Llega la primavera y, con ella, el festival del estornudo. Si eres de las que no puede salir a la calle sin un cargamento de pañuelos y tienes los ojos más rojos que después de un maratón de películas tristes, bienvenida al club.


Las alergias ambientales son una pesadilla, y aunque los antihistamínicos de farmacia son nuestros mejores amigos, a veces el cuerpo agradece un refuerzo natural que no te deje grogui todo el día. Por eso, hoy vamos a hablar de tres infusiones que son «mano de santo» para calmar esa guerra que tiene tu sistema inmune contra el polen.

Infusión de ortiga: un clásico contra la alergia

La ortiga puede no parecer la planta más amigable del mundo, pero en infusión es justo lo contrario. Es conocida por sus propiedades antiinflamatorias y antihistamínicas naturales, lo que la convierte en una aliada interesante frente a los síntomas de la alergia.

Ayuda a bloquear los efectos de la histamina en personas que sufren de rinitis alérgica. Es decir, frena el moqueo constante y el picor de garganta.

Además, es rica en minerales, así que también aporta un pequeño extra nutricional. Eso sí, su sabor es algo terroso, así que si no te convence, puedes añadir un poco de miel o combinarla con otras hierbas.

Té de Rooibos: el antihistamínico sin teína

El Rooibos no es técnicamente un té (no viene de la planta del té), por lo que no tiene teína. Esto hace que sea ideal para tomarlo por la tarde-noche cuando los síntomas suelen empeorar.

Su secreto es la quercetina, un flavonoide presente en su composición que ayuda a impedir que las células liberen histamina.

Tiene un sabor dulcecito de forma natural, así que no necesita casi azúcar. Es la opción perfecta si quieres algo reconfortante antes de dormir sin terminar con los ojos como platos.

Infusión de jengibre y cúrcuma: alivio y bienestar

Si buscas algo más reconfortante, esta combinación es difícil de superar. El jengibre es un potente inhibidor natural de la inflamación y ayuda a despejar las vías respiratorias. La cúrcuma, por su parte, contiene curcumina, que actúa reduciendo la hinchazón de las mucosas nasales.

Prepárala con una pizca de pimienta negra. No es por el sabor, sino porque la pimienta activa la curcumina y hace que tu cuerpo la absorba mucho mejor.

Un consejo “de amiga”

Estas infusiones son un apoyo fantástico, pero no olvides lo básico: mantén las ventanas cerradas en las horas de más polinización y, si la cosa se pone fea, consulta con tu médico. No queremos que termines pareciendo un tomate por empeñarte en lo natural si necesitas algo más fuerte.