La slow cosmética está en auge. Cada vez más personas buscan que sus productos de belleza sean saludables y naturales, evitando los ingredientes derivados de la petroquímica, sintéticos o con impacto ecológico amplio.
Un ejemplo de esto es el éxito del champú sólido basado en las fórmulas de la jabonería tradicional con aceites o extractos con propiedades suavizantes e hidratantes.
Este champú sólido para el cabello graso que te enseñaremos a preparar, no lleva siliconas ni sulfatos, limpia y sanea el cuero cabelludo respetando su pH natural. Una pastilla de 100 gramos equivale a tres litros de jabón líquido, lo que se traduce en un ahorro de dinero y menor huella de carbono.
Necesitas:
- 5 gramos de aceite de avellana
- 3 gramos de aceite de pepitas de uva
- 10 gramos de agua de rosas
- 5 gramos de extracto de pomelo
- 30 gramos de tensioactivo SCS
- 25 gramos de tensioactivo SCI
- 5 gramos de betaína de coco
- 8 gotas de aceite esencial de cedro
- 15 gotas de aceite esencial de limón
- 1 gramo de ácido cítrico para regular el pH
Preparación:
- Coloca los tensioactivos en un recipiente al baño María junto con el agua de rosas, la betaína de coco y el extracto de pomelo. Retíra del fuego cuando los tensioactivos se derritan (40 Cº). Remueve hasta obtener una mezcla homogénea.
- Añade a la mezcla los aceites vegetales y continúa removiendo.
- Una vez que la mezcla se haya enfriado un poco, agrega los aceites esenciales.
- Mide el pH del jabón (debería estar entre 5 y 6). Si está alto, utiliza el ácido cítrico para reducirlo. Añade 1 gramo de ácido cítrico a la mezcla, remueve bien y vuelve a medir dentro de unos minutos. Si sigue elevado, añade 0,5 gramos más de ácido cítrico hasta lograr el pH deseado.
- Vierte la mezcla en un molde de silicona untado con aceite y espera dos horas antes de desmoldar.




