La cuperosis es una afección dermatológica bastante común que suele empeorar en los meses de verano debido a las altas temperaturas. Es más frecuente en mujeres que en hombres aunque estos últimos tampoco se libran de padecerla.

¿Cómo saber si tengo cuperosis?

La cuperosis se caracteriza por la aparición de arañas vasculares en la cara, rojeces y capilares que se dilatan como consecuencia del aumento de la presión sanguínea en la zona.

Estos pequeños vasos tienen muy poca elasticidad y al producirse vasoconstricciones y vasodilataciones recurrentes, quedan afectados de forma permanente y toman la apariencia de filamentos visibles a través de la piel que se conocen como telangiectasias o arañas vasculares. Las zonas comúnmente afectadas son las mejillas, el mentón o las aletas de la nariz.

Aunque las rojeces faciales son normales en algunos casos (sobre todo ante cambios bruscos de temperatura) si estas se convierten en algo permanente estaríamos hablando ya de cuperosis.

¿Cuáles son las causas de la cuperosis?

La causa última de la cuperosis es una alteración de la circulación periférica. Es más común en personas con pieles claras, sensibles y con tendencia a padecer rojeces. Al ser un tipo de piel más reactiva y con escasa pigmentación, resulta mucho más frágil ante las agresiones ambientales. De todos modos, no todas las pieles delicadas sufrirán esta condición. Es necesario que se sumen también otros factores externos que desencadenan un problema de vascularización.

  • Cambios bruscos de temperatura: hacen que los vasos sanguíneos se contraigan y dilaten repetidamente hasta perder su elasticidad.
  • Cambios hormonales: embarazo, menstruación, menopausia, etc.
  • Mala alimentación: el consumo excesivo de comidas picantes o especiadas aumenta la vasodilatación de los capilares.
  • Antecedentes familiares: el factor genético tiene mucho peso en la aparición de cuperosis.
  • Tabaquismo y consumo de alcohol: son los peores enemigos de la piel y de la salud en general ya que entorpecen la circulación periférica y la eliminación de toxinas.
  • Situaciones de estrés, ansiedad o emociones intensas: pueden provocar la dilatación de los pequeños vasos sanguíneos.
  • Cosméticos inadecuados: algunos jabones y productos para la higiene facial alteran el manto hidrolipídico de la piel haciendo que esta sea vulnerable a las agresiones ambientales.
  • Hipertensión o diabetes: son trastornos que afectan a la circulación sanguínea y pueden ser la causa de una mala vascularización en el rostro.
  • Traumatismos y heridas en la piel: pueden provocar la aparición transitoria de arañas vasculares en la cara, pero si estas tardan más de dos meses en desaparecer es conveniente que acudas a la consulta de un dermatólogo.

Diferencias entre la cuperosis y la rosácea.

Los síntomas de la cuperosis y la rosácea son muy similares. En ambos casos observamos vasos capilares dilatados a simple vista y enrojecimiento facial permanente. Sin embargo, la rosácea es una enfermedad crónica que puede causar además picores, inflamación en los párpados, conjuntivitis o granulomas.

Una cuperosis que no recibe el tratamiento adecuado puede derivar en una rosácea que es mucho más difícil de tratar.

Prevención y tratamiento de la cuperosis.

Para prevenir la cuperosis es fundamental evitar los factores de riesgo. Se recomienda llevar una alimentación saludable y rica en antioxidantes, alejarse del tabaco y del alcohol y no tomar el sol sin protección. Aún así, en la mayoría de los casos, lo máximo que podemos conseguir es evitar que el problema vaya a más. La elasticidad de los vasos periféricos es casi nula y una vez que estos se debilitan y las paredes quedan dañadas, se vuelven visibles de manera permanente. Las cremas y lociones que aplicamos sobre la cara tienen una acción antiinflamatoria y descongestiva que proporciona sensación de alivio, pero no resuelve el problema estético y las telangiectasias seguirán estando presentes.

La buena noticia es que la medicina estética sí tiene solución para las arañas vasculares en la cara. Un lugar de referencia donde cuentan con los mejores tratamientos estéticos para eliminar la cuperosis es el Centro de Estudios Vasculares en Madrid, formado por profesionales con más de veinte años de experiencia en el campo de la Flebología y Linfología.

centro de estudios vasculares

Esta clínica para el tratamiento de varices posee una tecnología de última generación en micro-cirugía estética.

En el caso de las telangiectasias o arañas vasculares se puede utilizar la técnica de la esclerosis (o escleroterapia) que consiste en inyectar un medicamento mezclado con anestésico que elimina los vasos capilares dañados. Luego estos serán reabsorbidos sin necesidad de extirparlos.

Otra técnica que ofrece buenos resultados es la radiofrecuencia ya que permite coagular de forma selectiva aquellos capilares dilatados sin dañar la piel.

Por último, en el Centro de Estudios Vasculares cuentan también con un tratamiento novedoso que consiste en la combinación de ambos procedimientos: es el  sistema Duet System que mejora los resultados de la esclerosis para varices o arañas vasculares con los beneficios de la radiofrecuencia. El resultado es una piel aliviada y sin rastro de rojeces.

El Dr. Daniel Vogelfang, especialista en Flebología y Linfología, y parte del equipo profesional del centro asegura que no todos los pacientes presentan las mismas alteraciones vasculares y por lo tanto no todos pueden ser tratados con los mismos procedimientos. Lo ideal es solicitar una valoración gratuita y sin compromiso para saber cuál es el procedimiento estético más adecuado en nuestro caso para eliminar la cuperosis.