Con el verano a la vuelta de la esquina, comienza de nuevo la batalla contra la odiada celulitis o piel de naranja. ¡Todavía estás a tiempo de deshacerte de ella! Sigue este plan de choque intensivo para mejorar el aspecto de tu celulitis o hacer que desaparezca por completo.



¿Por qué tenemos celulitis?

En la aparición de la celulitis pueden infuir muchas causas: genéticas, hormonales y hábitos de vida poco saludables como el sedentarismo o una dieta pobre en nutrientes y con demasiadas grasas saturadas.

La celulitis implica un cambio en la estructura de las grasas que se almacenan a nivel subcutáneo, bajo la superficie de la piel y en zonas muy específicas como muslos, glúteos, caderas y abdomen. Estas células adiposas se encapsulan en pequeñas «habitaciones» delimitadas por el tejido conectivo. Con el paso del tiempo, otras células se unen a las ya existentes hasta formar un tejido acolchado e irregular que es lo que conocemos como «piel de naranja».

Aunque la celulitis casi siempre es un problema exclusivamente estético, en algunos casos puede causar molestias e incomodidades. Esto sucede porque cuando la celulitis está muy avanzada, entorpece la circulación de la sangre y el drenaje de las toxinas y desechos del cuerpo.

El grado más grave de la celulitis es la llamada «celulitis endomatosa». Aparece como consecuencia de un trastorno en el sistema linfático. El cuerpo necesita eliminar las toxinas, pero si existe un problema en las linfas las toxinas no pueden ser expulsadas y quedan en el cuerpo a modo de retención de líquidos. En algunas mujeres la palpación de las zonas afectadas por celulitis endomatosa, crea una sensación incluso dolorosa.

¿Qué podemos hacer para eliminar la celulitis?

Tratamientos estéticos

Existen diferentes tratamientos estéticos para combatir la celulitis. Hay una creencia extendida de que la liposucción es una técnica eficaz para deshacerse de ella, pero lo cierto es que sólo es capaz de eliminar la grasa situada a nivel profundo y no tiene ningún efecto sobre la apariencia de la piel. Los tratamientos denominados «no invasivos» (radiofrecuencia, láser, mesoterapia, ultrasonidos, etc.) ofrecen resultados satisfactorios en unas cuantas sesiones aunque estos resultados son difíciles de mantener si no somos perseverantes y ponemos los medios necesarios para que la celulitis no se reproduzca.

Sería recomendable consultar a un médico dermatólogo que ejerza en el campo de la estética para que nos asesore sobre qué tipo de celulitis tenemos y cuál es el tratamiento más idóneo a seguir.

Elimina toxinas de tu dieta.

Una dieta con excesiva sal, rica en carbohidratos (azúcares), grasas transgénicas y baja en fibra puede provocar la aparición de celulitis en personas que ya tienen una predisposición genética a padecerla.

Analiza tu dieta actual y toma nota de los alimentos que deberías evitar para impedir que la piel de naranja te gane la batalla: alimentos procesados, bollería industrial, bebidas carbonatadas, embutidos, conservas o snacks.

Elimina toxinas de tu dieta y opta por nutrientes de calidad que te ayuden a mantener la mejor calidad de piel posible.

Practica ejercicio físico.

Una vida sedentaria contribuye a agravar la celulitis. Aunque tengas el peso adecuado, es altamente recomendable que realices ejercicio físico para fortalecer tu tono muscular y mejorar la circulación sanguínea. Cualquier actividad física que provoque un aumento del ritmo cardíaco es beneficiosa para lograr este objetivo: caminar a paso ligero, running, ciclismo, clases de aerobic, etc.

Hasta hace poco se pensaba que los ejercicios de reafirmación muscular no tenían ningún efecto sobre la celulitis. Hoy sabemos que los músculos de las piernas ejercen un efecto bomba que contribuye a que la sangre circule mejor por las venas. Una masa muscular poco desarrollada tiende a ralentizar el retorno venoso y si la circulación es ya deficiente por culpa de la celulitis, podrían aparecer varices, pesadez en las piernas y otros problemas vasculares.

Comienza una rutina de tonificación y resistencia que mantenga tu metabolimo activo y te ayude a mejorar la circulación de la sangre.

Deja de fumar.

El tabaco afecta a la circulación de la sangre y disminuye la oxigenación tisular. ¿Sabías que este 31 de mayo es el Día Mundial sin tabaco? Deshacerse de la celulitis es un motivo más para que te propongas vencer a este hábito tan perjudicial para la salud.

Evita las prendas muy ajustadas.

La ropa muy ajustada ejerce presión sobre puntos clave del sistema linfático y puede interrumpir la correcta circulación de la linfa.

Movilizar las adiposidades.

Para que el sistema linfático sea capaz de transportar las grasas y toxinas causantes de la celulitis hasta los canales de desecho, debemos movilizar los depósitos grasos que se localizan a nivel subcutáneo. Algunos tratamientos estéticos como la Vacumterapia son muy efectivos para remover las adiposidades superficiales y estimular la microcirculación. El problema es que la celulitis suele reaparecer meses después si no realizamos sesiones de mantenimiento. Una alternativa menos costosa es el masaje anticelulítico o gadgets de uso doméstico como los masajeadores anticelulíticos que cuentan con una serie de rodillos que ejercen una acción mecánica, rompiendo los nódulos grasos que se depositan bajo la piel. Son muy útiles para actuar sobre las zonas rebeldes donde se suele acumular celulitis como las cartucheras, los muslos o los glúteos.

Cremas anticelulíticas

Existen muchas cremas anticelulíticas en el mercado que ofrecen buenos resultados a medio y largo plazo. Eso sí, son tan sólo un tratamiento de apoyo y no sirven de mucho si no llevamos una vida sana y practicamos algo de ejercicio.

El cuidado de la piel forma parte de nuestras rutinas de belleza pero muchas veces olvidamos la hidratación corporal. La celulitis puede ir acompañada de cambios de volumen y una microcirculación deficiente a nivel cutáneo, dos factores que con el paso del tiempo pueden provocar la aparición de estrías si no mantenemos la piel bien hidratada. Aplícate estas cremas diariamente con un suave masaje en movimientos circulares sobre las zonas más rebeldes para reactivar la circulación de la sangre y mejorar la elasticidad de la piel.

Bebe mucha agua.

El agua ayuda a eliminar toxinas del cuerpo, mejora la función hepática y renal y mantiene la piel hidratada y flexible. Trata de beber al menos dos litros de agua al día e infusiones depurativas (té verde, regaliz o diente de león). En pocos meses notarás cómo la celulitis va desapareciendo y la piel se vuelve más suave y flexible.