Una buena hidratante facial para la piel seca debe cumplir con dos requisitos: nutrir en profundidad y ser capaz de retrasar la aparición de las arrugas. Los aceites y las mantecas son ideales para darle a tu crema ese extra de nutrición que tu piel necesita. Además incluiremos en esta receta principios activos emolientes que sirvan para regenerar la epidermis y evitar que esta pierda parte de su humectación natural.

Si empiezas a notar picores o descamación en tu cutis, esto puede ser señal de que tu piel está deshidratada. No conviene ignorar estas alertas ya que la deshidratación puede conducir con el paso de los años a la aparición de arrugas prematuras.

Esta hidratante casera para la piel seca te ayudará a nutrir la piel en profundidad, haciendo que se vuelva más suave y flexible. Además previene la aparición temprana de líneas de expresión.

Necesitas:

Preparación:

  1. Pesa todos los aceites vegetales y colócalos en un recipiente (fase oleosa).
  2. En otro recipiente colocamos los 60 gramos de agua destilada y le añadimos los 4 gramos de glicerina vegetal (fase acuosa).
  3. Ahora añadiremos los 6 gramos de emulsionante Olivem a la fase acuosa y removemos un poco con la ayuda de una espátula de madera.
  4. Calentamos por separado al baño María la fase acuosa y la fase oleosa hasta que alcancen los 75 Cº.
  5. Mezcla ahora ambas fases con la batidora a media potencia hasta obtener una crema de textura fluida y ligera.
  6. Coloca el recipiente en un bol de mayor tamaño con agua fría para que baje la temperatura. Continúa removiendo durante algunos minutos.
  7. Para finalizar, agregamos a nuestra crema las diez gotitas de conservante Sharomix y el Linalool u otra esencia aromática que te guste.
  8. Envasa tu crema cuando se haya enfriado del todo. ¡Ya está lista para usar!