jogging


Salir a correr se ha puesto de moda en nuestras ciudades. Esta actividad física tiene un impacto muy positivo en la salud: mejora la capacidad cardio-pulmonar, nos ayuda a quemar calorías y a reducir los niveles de estrés. Según los expertos en la materia, existen dos tipos de corredores: los que hacen running y los que practican jogging. ¿Sabes qué diferencia a ambas disciplinas?

¿Qué es el jogging?

La palabra jogging proviene del inglés y se popularizó a partir de la década de los ’60. Es un tipo de entrenamiento aeróbico similar a la carrera a pie, pero menos exigente.

En el jogging corremos a un ritmo lento y constante (al trote). Aunque no existe una velocidad definida, la mayoría de los corredores se desplazan a menos de 10 km/h. Otro aspecto a tener en cuenta son las pulsaciones que no deben superar la máxima de 70 por minuto.

Como podéis comprobar, existen diferencias claras con el running ya que en este último deporte el corredor tiene como objetivo recorrer cierta distancia en un tiempo concreto.

Por lo general los runners son más disciplinados en cuanto a sus rutinas. Tienen un plan establecido de horarios, kilómetros a recorrer y registran sus progresos ya que muchas veces son profesionales del deporte o entrenan para correr en maratones.

En cuanto al impacto del running o el jogging sobre la salud, ambas actividades físicas resultan beneficiosas. Los runners consiguen quemar un mayor número de calorías que los que practican jogging porque realizan un mayor esfuerzo en sus entrenamientos. Por otra parte, el jogging tiene menor impacto sobre los ligamentos y articulaciones siendo más adecuado para personas de la tercera edad.

Consejos para practicar jogging

  • Debes hacer siempre un calentamiento previo de 15 minutos antes de empezar a correr. De esta forma reducirás el riesgo de sufrir lesiones durante la carrera.
  • Es preferible correr sobre superficies blandas, como césped o tierra, y no sobre superficies duras como el asfalto.
  • Hazte con unas zapatillas cómodas, que no pesen demasiado, que se adapten a la perfección a tu pie y que tengan una suela gruesa.
  • No intentes darte una paliza los primeros días. Es mejor alternar unos minutos de carrera con otros de marcha hasta alcanzar una buena condición física.
  • Si tienes problemas cardíacos, osteoporosis o diabetes, debes consultar la idea con tu médico antes de comenzar a practicar jogging.