En invierno cambiamos nuestras rutinas casi sin darnos cuenta. Con el frío, pasamos más tiempo en casa y lo que menos apetece es ponerse las mallas de deporte para salir a correr. En cambio, el sofá, la manta y el picoteo son el ritual de cada noche. Esta combinación (menos actividad física y una alimentación más calórica) puede favorecer la retención de líquidos y hacer que la celulitis empeore.
No se trata de obsesionarse (porque seamos sinceras, casi todas la tenemos), sino de no ponérselo tan fácil. Si aprovechas estos meses para cuidarte, cuando llegue la primavera no estarás corriendo con prisas o probando remedios milagro que no funcionan.
Aquí tienes 5 consejos prácticos para plantarle cara a la celulitis este invierno.
Haz de las infusiones depurativas tu nueva bebida favorita
En invierno bebemos menos agua porque no tenemos esa sensación de sed constante que da el calor. Sin embargo, mantener una buena hidratación es clave para eliminar toxinas y combatir la celulitis.
La solución no es beber agua fría si te estás congelando, sino pasarte a las infusiones drenantes y depurativas: cola de caballo, té verde, diente de león… Prepárate un termo grande por la mañana y ve dando sorbos durante el día para limpiar tu organismo por dentro.
Aplica una crema anticelulítica después de la ducha
¿Has probado ya los cosméticos anticelulíticos? Busca una buena crema para combatir la piel de naranja. Las fórmulas enriquecidas con cafeína, retinol o centella asiática funcionan de maravilla.
El momento ideal para aplicarla es después de la ducha ya que los poros están dilatados y la piel más receptiva. Dedica al menos 5 minutos a masajear la zona con movimientos circulares y ascendentes, insistiendo en muslos, glúteos y abdomen. Este masaje activa la microcirculación y potencia el efecto del cosmético.
La clave aquí es la constancia. Aplicar la crema una vez por semana no dará resultados visibles. Intenta integrar este gesto en tu rutina diaria, igual que te cepillas los dientes.
Practica el ciclismo indoor
Si el frío frena tus planes de salir a correr o a caminar, el ciclismo indoor es una alternativa muy eficaz. Actividades como el spinning o entrenamientos con bicicleta estática ayudan a tonificar piernas y glúteos, dos de las zonas donde más se acumula la celulitis.
Además, este tipo de ejercicio mejora la circulación sanguínea y ayuda a eliminar toxinas a través del sudor, otro factor implicado en la aparición de la celulitis.
Si te da pereza ir al gimnasio, hoy en día hay mil clases online que puedes seguir desde el salón de tu casa. Solo necesitas 30 o 40 minutos tres veces por semana para notar un cambio radical en la firmeza de tu piel.
Regálate una sesión de drenaje linfático
El invierno es la época ideal para realizarse un tratamiento de drenaje linfático o maderoterapia. Estas técnicas están pensadas para reducir la hinchazón y la sensación de pesadez en las piernas ya que movilizan los líquidos retenidos y estimulan el sistema linfático, mejorando la circulación.
Si el presupuesto no te llega para ir a un spa o a un centro de estética, puedes probar el «dry brushing« (cepillado en seco) en casa antes de ducharte. Solo necesitas un cepillo de cerdas naturales y cinco minutos al día para obtener resultados.
Reduce la sal de tus comidas y los alimentos precocinados
No te voy a decir que vivas a base de lechuga, porque en invierno el cuerpo pide energía. Pero hay cambios pequeños que marcan la diferencia. La sal es la enemiga número uno de la celulitis porque favorece la retención de líquidos.
En lugar de abusar de precocinados o sopas de sobre (que van cargaditas de sodio), intenta comer más verduras, frutas de temporada (ricas en antioxidantes) y grasas saludables como frutos secos y aceite de oliva.
Planifica tus menús semanales. Cuando tienes claro lo que vas a comer es más fácil evitar las tentaciones.
Combatir la celulitis en invierno no es cuestión de sufrir. Con pequeños gestos diarios y algo de constancia, puedes aprovechar estos meses para cuidarte y llegar a la primavera sintiéndote a gusto con tu cuerpo.




