Cuando hablamos de velas, muchas veces usamos “perfumadas” y “aromáticas” como si fueran lo mismo. Pero no lo son. Aunque ambas desprenden olor al encenderse, su composición, su finalidad y hasta la experiencia que ofrecen es diferente.


Las velas perfumadas son, en su mayoría, productos comerciales diseñados para que tu casa huela bien. Para lograrlo, suelen incorporar fragancias sintéticas, creadas en laboratorio para imitar olores naturales o incluso inventar nuevos. Además, muchas están hechas con parafina, un derivado del petróleo, que permite una buena difusión del aroma y suele abaratar costes.

Son ideales si quieres crear ambiente en una cena, dar un toque acogedor a tu salón o disfrutar de un olor agradable sin complicarte demasiado.

Por otro lado, están las velas aromáticas, vinculadas al mundo de la aromaterapia y que tienen como propósito lograr un bienestar físico y emocional. En lugar de fragancias sintéticas, se elaboran con aceites esenciales naturales extraídos de plantas, flores o hierbas.

Otra diferencia importante está en la intención de uso. Mientras que una vela perfumada se enciende para “oler bien”, una vela aromática se utiliza con un propósito más concreto: crear un ambiente propicio para meditar, relajarse después de un día intenso o incluso mejorar el estado de ánimo.

Por ejemplo, el aceite esencial de lavanda se asocia con la relajación y puede ayudarte a conciliar el sueño; el eucalipto puede favorecer la respiración; y los cítricos, como el limón o la naranja, suelen estimular la energía y la concentración. Además, muchas velas aromáticas utilizan ceras vegetales, como la de soja o la de abeja, que arden de forma más limpia.

En resumen, no es tanto una cuestión de cuál es mejor, sino de para qué la quieres. Si quieres disfrutar de un buen olor, una vela perfumada puede ser suficiente. Pero si lo que te interesa es aprovechar los beneficios de la aromaterapia sobre tu bienestar, tiene más sentido optar por las velas aromáticas.

La próxima vez que elijas una, ya no será solo por el olor… sino por lo que quieres sentir.