A día de hoy, el uso de aceites esenciales durante el embarazo sigue siendo un tema bastante controvertido. Los aceites esenciales son sustancias muy concentradas capaces de penetrar las membranas celulares e introducirse en el torrente sanguíneo en cuestión de minutos. Por lo tanto, sus componentes pueden llegar al feto y esto no es necesariamente perjudicial para el bebé, pero se recomienda tener precaución y sentido común, utilizándolos en las dosis adecuadas y únicamente a partir del cuarto mes de embarazo, es decir, del segundo trimestre.


Aceites esenciales permitidos y prohibidos durante el embarazo.

Muchas veces pensamos que lo natural no puede ser peligroso y esto no siempre es así. Algunos aceites esenciales pueden ser utilizados de forma segura durante el embarazo mientras que otros son potencialmente peligrosos para la salud del bebé.

Aceites esenciales que deben evitarse durante el embarazo y lactancia:

  • Anís
  • Abedul
  • Ciprés
  • Hinojo
  • Zanahoria
  • Salvia
  • Clavo de olor
  • Hinojo
  • Hisopo
  • Artemisa
  • Mirra
  • Orégano
  • Perejil
  • Rue
  • Sage
  • Tansy
  • Thuja
  • Estragón
  • Gaulteria
  • Ajenjo

Algunos de estos aceites pueden afectar a la implantación del feto y por tanto se consideran abortivos, pero pueden ser utilizados sin problemas cuando el embarazo ya está establecido, a partir del segundo trimestre. Otros, en cambio están prohibidos durante toda la gestación e incluso durante la lactancia (por ejemplo el aceite esencial de salvia).

Aceites esenciales permitidos durante el embarazo

En el primer trimestre de embarazo se deben evitar todos los aceites esenciales a excepción del aceite esencial de limón que podemos inhalar colocando un difusor de esencias para controlar las naúseas matutinas.

A partir del segundo y tercer trimestre, ya podemos emplear otros aceites esenciales para mitigar el estrés y apoyar al sistema inmunológico.

  • Aceite esencial de bergamota (Citrus bergamia): por vía inhalatoria, favorece la relajación.
  • Aceite esencial de lavanda (Lavanda angustifolia): podemos inhalarlo o utilizarlo para hacer masajes. Nos ayuda a calmar la ansiedad y a dormir mejor.
  • Aceite esencial de Petigrain (Citrus aurantium): es un antidepresivo natural.
  • Aceite esencial de manzanilla (Matricaria Chamomilla): se utiliza como tranquilizante por vía tópica o inhalatoria.
  • Aceite esencial de jengibre (Zingiber Officinalis): ayuda con los problemas digestivos y el dolor de articulaciones.

Pautas para el uso de aceites esenciales durante el embarazo de forma segura.

Durante el embarazo, no es raro que una mujer sea sensible al uso de aceites esenciales. Es importante consultar con el médico quien conocerá el estado de tu embarazo y el uso adecuado que puedes hacer de los aceites esenciales.

Los aceites esenciales nunca deben ser ingeridos durante los periodos de gestación y lactancia. Sólo podemos emplearlos por vía inhalatoria, en masajes o añadirlos al agua de la bañera.

También es importante recordar que no todos los aceites esenciales son iguales. La presencia de sustancias sintéticas aumenta el riesgo de sufrir reacciones adversas, por lo que es importante asegurarnos de que el aceite esencial que vamos a comprar sea 100% puro, sin adulteraciones y libre de pesticidas.

¿Cómo pueden ayudarte los aceites esenciales a llevar un embarazo saludable?

Los aceites esenciales pueden:

  • Aliviar las náuseas matutinas.
  • Favorecer la relajación.
  • Mitigar el dolor de espalda.
  • Prevenir la aparición de manchas.

Por ejemplo, si sientes naúseas durante el primer trimestre del embarazo puedes colocar un difusor de esencias con aceite esencial de limón.

El aceite esencial de lavanda te ayudará a dormir mejor. Puedes agregarlo al agua de tu baño o aplicarlo sobre la piel con un suave masaje.

Para el dolor de espalda puedes diluir unas gotitas de aceite esencial de jengibre en otro aceite vegetal y masajear con ellos la zona lumbar donde aparecen las molestias.

Para prevenir la aparición de manchas en la piel, diluye unas gotitas de aceite esencial de toronja o de Helicriso en un aceite vegetal adecuado a tu tipo de piel, siempre a partir del segundo trimestre del embarazo.

¿Cómo usar los aceites esenciales durante el embarazo?

Como ya te adelantamos, nos podemos beneficiar de sus propiedades terapéuticas de tres formas diferentes.

  • Vía tópica: si quieres usar aceites esenciales para masajes, primero tendrás que diluirlos. Mezcla una o dos gotas de aceite esencial con una cucharada de aceite vegetal que sirva de base (aceite de almendras dulces, aceite de nuez, aceite de coco).
  • Vía inhalatoria: es la forma más eficaz de usar aceites esenciales cuando el fin que buscamos es la relajación o reducir las náuseas matutinas. Puedes usar un difusor de esencias y colocarlo cerca de tu lugar de descanso o trabajo.
  • En el agua del baño: tomar un baño relajante con aceites esenciales es una de las mejores formas de disfrutar de las virtudes que nos ofrece la aromaterapia. Añade cuatro gotas de aceite esencial en el agua del baño y una cucharada de aceite vegetal. También puedes sustituir el aceite vegetal por una cucharada de leche entera ya que la grasa de la leche ayuda a extender los aceites por el agua.