Varios meses después de que un grupo de científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) empezase a investigar materiales capaces de inactivar el SARS-CoV-2 de las superficies, los estudios han cosechado ya sus primeros resultados dando lugar a la creación de un nuevo nanomaterial basado en nanopartículas de cobre muy pequeñas y con una alta actividad biológica.


Este nuevo nanomaterial podría utilizarse como recubrimiento para las mascarillas quirúrgicas, batas médicas o superficies de alto contacto como podrían ser los pomos y barandillas del transporte público.

“Esta nueva tecnología consiste en unas nanopartículas que interaccionan sobre las proteínas del coronavirus modificándolas a través de un mecanismo de oxidación y bloqueando su capacidad para infectar las células humanas” – explica José Miguel Palomo, investigador al frente del grupo de Química biológica y Biocatálisis del Instituto de Catálisis y Petroleoquímica del CSIC (ICP-CSIC).

Las nanopartículas de cobre son muy eficientes inhibiendo las proteínas funcionales del SARS-CoV-2, especialmente la proteasa 3CLpro, que interviene en el proceso de replicación del virus, y la proteína spike, que es la que permite la entrada del virus en las células humanas.

Una de las mayores ventajas de este nanomaterial es que es extremadamente estable,incluso a temperaturas muy elevadas (más de 80ºC). Esto asegura su utilización a temperaturas de hasta 50-60ºC con mucha fiabilidad.

Actualmente los investigadores están estudiando su desarrollo industrial para poder llevarlo al mercado.