Con la llegada del buen tiempo volvemos a lucir camisetas de manga corta dejando los brazos al descubierto. Para algunas personas este gesto tan cotidiano es motivo de disgustos e inseguridades con su cuerpo. Por diferentes motivos esta parte de nuestra anatomía puede verse afectada por el exceso de grasa y piel, lo que comúnmente conocemos como flacidez.

¿Por qué tengo los brazos flácidos?

La flacidez es un problema estético que afecta a mujeres y hombres por igual. La causa habitual suele ser un cambio brusco de peso ya que la capacidad de retracción de la piel es limitada, sobre todo en personas que han sido obesas durante años y han ido perdiendo progresivamente la elasticidad del tejido dérmico. Cuando la piel tras adelgazar es incapaz de adaptarse al nuevo volumen corporal, queda descolgada (lo que comúnmente llamamos «alas de murciélago»).

Otros factores que provocan la pérdida de firmeza en la cara interna de los brazos son la edad y la falta de tono muscular. Con los años disminuye la producción de colágeno y elastina, dos sustancias encargadas de que la piel se mantenga firme y elástica. La ausencia de ejercicio físico también se traduce en una atrofia de la musculatura de la zona. Los brazos son más propensos a sufrir flacidez que las piernas ya que no soportan el peso del cuerpo ni se mantienen activos al caminar.

¿Cómo solucionar el problema de la flacidez en los brazos?

Existen varias soluciones para corregir este problema estético y volver a lucir unos brazos firmes y esbeltos.

El especialista estudiará cada caso de manera individual e indicará el tratamiento más adecuado para reducir la flacidez en los brazos teniendo en cuenta factores como la edad, el estado de salud y el grado de laxitud que presenta la piel del paciente.

  • En personas jóvenes con un grado de flacidez leve a moderado es posible mejorar la apariencia de la zona siguiendo un programa de entrenamiento enfocado a desarrollar el tono muscular (pesas, natación, etc.)
  • Las cremas reafirmantes no hacen milagros pero ayudan a mantener la elasticidad de la piel cuando el grado de flacidez es leve.
  • Algunos tratamientos estéticos no invasivos como la radiofrecuencia o la mesoterapia corporal ofrecen una mejoría en los casos leves a moderados de flacidez. Estos tratamientos estimulan la actividad de los fibroplastos y ayudan a recuperar el colágeno dañado.
  • En los casos de flacidez severa o cuando existe descolgamiento de la piel, la única solución posible es una intervención quirúrgica llamada braquioplastia o lifting de brazos. Mediante este procedimiento el cirujano plástico eliminará el exceso de piel y grasa, consiguiendo que los brazos se vean nuevamente firmes y torneados. La braquioplastia es la opción de preferencia en pacientes que han pasado por cambios drásticos de peso ya que es la única solución satisfactoria al exceso de piel flácida.

¿En qué consiste el procedimiento?

La braquioplastia o lifting de brazos forma parte de las intervenciones quirúrgicas conocidas como dermolipectomías. Consiste en extirpar el exceso de piel y de tejido graso en los brazos para que estos luzcan más delgados y firmes. En ocasiones se combina con otros procedimientos como la liposucción con el fin de obtener mejores resultados.

Es una intervención que se puede realizar bajo anestesia general o local y requiere de un día de ingreso hospitalario.

Después de la operación el cirujano puede recomendar llevar unos manguitos durante un mínimo de tres semanas para reducir la inflamación. El paciente podrá reincorporarse a sus actividades cotidianas al cabo de diez días aunque sin realizar esfuerzos con los brazos durante los primeros meses.

¿Cómo son las cicatrices de una braquioplastia o lifting de brazos?

La cicatriz resultante de esta cirugía dependerá de la cantidad de piel que haya tenido que extirpar el cirujano.

En ciertos casos será necesario hacer una incisión en forma de «Y» situada en la parte interna del brazo. Pero siempre que no exista un gran descolgamiento de piel o que este se limite al tercio superior, es posible reafirmar los tejidos con una técnica llamada mini-braquioplastia que deja una incisión mínima en la zona de la axila por lo que es casi inapreciable.

¿Dónde realizarse una braquioplastia en España?

Siempre que hablamos de cirugía estética recalcamos la necesidad de ponernos en manos de cirujanos plásticos profesionales y con amplia experiencia en las intervenciones que se van a realizar.

Una de las mejores clínicas de nuestro país practicando cirugías de braquioplastia o lifting de brazos es el Instituto Pérez de la Romana (Alicante) fundado en el año 2005 por el Dr. Pérez de la Romana y dotado de la más avanzada tecnología y de los profesionales mejor preparados en su campo.

 

El doctor Pérez de la Romana es miembro de diversas asociaciones y sociedades del ámbito sanitario, entre las que destacan: Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE), Asociación Española de Cirugía Estética Plástica (AECEP), International Society of Aesthetic and Plastic Surgery (ISAPS), American Society of Plastic Surgeons (ASPS) y la prestigiosa American Society of Aesthetic Plastic Surgery (ASAPS). Actualmente, también es miembro activo de Rhinoplasty Society of Europe.

Si quieres solucionar definitivamente el problema de la flacidez en los brazos te recomendamos ponerte en contacto con el centro y pedir una consulta para que valoren tu caso de manera individual y sepas todas las opciones quirúrgicas y no quirúrgicas que tienes a tu alcance.