Hidratar la piel del cuerpo es una necesidad constante para muchas personas. La sequedad en la epidermis genera sensaciones desagradables como tirantez, irritabilidad o descamación.

crema corporal casera

Las pieles envejecidas son las más propensas a resecarse pero algunas personas jóvenes, sin razón aparente, también experimentan esta falta de confort. En estos casos, la sequedad cutánea se debe muchas veces a factores genéticos, ambientales o al uso de jabones con un Ph inadecuado.


Como puedes imaginar, las cremas hidratantes son una solución fácil y práctica para este problema tan común. Estos productos actúan dejando sobre la superficie de la piel sustancias que ayudan a retener el agua en su interior. Normalmente se trata de emulsiones con una proporción variable de componentes hidrófilos y lipófilos.

Entre las sustancias altamente hidrófilas que actúan como humectantes de la piel están la glicerina, los hidrolatos, etc. Las sustancias lipófilas pueden ser aceites vegetales como el aceite de aguacate, el aceite de germen de trigo, mantecas vegetales como la manteca de cacao o de karité o incluso sustancias de procedencia animal como la lanolina y sus derivados. Además, la mayoría de las cremas hidratantes ya sean para la cara o el cuerpo suelen estar enriquecidas con vitamina E y otros ingredientes que favorecen la conservación del producto.

Por otra parte cada tipo de piel requiere de unos cuidados especiales. La crema corporal casera que te proponemos preparar a continuación está especialmente indicada para la piel seca o sensible. Utilizaremos en su elaboración una crema base natural y orgánica libre de parabenos a la que añadiremos manteca de karité, aceite de jojoba y aceites esenciales.

Necesitas:

Mezcla todos los ingredientes en un recipiente limpio hasta obtener una crema de textura homogénea. Te recomendamos aplicarla después de la ducha sobre cualquier parte del cuerpo para suavizar la piel y combatir la molesta sensación de sequedad.

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