Hace unos días os hablamos en el blog de los beneficios del consumo de propóleo para la salud. El propóleo es una resina pegajosa que se encuentra en las plantas y los árboles y que las abejas recolectan para reforzar la estructura de sus colmenas. Se diferencia así del polen que es extraído directamente de las flores y que sirve de alimento a la colmena.
Beneficios del polen para la salud
El polen tiene cantidades significativas de muchos nutrientes esenciales para la vida. Posee veintidós tipos de aminoácidos, vitamina B, vitamina C, potasio, hierro, cobre y zinc, entre otros.
Entre los beneficios saludables del polen podemos mencionar:
- Es un antibiótico natural.
- Favorece la digestión.
- Regula los glóbulos blancos y la hemoglobina en la sangre.
- Combate la fatiga.
- Es ideal para deportistas ya que favorece el aumento de la masa muscular.
- También se recomienda para personas con carencias nutricionales, bajas de peso o en período de recuperación de alguna enfermedad.
¿Cómo consumir el polen de abejas?
Una cucharadita al día de polen es suficiente para aprovecharnos de todas sus propiedades nutricionales, sentirnos más fuertes y saludables.
Polen de abeja (250g), natural puro, seco, sin aditivos
Casi siempre se comercializa el polen disecado que, además de conservar intactos todos sus nutrientes, es más fácil de digerir. Puedes mezclarlo con zumo, batidos, yogur, cereales, etc.
Personas alérgicas al polen
Existen dos tipos de polen: el «Gimnófilo» que es aquel que se encuentra dentro de las flores y que se esparce con el viento, y el polen «Entomófilo» que es el polen que recogen las abejas.
Consumir polen de abejas oralmente y en pequeñas cantidades, ayuda a desarrollar inmunidad contra el polen en el aire. Obviamente es necesario consultar antes con tu médico la posibilidad de tomar polen de abejas si tu alergia es fuerte o si además se presenta acompañada de otros síntomas como sinusitis, asma bronquial, etc.




