Las ceramidas son lípidos (grasas) que se encuentran de manera natural en la piel y son esenciales para garantizar la barrera de la misma y mantener la hidratación. Con el paso del tiempo nuestra piel va perdiendo parte de su capital de ceramidas, volviendose más seca y menos flexible. Si notas tirantez y falta de luminosidad en tu cutis, tal vez necesitas un tratamiento con cremas que incorporen ceramidas en su fórmula.


Propiedades cosméticas de las ceramidas:

  • Hidratan y protegen la piel.
  • Retrasan las señales del envejecimiento cutáneo.
  • Reducen la sequedad, minimizando las líneas de expresión y arrugas.
  • Aumentan la producción de colágeno en los fibroplastos.
  • En los tratamientos para el cabello, aportan brillo y suavidad a la melena.
  • Están especialmente recomendadas para la piel seca, sensible, con dermatitis, eczema o psoriasis.

¿Cómo pueden ayudar las ceramidas a la piel con psoriasis?

Las pieles secas, deshidratadas o con psoriasis a menudo carecen de ceramidas y como resultado la barrera protectora de la epidermis se ve comprometida. Cuando esto sucede, la piel se vuelve más vulnerable ante factores ambientales como los cambios de clima. Gracias a la aplicación de ceramidas concentradas, reforzamos la barrera de protección natural de la piel y evitamos también la pérdida de agua transepidérmica. Con el uso continuado, las asperezas se reducen y la piel se vuelve más suave.

¿Cómo hacer una crema casera con ceramidas?

Elaborar una crema casera con ceramidas es muy sencillo. Te explicamos el procedimiento paso a paso.

Necesitas:

Preparación:

  1. Pesa todos los ingredientes por separado en una báscula de precisión.
  2. Coloca un recipiente al baño María con el aceite de coco y la ceramida hasta que se funda.
  3. Luego colocaremos otro recipiente al baño María con el emulsionante Lamecreme, el aceite de jojoba, el aceite de aloe vera y el aceite de macadamia. Una vez que el emulsionante se derrita, retira el recipiente del fuego y remueve la mezcla con una espátula de madera.
  4. Por último, colocamos un tercer recipiente al baño María con el aceite de sésamo y la manteca de karité. Cuando esta se funda retiramos del fuego y reservamos la mezcla.
  5. Calienta ahora el agua de rosas con la goma Xantana hasta que se deshaga.
  6. Con la ayuda de un termómetro, mide la temperatura de las mezclas obtenidas. Cuando alcancen los 65 Cº comenzaremos a mezclar el contenido de todos los recipientes dejando para el final la emulsión del agua de rosas y la goma Xantana.
  7. Con la batidora a media potencia, bate durante 4-5 minutos hasta obtener una crema de consistencia homogénea.
  8. Por último añadiremos los principios activos (el Pantenol y la vitamina E), el conservante y el aceite esencial de sándalo. Mide el pH de tu crema con unos papeles medidores y ajústalo con una o dos gotitas de ácido láctico (debe estar entre 5 y 5,5).

¡Tu crema con ceramidas está lista! Si te ha gustado esta receta, no olvides compartirla.