La slow cosmética está en auge. Cada vez más personas buscan que sus productos de belleza sean saludables y naturales, evitando los ingredientes derivados de la petroquímica, sintéticos o con impacto ecológico amplio.


Un ejemplo de esto es el éxito del champú sólido basado en las fórmulas de la jabonería tradicional con aceites o extractos con propiedades suavizantes e hidratantes.

Este champú sólido para el cabello graso que te enseñaremos a preparar, no lleva siliconas ni sulfatos, limpia y sanea el cuero cabelludo respetando su pH natural. Una pastilla de 100 gramos equivale a tres litros de jabón líquido, lo que se traduce en un ahorro de dinero y menor huella de carbono.

Necesitas:

Preparación:

  1. Coloca los tensioactivos en un recipiente al baño María junto con el agua de rosas, la betaína de coco y el extracto de pomelo. Retíra del fuego cuando los tensioactivos se derritan (40 Cº). Remueve hasta obtener una mezcla homogénea.
  2. Añade a la mezcla los aceites vegetales y continúa removiendo.
  3. Una vez que la mezcla se haya enfriado un poco, agrega los aceites esenciales.
  4. Mide el pH del jabón (debería estar entre 5 y 6). Si está alto, utiliza el ácido cítrico para reducirlo. Añade 1 gramo de ácido cítrico a la mezcla, remueve bien y vuelve a medir dentro de unos minutos. Si sigue elevado, añade 0,5 gramos más de ácido cítrico hasta lograr el pH deseado.
  5. Vierte la mezcla en un molde de silicona untado con aceite y espera dos horas antes de desmoldar.