Recuerdo que uno de los perfumes que más me gustó en mi adolescencia fue 212 de Carolina Herrera (lanzado en 1997). Aunque técnicamente es un floral blanco, no se parecía demasiado a otros florales de la época, más cremosos y pesados.

212 tenía un aire limpio y fresco que muchas veces evocaba la sensación de pasear por un jardín después de un día lluvioso. De hecho, Alberto Morillas (el maestro perfumista detrás de esta fragancia) se inspiró en la estética urbana de la ciudad de Nueva York a finales de los 90.

¿Por qué 212 de Carolina Herrera recuerda a la lluvia?

La nota “secreta” de 212 es la flor de cactus. A diferencia de otros perfumes que usan rosas o jazmín dulce, el cactus tiene un perfil aromático verde, acuoso y suculento. No huele a pétalos secos, sino a la humedad que guarda una planta en el desierto.

Además, Alberto Morillas utilizó notas ozónicas y aireadas como el Petrichor que crea esa sensación de “lluvia sobre el asfalto”. Mientras que otros florales blancos (como el nardo o el jazmín clásico) pueden parecer cremosos y pesados, las flores de 212 están «lavadas». Esto significa que se han eliminado las notas terrosas e indólicas de la flor, para preservar su faceta más ligera y brillante.

Perfume 212 Carolina Herrera

Por eso 212 evoca frescura, flores mojadas o la sensación de un jardín tras la lluvia. Pero no es el único perfume que tiene esta cualidad.

Otras fragancias que recuerdan la lluvia

Si te gustó 212, su carácter transparente, acuático y ozónico y buscas otras fragancias que evoquen esa sensación de «jardín después de la lluvia» o «flores lavadas por el agua», aquí tienes algunas recomendaciones que te encantarán:

When the Rain Stops de Maison Margiela (Replica)

When the Rain Stops de Maison Margiela

No es un perfume de «flores», es un perfume de atmósfera. Evoca el momento exacto en que sale el sol tras una tormenta. Tiene una nota llamada «acorde acuático» y pino, mezclados con pétalos de rosa muy suaves. Es húmedo, terroso pero limpio, y nada «aseñorado».

Un Jardin après la Mousson de Hermès

Un Jardin après la Mousson de Hermès

La colección «Jardins» de Hermès está dominada por los perfumes acuáticos-vegetales. Este en particular se inspiró en el monzón de la India. Tiene un aroma a tierra mojada, jengibre fresco y flores acuáticas. No tiene esa densidad de los florales blancos típicos; es como caminar por un huerto donde la lluvia ha golpeado las hojas y las raíces. Es frío y muy refrescante.

L’Eau d’Issey de Issey Miyake

L'Eau d'Issey de Issey Miyake

Si 212 es la ciudad bajo la lluvia, este es el agua pura sobre las flores. Utiliza la flor de loto y el melón para crear una sensación de transparencia total. Es un floral blanco, sí, pero es un floral «mojado». Si buscas algo que se sienta tan limpio como 212 pero con un toque más zen, este es el indicado.

Aqua Allegoria Flora Salvaggia de Guerlain

Aqua Allegoria Flora Salvaggia de Guerlain

Los perfumes de Guerlain suelen ser bastante clásicos, pero Aqua Allegoria tiene un aire más fresco y moderno. Huele como un campo de flores silvestres mojado por el rocío de la mañana. Tiene una nota de sandía que le da esa «acuidad» y flores blancas que no pesan, sino que flotan en el aire.

Coach Dreams de Coach

Coach Dreams de Coach

Si lo que te enamoró fue la nota de cactus de 212, este perfume la retoma de forma muy moderna. Es muy aireado y mezcla la flor de cactus con la gardenia, pero una gardenia muy ligera, casi como si estuviera diluida en agua helada. Es crujiente, verde y radiante.

¿Has probado ya algunas de estas fragancias con olor a lluvia?