Si te gusta el chocolate, probablemente has probado todo tipo de bombones, tartas, brownies, muffins y galletas donde este ingrediente es el protagonista. Pero ¿sabías que no todo el “chocolate” viene del cacao? Hoy te hablaremos del copoazú, una fruta tropical emparentada con el cacao que no tiene nada que envidiarle, al menos si nos fijamos en sus propiedades saludables.
¿Qué es el copoazú?
El copoazú, también conocido como cupuaçu o “cacao blanco”, es el fruto de un árbol tropical que crece de forma silvestre en la cuenca amazónica, especialmente en las zonas altas de los bosques de Colombia, Perú y Brasil.
Su nombre científico es Theobroma grandiflorum y pertenece a la familia de las Malvaceae. Esto quiere decir que es primo-hermano del cacao. De hecho, comparten no solo origen, sino también algunas propiedades nutricionales y usos.
En condiciones óptimas (climas cálidos, húmedos y con buena sombra) este árbol puede alcanzar hasta los 18 metros de altura, desarrollándose principalmente en ecosistemas de selva densa.
La mayor producción se concentra durante la temporada de lluvias, es decir, entre los meses de abril y junio. La fruta madura cae sola al suelo, de donde se recoge sin necesidad de procedimientos agresivos para el árbol.
Los frutos del copoazú son bayas drupáceas que pesan poco más de kilo y medio. En el interior encontramos entre 20 y 50 semillas envueltas en una pulpa blanca y mucilacigosa.
Estas semillas se utilizan para elaborar productos similares al chocolate, como el famoso “cupulate”, mientras que la pulpa es muy apreciada en la industria alimentaria para preparar jugos, helados, yogures y mermeladas. Incluso la cáscara se aprovecha como abono orgánico, lo que convierte a esta fruta en un recurso valioso para las comunidades amazónicas. Su cultivo y recolección generan ingresos sostenibles, fomentan prácticas agrícolas respetuosas con el entorno y ayudan a conservar la biodiversidad de la selva.
Valor nutricional del copoazú
El copoazú destaca por su alto contenido en antioxidantes y ácidos grasos insaturados que representan cerca dek 48% de su composición. Esto hace que, desde el punto de vista nutricional, resulte más ligero y digestivo que la manteca de cacao tradicional.
Además, aporta una combinación interesante de fibra, minerales y compuestos bioactivos que lo convierten en un alimento funcional cada vez más valorado.
100 gramos de copoazú contienen:
- 52,30 gramos de carbohidratos
- 10,90 gramos de proteínas
- 16 gramos de fibra
- 2,20 mg de sodio
- 6,10 mg de calcio
- 2 mg de hierro
- 30 mg de magnesio
- 0,50 mg de zinc
- 0,30 mg de cobre
- 193,40 mg de potasio
- 0,80 mg de magnesio
- 9,20 mg de vitamina C
- 1,5 gramos de ácidos grasos, principalmente oleico (36,3%), esteárico (29,7%) y palmítico (7,26%)
Beneficios para la salud del copoazú
En los últimos años, el copoazú ha despertado el interés de la comunidad científica debido a su elevada concentración de compuestos bioactivos.
Aunque todavía se siguen investigando muchos de sus efectos, estos son algunos de los beneficios más destacados:
Previene el daño oxidativo
El copoazú tiene un gran poder antioxidante gracias a su alto contenido en antocianinas y flavonoides como la quercetina y el kaempferol. Algunos estudios hablan también de las teograndinas, un tipo de flavonoides sulfatados que no se encuentran en otras plantas y que ayudan a neutralizar el daño celular causado por los radicales libres.
Cuida la salud cardiovascular
Gracias a su alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados el copoazú reduce el colesterol malo LDL y los triglicéridos, a la vez que aumenta el colesterol bueno HDL.
Fortalece el sistema inmunológico
Es una fuente natural de vitamina C, un nutriente indispensable para fortalecer las defensas y mejorar la respuesta del organismo frente a infecciones.
Favorece el tránsito intestinal
Gracias a su alto contenido en fibra dietética, el copoazú ayuda a prevenir el estreñimiento y a mantener una buena salud digestiva.
Alivia la inflamación
Contiene catequinas, un tipo de flavonoides con propiedades antiinflamatorias que pueden reducir las molestias asociadas a procesos inflamatorios leves.
Favorece el control glucémico
Ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre. Por ello, es un alimento interesante para personas con resistencia a la insulina o diabetes tipo 2, siempre dentro de una dieta saludable.
Hidrata y nutre la piel
Las comunidades amazónicas usaron durante siglos la manteca de copoazú con fines cosméticos por sus propiedades emolientes, hidratantes y protectoras. Nutre profundamente la piel y no obstruye los poros. Puedes usarla sin miedo a que te salgan espinillas.
Mejora el estado de ánimo
El chocolate que se obtiene del copoazú es rico en fenilotilamina, un compuesto que actúa sobre el sistema nervioso y tiene propiedades antidepresivas. Promueve la liberación de endorfinas y serotonina, neurotransmisores implicados en el estado de ánimo.
Actividad antiproliferativa
Algunos estudios han encontrado que los compuestos fenólicos del copoazú pueden inhibir el crecimiento de las células cancerosas, especialmente en el colon.
Aunque no es una fruta fácil de encontrar en España, su popularidad está creciendo poco a poco. Si tienes la oportunidad de probarla, merece la pena tanto por su sabor como por sus propiedades.




