Siempre que tenemos sobrepeso recurrimos a las dietas. Realmente las dietas son efectivas para alcanzar el peso ideal, pero siempre que nos encaminemos hacia un estilo de vida saludable.




¿No te sientes con ánimo para empezar una dieta en estos momentos? Sigue estos consejos para recortar calorías y mantener tu metabolismo activo.

Controla el tamaño de las porciones.

Comer poca cantidad, pero muchas veces al día es mucho más efectivo para bajar de peso que hacer dos o tres comidas abundantes. Esto se relaciona con la adaptación que tiene el cuerpo frente a la falta de ingesta de alimento por muchas horas.

Muchas veces comemos más con los ojos que con la boca y continuamos comiendo cuando ya estamos saciadas sin llevar un control. Las señales visuales pueden llevarnos a consumir más o menos. Elige un plato pequeño para servirte la comida y si comes en un restaurante, pide un menú infantil en lugar de uno de adulto o una ensalada de primer plato para tener sensación de saciedad en el estómago antes de abordar el plato principal.

Bebe té verde.

El té verde acelera la quema de calorías, posiblemente a través de la acción de los fitoquímicos llamados catequinas.

Incluye más verduras en tus comidas.

Sobre todo a la hora de la cena. Tienen un alto contenido en fibra y agua así que te sacian más con menos calorías.

¿Hacer yoga ayuda a adelgazar?

Técnicamente el yoga no es un ejercicio que adelgace ya que no aumenta la frecuencia cardíaca a un ritmo suficiente para quemar calorías. Sin embargo, sí nos ayuda a controlar la ansiedad que a veces sentimos al privarnos de ciertos alimentos.

Según un estudio publicado en la revista American Dietetic Association, las personas que hacen yoga son más “conscientes” de lo que comen. Además, algunas posturas de yoga favorecen el tránsito intestinal.

Toma sopa.

Tomar sopa es especialmente útil al principio de una comida, ya que ralentiza tu alimentación y te quita el apetito. Piensa en lo rica que está una sopa minestrone, un caldo de pollo, o una sopa de champiñón. Ten cuidado sin embargo con las sopas cremosas y de sobre, ya que pueden ser altas en grasa, sodio y calorías.