El running es un deporte muy exigente y requiere de un plan de entrenamiento a medida, adaptado a nuestras metas y condición física. En nuestro artículo de hoy te daremos algunos consejos muy generales pero útiles para que puedas mejorar tu rendimiento como runner: correr más rápido, aumentar la resistencia, cansarte menos, etc.


Comer algo antes de la carrera.

Ayuda a prevenir la sensación de pesadez y cansancio durante el entrenamiento. Un snack de proteínas te dará el aporte energético necesario para evitar la fatiga mientras dure la carrera. También es aconsejable beber una taza de café una hora antes de entrenar. Algunos estudios han demostrado que la cafeína ayuda a correr más rápido y a tener mayor resistencia.

Entrenamiento de intervalos

Se trata de hacer carreras o sprints cortos a máxima velocidad. Los entrenamientos de intervalos te ayudarán a ser un corredor más ágil y veloz. Puedes comenzar a practicar el método en cinta de correr antes de incorporarlo a tu rutina en el asfalto.

Carreras de tiempo

Son similares a los intervalos de alta intensidad, pero sin llegar al máximo. En lugar de eso debemos mantener un ritmo constante y rápido (aunque no al máximo) durante unos 10 minutos y luego desacelerar. Esto ayudará a que los músculos traspasen el umbral de lactato, dando mayor resistencia y velocidad.

Subir colinas.

Correr cuesta arriba contribuye a que los músculos de las piernas se fortalezcan y con ello el runner aumente su velocidad y resistencia. Prueba a subir colinas durante tus entrenamientos en el exterior o utiliza una cinta de correr inclinada para los entrenamientos indoor.

Estiramientos

Son imprescindibles antes y después de salir a correr. Los estiramientos aumentan la flexibilidad muscular y articular y, además, disminuyen el riesgo de sufrir lesiones.

Pasos cortos

Los pasos cortos pueden hacer que un corredor se vuelva más rápido y eficiente. Si eres principiante trata de cambiar poco a poco tu forma de correr para mejorar tu rendimiento.

Concentra el impacto en la parte media del pie.

La tendinitis aquilea y otras lesiones deportivas que a menudo sufren los runners se deben a una pisada incorrecta. Da pasos firmes y seguros tratando de concentrar el impacto en el centro del pie, y no en los talones o en los dedos.

Descanso

Descansar las horas suficientes es tanto o más importante que el propio entrenamiento ya que durante las horas de inactividad nuestros músculos se recuperan del esfuerzo. Los masajes y las duchas de agua caliente también te servirán para aliviar la inflamación y recuperarte en un tiempo récord.