El diente de león (Taraxacum officinale) es una planta herbácea de la familia de las Asteráceas que se encuentra en estado silvestre casi todas las regiones del mundo: Europa, Asia y América del Norte. Crece de forma natural en muchos prados, jardines y al borde de los caminos. Debido a su abundancia muchos piensan que es una “mala hierba” ¡nada más alejado de la realidad! Esta planta es un verdadero tesoro de la medicina natural. Sus propiedades terapéuticas son conocidas desde la Antigüedad y a día de hoy continúa utilizándose en la elaboración de diferentes productos farmacéuticos.
Propiedades terapéuticas del diente de león.
El diente de león se emplea a menudo como coadyuvante natural en el tratamiento de insuficiencias hepáticas, hipercolesterolemia y cálculos biliares.
En el siglo X d.C. el médico persa Avicena dejó constancia en sus escritos del uso del diente de león, para estimular la producción de bilis y orina.
Durante el siglo XVI fue reconocido en la farmacopea europea como protector hepático y diurético natural.
Ya en el siglo XX el Dr. Henri Leclerc (1870 – 1954) descubrió la utilidad de las infusiones con diente de león para tratar problemas de la piel como eccemas y brotes de acné. En su opinión, las propiedades dermatológicas de esta planta se deben a su poder desintoxicante, ya que al promover un buen funcionamiento del hígado esto se refleja también en la salud de la piel.
A día de hoy la Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprueba el uso medicinal del diente de león como coadyuvante para el alivio de trastornos digestivos leves (como las digestiones pesadas y las flatulencias) y como diurético para favorecer la eliminación de toxinas en caso de afección urinaria.
En el siguiente video César Valera, vocal de plantas medicinales del Colegio de Farmacéuticos de Madrid, nos explica detalladamente las virtudes de las infusiones y fármacos elaborados con diente de león.
Una planta de alto valor nutricional.
El diente de león es rico en:
- Vitaminas A, C, E y K y vitaminas del grupo B
- Minerales como hierro, magnesio, potasio, calcio y silicio.
- Antioxidantes: principalmente flavonoides, betacarotenos y taninos
- Ácido oleico y linoleico
- La raíz contiene inulina, un tipo de fibra que fortalece la microbiota intestinal.
Elimina toxinas del organismo.
El diente de león es conocido por sus propiedades diuréticas y desintoxicantes. Colabora con el buen funcionamiento del hígado y del riñón y previene la formación de cálculos biliares.
Combate el estreñimiento.
Tiene un suave efecto laxante que ayuda a mejorar el tránsito intestinal. Algunas investigaciones señalan que la inulina presente en sus hojas puede aliviar los síntomas del colon irritable.
Mejora la circulación de la sangre.
Gracias a su aporte en taninos, el diente de león es beneficioso para los problemas circulatorios periféricos como varices y hemorroides.
Es un protector hepático natural.
Estudios realizados en animales demuestran su utilidad para regenerar el hígado graso y protegerlo frente a sustancias tóxicas.
Bueno para los diabéticos.
Regula el metabolismo y ayuda a controlar los niveles altos de glucosa en sangre. Según un estudio publicado en la revista The Review of Diabetic Studies el diente de león tiene un efecto hipoglucemiante gracias a sus compuestos bioactivos como la quercitina, el ácido clorogénico y taraxínico.
Anticancerígeno natural
Sus hojas y raíces tienen propiedades anticancerígenas y algunos estudios realizados in vitro demuestran su capacidad de inhibir el crecimiento de células cancerosas en el páncreas, el hígado o el riñón.
Protege frente a infecciones.
El diente de león tiene también propiedades antimicrobianas y antivirales. Varios estudios in vitro han comprobado que el extracto de esta planta reduce la capacidad de los virus de replicarse y dañar a otras partes del organismo.
Previene el envejecimiento cutáneo.
Gracias a su alto contenido en antioxidantes la infusión de las flores y hojas de diente de león previene el daño oxidativo causado los radicales libres retrasando los signos de envejecimiento en la piel.
¿Cómo tomar diente de león?

El diente de león es una planta comestible y que pertenece a la familia de la achicoria. En muchos lugares se consumen sus brotes tiernos en ensalada acompañados de rúcula, canónigos y otras verduras. También se pueden añadir a las sopas para darles un toque aromático o preparar unas deliciosas tostas si los acompañamos de tomate, aceite de oliva y requesón.
Es importante recolectar las hojas a comienzos de la floración ya que después su sabor se vuelve amargo.
Las raíces de la planta se pueden secar y moler para preparar tés e infusiones.
Hojas de diente de león cortadas, suavemente secadas, 100% puras y naturales
Las hojas secas de diente de león son perfectas para preparar té. Vertir agua hirviendo sobre 2 cucharaditas por taza (250 ml) y cubrir durante 8-10 minutos, según el gusto. Alternativamente, las hojas también se pueden utilizar para enriquecer especias y aderezos para ensaladas.
Además, también podemos aprovechar sus beneficios nutricionales en forma de extracto o de cápsulas que se elaboran a partir del polvo seco de las hojas o de la raíz.
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– 500 mg de extracto de raíz de diente de león por cápsula
– Extracto 10:1, equivalente a 5g de raíz de diente de león por cápsula
– sin gluten, sin lactosa, sin fructosa, vegano
– sin estearato de magnesio ni dióxido de silicio
Para la dosificación de la planta en sus presentaciones medicinales es importante seguir las indicaciones del fabricante o consultar a un farmacéutico en caso de dudas.
Efectos secundarios del diente de león.
El diente de león es una planta medicinal muy segura, pero aún así conviene evitarla en algunos casos:
- Pacientes con enfermedades de la vesícula biliar: el diente de león previene la formación de cálculos biliares, pero en personas que ya tienen problemas de este tipo es mejor evitarlo porque estimula la producción de jugos gástricos y podría ocasionar hiperacidez.
- Pacientes que toman diuréticos y anticoagulantes: el diente de león aumenta el efecto de estos fármacos. Si este es tu caso, deberías consultar a tu médico de cabecera la posibilidad de tomar suplementos elaborados con esta planta medicinal.




