Empieza el buen tiempo y muchas personas amantes del deporte se plantean entrenar al aire libre: ciclismo, trail running, partidos de futbol, etc.  Algunos estudios demuestran que es más beneficioso entrenar al aire libre que en el gimnasio ya que liberamos más energía y se reducen los niveles de estrés y de ansiedad.

Otro estudio afirma que las personas que hacen ejercicio al aire libre son capaces de mantener la actividad física durante más tiempo (hasta 30 minutos más que aquellos que entrenan en un gimnasio).


Otra ventaja de hacer ejercicio al aire libre cuando hace buen tiempo es que aprovechamos los beneficios de la luz solar que nos ayuda a asimilar la vitamina D, indpispensable para tener unos huesos fuertes.

Además, no olvidemos que las actividades físicas outdoor (ciclismo, senderismo, escalada…) son gratuitas. No tienes que pagar cuotas de gimnasio para ponerte en forma. Muchos parques públicos tienen habilitadas zonas para hacer ejercicio con barras, cuerdas e incluso máquinas sencillas que puedes utilizar para tus entrenamientos.

El ejercicio al aire libre también tiene sus inconvenientes

Como podéis imaginar, la principal desventaja de los entrenamientos al aire libre es la exposición a las inclemencias del tiempo. Si llueve, nieva o hace mucho viento, no es seguro ni saludable hacer deporte en el exterior, de modo que tendremos que quedarnos en casa o ir al gimnasio, en cuyas instalaciones podemos disfrutar de aire acondicionado o calefacción. Además, la mayoría de salas de fitness hay entrenadores dispuestos a ayudarnos y orientarnos en la ejecución de los ejercicios si no sabemos por dónde empezar. Y por supuesto, tenemos a nuestro alcance todo tipo de máquinas y materiales.

Si no estás acostumbrada a hacer ejercicio, puedes apuntarte a clases grupales en el gimnasio (por ejemplo yoga, kickboxing, body pump…). Tendrás un monitor que te guíe y otros compañeros para entrenar. Es una forma divertida y segura de tomar contacto con el deporte.

Por último, muchos gimnasios cuentan en sus instalaciones con piscina, spa, saunas. Esto nos permite practicar varios deportes y gozar de auténticas sesiones de relajación después del entrenamiento para descargar el estrés y aliviar tensiones.

Recuerda que por lo menos en este caso, una elección no excluye la otra y nada nos impide acudir al gimnasio un par de días a la semana y salir a correr los fines de semana o a practicar ciclismo mientras disfrutamos del buen tiempo.