5 consejos para no engordar si comes en el trabajo.

Llevar una alimentación sana y equilibrada es uno de los pilares de la buena salud. Sin embargo, muchas veces el trabajo y la falta de control en los horarios hacen que abandonemos estos hábitos de vida saludable para recurrir con demasiada frecuencia a la comida chatarra. Si a esto le unimos la falta de actividad física consecuencia de las largas jornadas laborales en la oficina, el sobrepeso puede ganarnos la batalla en unos cuantos meses si no tomamos cartas en el asunto.

Te proponemos cambiar el chip y empezar a cuidarte un poco más siguiendo estos cinco consejos.

Pon tu cuerpo en marcha de camino al trabajo.

Siempre que sea posible, ve andando al trabajo o pedaleando en bicicleta. Evitando el transporte motor estarás ayudando al planeta al reducir la huella de carbono al mismo tiempo que practicas ejercicio cardiovascular. Si la distancia a recorrer es demasiado grande, puedes bajarte una o dos paradas antes del autobús y hacer cada día este pequeño trayecto.

Trata de comer siempre a la misma hora.

 

«Llevar horarios regulares, comer siempre a la misma hora y exigir a nuestro organismo llevar, por tanto, unas horas concretas de comida mejora el metabolismo, el rendimiento físico y mental» – afirma Cristina López de la Torre, médico endocrino y profesora de la Facultad de Ciencias Biomédicas y de la Salud de la Universidad Europea.

«Todos los seres humanos tenemos en nuestro organismo, concretamente en el hipotálamo, un reloj biológico que regula los ritmos circadianos» – continúa la experta. «Los desajustes en los ritmos circadianos influyen y aumentan el riesgo de enfermedades metabólicas (diabetes mellitus 2, hipertensión arterial, etc., es decir, patologías relacionadas con el sobrepeso y la obesidad) y de enfermedades cardiovasculares. Estudios recientes asocian el cambio en los horarios de las comidas con un retraso en los ritmos de glucosa y una reducción de la concentración media de glucosa».

Por este motivo, es importante seguir unos horarios regulares en nuestras comidas, no sólo entre semana sino también los fines de semana. No pasa nada porque un día de forma ocasional comamos a una hora diferente o que a diario tengamos un margen de variabilidad de una hora en las comidas principales; el mayor desajuste se produce «cuando tenemos una diferencia de horarios de hasta más de tres horas». Además, nos aseguran, es mejor comer siempre antes de las tres de la tarde.

No te saltes ninguna comida.

Saltarse comidas no adelgaza; por el contrario, puede hacer que engordemos aún más. Nuestro organismo necesita ingestas pequeñas pero constantes para regularse y no sufrir picos de glucosa que lo lleven al almacenamiento. Las personas que hacen 5 ó 6 comidas diarias tienen un metabolismo más activo y eficiente en la quema de grasa corporal.

Lleva comida de casa y evita los restaurantes.

Llevar comida de casa es una buena opción para cuidarte y ahorrar. Según un estudio de la Federación de Usuarios-Consumidores Independientes (FUCI), seis de cada diez trabajadores españoles comen fuera de casa durante su jornada laboral y sólo el 37% de ellos prefiere llevarse comida de casa. Otro 58% come menús del día en el restaurante más cercano y sólo el 4% (los trabajadores de mayor poder adquisitivo) comen a la carta.

Esto tiene un impacto sobre la salud, ya que casi siempre las comidas rápidas de los restaurantes o los platos combinados tienen gran cantidad de grasa, aditivos y conservantes. Si tu economía no te permite pedir a diario menús más elaborados, es preferible «tirar de tupper» para comer de forma más sana.

Cuidado con los snacks y la bollería industrial.

En los descansos del trabajo nos detenemos con el tiempo justo para coger cualquier cosa de la máquina: patatas fritas, chocolatinas, galletas, etc. Muchas veces no somos conscientes del daño que con este gesto repetitivo generamos en nuestra salud. Para matar el gusanillo entre horas, lo mejor es llevarnos de casa aperitivos saludables como: sándwiches caseros, frutos secos (con moderación) o tostadas de pan integral.

¡Sigue estos consejos para no engordar en el trabajo y comienza a cuidarte un poco más!

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