Muchas personas buscan en la sección de cosmética del supermercado sus aceites para masaje. A primera vista vemos mucha variedad pero ¿son una buena opción?

Los aceites para masaje que venden en muchas perfumerías y grandes almacenes son productos altamente procesados que contienen sustancias químicas derivadas del petróleo, aceites minerales o parafinas.


Las parafinas son sustancias comedogénicas, es decir, taponan los poros y pueden ocasionar sarpullidos, puntos negros o brotes de acné. En cuanto a los aceites minerales sintéticos o químicos son meras imitaciones de los aceites esenciales naturales, pero no poseen los beneficios ni principios activos de estos últimos sino que al contrario llevan fragancias y colores artificiales para hacerlos más atractivos como productos de márketing. Muchas veces desencadenan reacciones alérgicas ya que alternan el pH natural de las pieles sensibles.

Para hacer un buen aceite para masajes necesitaremos:

  • Aceites vegetales: deben ser puros y de primera prensada en frío.
  • Aceites esenciales: debes fijarte en que en el envase ponga que son puros, la parte de la planta de la que se han extraido (nombre en latín) y el tiempo de destilación (aunque esto es más difícil de averiguar).

Cómo elaborar un aceite corporal para masajes.

En primer lugar, debemos tener en cuenta que algunos aceites vegetales a pesar de ser naturales, son comodogénicos. Esto quiere decir que las pieles grasas deberían evitar el abuso de este tipo de aceites (una o dos veces por semana sería suficiente). Si este es tu caso, evita el uso de aceites vegetales de baja absorción como es el caso del aceite de oliva y opta en su lugar por aceites más ligeros como el aceite de almendras, el aceite de jojoba o el aceite de sésamo que penetran muy bien en la piel ya que sus partículas son más pequeñas.

Para hacer nuestro aceite para masajes, primero debemos escoger el aceite vegetal o vehicular más adecuado a nuestro tipo de piel y añadirle después los aceites esenciales con las propiedades terapéuticas o cosméticas que busquemos. La cantidad de aceites esenciales a incorporar será como máximo un 6% ó 7% de la cantidad de aceite vegetal elegido.

También podemos añadir a nuestro aceite para masajes unas gotitas de vitamina E. Este antioxidante natural nos ayudará a alargar la vida útil del producto al mismo tiempo que cuidamos nuestra piel.