En varias ocasiones os comentamos en el blog los beneficios de las vitaminas C y E en nuestra lucha contra los radicales libres. El estrés oxidativo es una reacción química que puede darse ante factores ambientales como la contaminación, el tabaco, el alcohol o la exposición prolongada a los rayos ultravioleta.

¿Existe una relación entre el deporte y el estrés oxidativo?

El deportees una de las mejores formas de oxigenar nuestro organismo y mantenernos jóvenes. Sin embargo, en sus procesos de recuperación el cuerpo genera una serie de desechos que guardan relación con la producción de radicales libres. Por esta razón muchos médicos recomiendan la toma de suplementos antioxidantes.


Los estudios en los atletas han dado resultados más que positivos. Una investigación determinó que se produce un daño 25% menor en los tejidos musculares cuando la dieta de un atleta se suplementa con vitaminas E y C. Sin embargo, todos estos atletas eran corredores.

¿Son beneficiosos también los antioxidantes para los levantadores de pesas?

En un estudio llevado a cabo en la Universidad Estatal de Pennsylvania, se investigaba si la suplementación de la dieta con vitamina E durante dos semanas alteraba la producción de radicales libres y el daño muscular tras la realización de ejercicio físico extenuante .

Doce hombres fueron distribuidos al azar en dos grupos. Se administró 1000 mg al día de vitamina E (1200 UI de succinato de di-alfa-tocoferol) a uno de los grupos durante dos semanas. Al otro grupo se le administró un placebo de idéntica apariencia.

El día del experimento los sujetos llevaron a cabo tres series de entrenamiento con ocho tipos de ejercicios diferentes en cada uno con un máximo de diez repeticiones por ejercicio. Tras la actividad física, se realizaron análisis de sangre para medir los niveles de lactato (un subproducto del metabolismo de la glucosa) y los causantes del daño muscular (creatina-Kinasa) y de los radicales libres (lipoperóxidos). Se llevaron a cabo análisis de sangre 6, 24 y 48 horas después del ejercicio porque algunos de los marcadores del daño muscular tardan de 24 a 48 horas en manifestar su máximo en sangre.

Los sujetos experimentaron un aumento en la producción de radicales libres tras la realización del ejercicio. Sin embargo, la producción de radicales libres volvió a niveles similares a los de antes de realizar el ejercicio en un periodo de seis horas en el grupo al que se le administró vitamina E mientras que, en el grupo placebo, la producción seguía siendo elevada 24 horas después del ejercicio. También es interesante destacar que, a pesar de que hubo daños musculares en ambos grupos, en el grupo que consumía vitamina E estos fueron bastante menores.

Así que parece que lo que es bueno para nuestros corazones puede ser también bueno para los músculos de nuestro cuerpo. Al reducir la cantidad de daño muscular que se produce durante el ejercicio, podemos recuperarnos más rápido y acceder a una calidad de entrenamiento más alta.