El verano es una de las mejores épocas del año para realizar actividades al aire libre. Muchas personas se animan a practicar running en estas fechas ya que disponen de más tiempo de ocio y no tienen que luchar contra las inclemencias climáticas como la lluvia o el viento.


Nuestro peor enemigo es el golpe de calor, un sobrecalentamiento se sufre el cuerpo debido a las altas temperaturas o al exceso de ejercicio físico. En el artículo de hoy te daremos algunos consejos útiles para salir a correr en verano sin sustos desagradables. ¡No te pierdas estas recomendaciones!

Bebe mucha agua.

Para evitar la deshidratación es imprescindible que repongas el agua que estás perdiendo. Bebe líquido antes, durante y después del entrenamiento. También puedes recurrir a las bebidas isotónicas para prevenir la pérdida de minerales y electrolitos a través de la sudoración.

La mejor hora para hacer deporte.

Evita salir a correr en las horas del día en las que las temperaturas son más altas, es decir, entre las 12:00 y las 17:00 h. Los mejores momentos para practicar deporte al aire libre son a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde.

Usa la ropa adecuada.

Elige prendas holgadas y transpirables. Los tejidos técnicos suelen ser los más indicados para practicar running ya que disipan el sudor de la piel.

En cuanto al calzado, no te conformes con elegir unas buenas zapatillas deportivas. Lo mejor es que sean zapatillas especiales para practicar running ya que tienen más amortiguación en la mediasuela y sujeción en el puente del pie que las zapatillas convencionales.

No te olvides del protector solar.

Incluso en esos días en los que el cielo está algo nublado, los rayos UVA y UVB continúan en plena actividad por lo que debes protegerte para evitar las quemaduras solares. Antes de salir a correr en verano, aplica un protector solar adecuado a tu tipo de piel, tanto en el rostro como en los brazos y las piernas si son zonas descubiertas que van a quedar expuestas al sol. Lo mejor es optar por una crema solar ligera y resistente al sudor.

Las señales de alerta.

Debes detener la práctica de la actividad deportiva si notas alguno de los siguientes síntomas: mareos, debilidad, dolor de cabeza, calambres, contracturas… Hidrátate y toma un momento de descanso. Si continúas sintiéndote mal, acude a tu centro de salud más cercano.

Recuperarse del entrenamiento.

Se recomienda tomar baños de contraste o baños de agua fría para bajar la temperatura de la piel. El descanso es fundamental. Es necesario dormir entre 7-8 horas diarias. Si la noche anterior no has dormido bien, te recomendamos postergar el entrenamiento para otro día.

Dieta equilibrada

Esencial para mejorar tu rendimiento como deportista. En verano prioriza el consumo de alimentos frescos y naturales. Las frutas son una buena opción para reponer líquidos, vitaminas y minerales después de la carrera. También puedes comer frutos secos como nueces, anacardos y pistachos antes de comenzar tu rutina ¡serán una excelente fuente de energía!