Desde que el pasado 21 de mayo se decretó el uso obligatorio de mascarilla en espacios cerrados (y cada vez más Comunidades Autónomas establecen también su uso obligatorio en la vía pública), este elemento se ha convertido ya en un complemento imprescindible de nuestro look.


¿Debemos ir maquilladas si llevamos mascarilla?

Si tienes un trabajo de cara al público, posiblemente el maquillaje forma parte de tus rutinas de belleza para ir bien arreglada. Ahora con el uso de la mascarilla todo parece complicarse un poco. ¿Deberíamos olvidarnos de los cosméticos por algún tiempo?

Inmaculada Canterla, farmacéutica Máster en Dermofarmacia y directora de Cosmeceutical Center en Sevilla, responde a esta pregunta: «El sentido común nos dice que lo más limpio, higiénico y saludable para la piel no es el tándem mascarilla-maquillaje. Más suciedad, como la mascarilla produce humedad maceración del producto, más riesgo de irritaciones, obstrucción del folículo etc. Y máxime cuando un porcentaje alto de la población comete errores en la limpieza facial y no se desmaquilla y limpia la piel con el producto adecuado».

En el caso de que no podamos prescindir del maquillaje aún llevando mascarilla, la experta aconseja concentrar la mayor parte del trabajo en los ojos y en el tercio superior de la cara, dejando más limpia la zona cubierta por la mascarilla. De esta forma evitaremos que el sudor y la condensación de nuestra respiración provoquen que el maquillaje se derrita manchando la mascarilla. Además debemos tomar en cuenta la dilatación de los poros que se va a producir debido al calor y a la exhalación de aire. No queremos que el maquillaje y otras impurezas obstruyan los poros abiertos y la mejor forma de evitarlo es minimizando la cantidad de producto y, dicho sea de paso, optar por cosméticos de calidad, libres de aceites y siliconas.

Una buena alternativa a las bases de maquillaje serían las BB Creams o CC Creams. Su función no es tanto la de dar color al rostro sino unificar el tono, hidratar y proteger de los rayos ultravioleta. Las BB Creams son más ligeras y fluidas, ofrecen un acabado muy natural y son ideales para pieles jóvenes que necesitan pocas correcciones. Las CC Creams también son ligeras e hidratantes pero tienen la particularidad de que nos ayudan a corregir imperfecciones. Por tanto, son mejores para las pieles maduras ya que tienen una cobertura media pero el acabado fresco y natural de una BB Cream. Además, suelen ser más mate y por lo tanto más recomendable para pieles grasas con tendencia a presentar brillos.

Si no te convencen demasiado estos productos, puedes utilizar un polvo bronceador compacto después de tu hidratante habitual, sin olvidarte del corrector antiojeras.

Para maquillar tus ojos, el eyeliner es tu mejor apuesta. Eso sí, evita en la medida de lo posible los acabados gráficos ya que con la mascarilla pueden verse demasiado recargados. Lo mejor es utilizar una sombra color tierra, ocre o nacarada y aplicar después el lápiz de ojos, difuminándolo con ayuda de un pincelito para que no quede muy marcado. Para finalizar, aplica dos capas de máscara de pestañas.

Recuerda que los colores de tu maquillaje pueden rivalizar con los de tu mascarilla si eliges una tela estampada. Cuanto más colorida sea la mascarilla, menos libertad tendremos para elegir colores de nuestra paleta de sombras.

¿Os han gustado estos consejos de maquillaje? ¿Seguís utilizando vuestros cosméticos favoritos a pesar de la mascarilla?