda? Esta dolencia también se conoce con el nombre de lumbalgia o lumbago. Es un problema de salud muy común (se piensa que es la causa del 11,4% de las bajas laborales).

Casi todas las personas han experimentado dolor lumbar en algún momento de sus vidas, aunque es más frecuente en el rango de edad comprendido entre los 30-60 años.

¿Qué provoca el lumbago?

Las causas del dolor lumbar pueden ser muchas. Algunas de las más habituales son:

  • Contracturas, desgarros musculares o ligamentos afectados en la parte baja de la espalda. Puede deberse a un sobreesfuerzo o al sobreentrenamiento en el gimnasio. ¡Ten cuidado!
  • Descompensación de la musculatura en la zona baja de la espalda: en esta región existen varios grupos musculares. Si realizamos ejercicios que impliquen solamente el trabajo de algunos de ellos, estos no podrán recuperarse y a la larga podemos tener problemas de contracturas musculares o distensiones. Una mala estabilidad en la zona del “core” también puede influir en la debilidad en esa zona.
  • Traumatismos: contusiones, lesiones o accidentes que dañen los músculos, también pueden provocar fuertes dolores de espalda que se prolongan en el tiempo.
  • Problemas en la columna vertebral: desviaciones en la curvatura de la columna como la escoliosis o la cifosis pueden causar dolor lumbar. También las hernias discales o las fracturas de los cuerpos vertebrales se traducen en un fuerte dolor de espalda, aunque estos son problemas médicos más graves.
  • Ciática: el pinzamiento del nervio ciático provoca fuertes dolores que van desde la zona baja de la espalda hasta las piernas. Incluso se puede perder la sensibilidad de forma temporal.
  • Otras enfermedades: por último, aunque de forma poco frecuente, el dolor de espalda también puede ser un síntoma de otras enfermedades, desde un proceso gripal a artritis, problemas renales o incluso cáncer. Por este motivo es importante ponernos en manos de profesionales de la medicina si nuestro dolor es persistente. De este modo tendremos un diagnóstico fiable sobre las causas de nuestro lumbago.

¿Cómo aliviar las molestias que produce el lumbago?

Como acabamos de mencionar, las causas del lumbago pueden ser muy variadas, por lo que es importante ponernos en manos de profesionales de la salud. A continuación te daremos una serie de consejos para aliviar las molestias que provoca el lumbago, pero solamente son válidas cuando se debe a sobrecargas musculares en la parte baja de la espalda o contracturas. También debes seguir tomando los antiinflamatorios o analgésicos recetados por tu médico y evitar sobreesfuerzos en tu vida cotidiana durante algún tiempo.

Aplicar calor

Es uno de los remedios más conocidos para aliviar el dolor de espalda. El aumento de la temperatura en la zona hace que el flujo sanguíneo aumente y la inflamación muscular disminuya. Es un alivio rápido pero tampoco dura mucho tiempo.

Estiramientos

Son bastante eficaces cuando el dolor lumbar se debe a contracturas musculares. En este vídeo podéis aprender algunos estiramientos muy útiles.

Liberación miofascial

Todo nuestro cuerpo está recubierto de un tejido conocido como fascia. La liberación miofascial es una técnica de terapia manual basada en la aplicación de movimientos y presiones sostenidas sobre el tejido fascial para tratar contracturas, falta de movilidad o dolencias como el lumbago.

¿Has oído hablar alguna vez del síndrome de dolor miofascial (SDM)? Está provocado por la restricción miofascial de un músculo, haciendo que la contracción de este sea más débil y acortando su rango de movimiento. La liberación miofascial puede tratar la tensión muscular y el dolor local en la zona, pero debe estar realizada por fisioterapeutas expertos.

Kinesioterapia

Está considerada como uno de los tratamientos más importantes en el marco de las terapias de rehabilitación. En ella se combinan diferentes técnicas de fisioterapia para tratar los dolores musculares, articulares y la falta de flexibilidad en determinadas zonas del cuerpo. Hablaríamos en este caso de Kinesioterapia curativa (cuando su objetivo es el tratamiento de lesiones y las dolencias que de ellas se derivan). Pero también existe una Kinesioterapia preventiva (muy conocida entre los deportistas) que trabaja diferentes aspectos fisiológicos de nuestro cuerpo para evitar que estas lesiones se produzcan, desde la atrofia muscular a problemas en los nervios periféricos, etc.

En general, la Kinesioterapia combina ejercicios de potencia, de resistencia muscular o de coordinación, con otro tipo de ejercicios de relajación, elongación, respiración o reeducación postural. Para aprovecharnos de sus múltiples beneficios, es imprescindible que la terapia sea dirigida por un graduado en fisioterapia o en ciencias de la actividad física y el deporte.

¿Cómo evitar los episodios recurrentes de lumbago?

En el apartado anterior vimos como tratar el lumbago y aliviar sus dolencias. Pero está claro que lo mejor es prevenir que se dé esta situación, así que os daremos algunos consejos sencillos para evitar esos molestos episodios de lumbalgia.

Reeducación postural

Es muy importante para evitar las contracturas o distensiones musculares. Trata de mantener siempre la espalda recta al estar sentada (especialmente si pasas muchas horas al volante o frente al ordenador). Si debes levantar pesos, realiza siempre el esfuerzo con los músculos de tus piernas y no con tu espalda.

Entrena el core

Una buena estabilidad del core es la base de un buen control postural, tanto en nuestras rutinas en el gimnasio como en la vida diaria.

Un buen trabajo del core, además fortalece la musculatura lumbar y puede evitarnos molestias en la parte baja de la espalda cuando este grupo muscular está descompensado.

Descansa después de entrenar

Para muchos deportistas el lumbago es una consecuencia de una sobrecarga o sobreentrenamiento. Un buen descanso post-entreno te servirá para recuperar y evitar que estos problemas se produzcan.