Algunos usuarios de gimnasio entrenan con regularidad pero no obtienen los resultados que buscan. El error está muchas veces en la nutrición post-entrenamiento ya que una rutina bien enfocada con una alimentación pobre en nutrientes, no sirve de nada. Nuestro cuerpo cambia al practicar deporte pero necesita una buena materia prima para construir músculo y mantener el metabolismo activo. Evita en la medida de lo posible estos cuatro errores nutricionales que te limitan en tus progresos.


No comer nada de grasa.

Muchos se convierten en «grasa-fóbicos» y evitan el consumo de cualquier alimento que la contenga, incluso aquellos que son ricos en grasas saludables como el aguacate, las nueces o el pescado. Las grasas son una parte estructural de las células y además facilitan la absorción de los antioxidantes. Privar a nuestro organismo de un porcentaje razonable de grasas puede hacer que nos sintamos fatigadas e irritables. Además, al comer de nuevo cualquier alimento graso tu metabolismo lo almacenará como reservas en lugar de usar esas grasas como fuente de energía.

Tomar bebidas energéticas si no las necesitas.

Si sudas mucho durante el entrenamiento o si las sesiones de ejercicio duran más de 90 minutos, tiene sentido consumir este tipo de bebidas para mantenerte hidratada. En todos los demás casos conviene evitarlas ya que nos aportan un exceso innecesario de sodio, azúcar y cafeína.

No comer después del entrenamiento por miedo a recuperar lo que has quemado.

Después de entrenar nuestros músculos necesitan recuperarse de las micro-roturas fibrilares que se producen durante el ejercicio. Una alimentación rica en nutrientes es clave para tonificar y tener un cuerpo definido. No se trata de comer postres hipercalóricos o raciones muy contundentes, pero hay que comer.

Comer sólo proteínas.

Las proteínas son un nutriente indispensable en la recuperación post-entrenamiento, pero por sí solas no ayudan a nada. Nuestro metabolismo usa como principal fuente de energía los hidratos de carbono y si los niveles de glucosa caen demasiado por restringirlos en nuestra dieta, recurrirá a las reservas de proteína que están en los músculos, destruyendo el tejido muscular para mantener sus funciones metabólicas principales. Lo ideal es combinar los hidratos y las proteínas en el mismo plato.