Con la llegada del frío, no nos apetece nada salir de la cama o movernos del sofá. Pero a pesar de la pereza, solemos tener más apetito de lo habitual, por lo que no es de extrañar que en esta época del año subamos dos o tres kilos de media. Practicar ejercicio físico en invierno es una ayuda para mantener el peso ideal, mejorar nuestra condición física y la salud en general.


¡Toma la decisión! Levántate del sofá y comienza a moverte. No es necesario que corras una maratón, con 30 minutos al día será suficiente para activar tu metabolismo y entrar en calor.

¿Sabías que quemamos más calorías al hacer deporte en invierno que en los meses de verano? Esto se debe a que el cuerpo necesita más energía para compensar las bajas temperaturas ¡es tu oportunidad para ejercitarte!

Otro dato curioso a tener en cuenta: el ejercicio físico no sólo es bueno para la salud cardiovascular, también refuerza el sistema inmunológico. El ejercicio provoca cambios en los anticuerpos y los glóbulos blancos (GB). Los GB son las células del sistema inmunitario que combaten las enfermedades. Estos anticuerpos o GB circulan más rápidamente, así que pueden detectar enfermedades con más rapidez de lo que podrían haberlo hecho antes. Dicho de otro modo, hacer deporte en invierno nos ayuda a prevenir gripes y resfriados, eso sí, ¡siempre que vayamos bien abrigadas!

Las personas mayores o especialmente vulnerables a las bajas temperaturas, también pueden ponerse en forma sin necesidad de sufrir las inclemencias del tiempo. Una buena opción son los deportes indoor o incluso hacer ejercicio y estiramientos en casa. No tienes que salir a la calle si hace mucho frío, basta con dedicar unos minutos de tu tiempo al día para mantenerte activa.