¿Tienes la piel delicada? Los jabones convencionales pueden provocar irritación en personas con pieles reactivas o dermatitis. Si este es tu caso, te proponemos utilizar en tu ducha diaria jabón casero de glicerina, uno de los mejores ingredientes naturales para hidratar la piel.


Además de la glicerina, hemos incorporado a esta receta manteca de cacao (nutritiva y emoliente), aceite de caléndula (con propiedades antiinflamatorias) y aceite esencial de lavanda (cicatrizante y calmante).

Disfruta de una suavidad sin límites con este jabón casero para la piel delicada. ¡No te pierdas esta receta!

Necesitas:

Preparación:

  1. Pesa todos los ingredientes por separado en una báscula de precisión.
  2. Coloca un recipiente al baño María con la glicerina sólida, la manteca de cacao y el aceite de caléndula. Espera un par de minutos a que los ingredientes se derritan y la mezcla se vuelva homogénea.
  3. Retira el recipiente del fuego y una vez que baje un poco la temperatura, agrega la arcilla blanca que dará consistencia al jabón y favorecerá además la absorción del exceso de sebo. Remueve bien con una espátula de madera hasta que se integre por completo.
  4. Por último, añade a la mezcla el aceite esencial de lavanda (posiblemente el mejor aceite para la piel delicada).
  5. Unta con aceite tu molde para hacer jabón y vierte la mezcla. Debes tenerlo tapado en una despensa durante 24 horas para que se solidifique. Recuerda que los jabones elaborados con base glicerina, a diferencia de los que se hacen con sosa, no necesitan completar un proceso de saponificación.

Este jabón casero está libre de perfumes y sustancias químicas por lo que resulta ideal para el cuidado de la piel sensible. Ahora bien, no es curativo y esto quiere decir que si sufres dermatitis u otros problemas que afectan a la salud de la piel, deberás acudir a la consulta del dermatólogo para recibir un tratamiento especializado.