Si eres portadora de implantes mamarios, es muy probable que en algún momento te hayas preguntado: ¿Puedo hacerme una mamografía sin riesgo de dañar mis prótesis? O ¿Será igual de efectiva para detectar problemas?
La respuesta corta es sí: las mujeres con implantes también pueden y deben hacerse mamografías como parte de su control preventivo de salud. Eso sí, existe una técnica especial y algunos cuidados extra que conviene conocer.
¿Por qué la mamografía sigue siendo indispensable?
La mamografía es la herramienta más eficaz para detectar cáncer de seno en su fase inicial, incluso antes de que aparezcan síntomas o bultos palpables. La detección temprana marca una gran diferencia en los tratamientos y en las probabilidades de curación.
Tener implantes no reduce el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Por eso, aunque lleves prótesis, tu chequeo debe incluir mamografías siguiendo las recomendaciones de tu ginecólogo.
La técnica correcta: la famosa proyección de Eklund
Ahora, vamos a la parte más técnica, que es la que a veces genera más inquietud. Cuando te haces una mamografía, la técnica es un poco diferente si tienes implantes, pero no te preocupes, los radiólogos y tecnólogos están completamente preparados para ello.
La mamografía convencional puede ser menos efectiva en mujeres con implantes porque estos pueden bloquear la visualización de parte del tejido mamario. Para solucionarlo, se utiliza una técnica especializada llamada mamografía con desplazamientos (o Eklund).
Es un procedimiento que consiste en mover suavemente el implante hacia la pared torácica para aislar y comprimir solo el tejido mamario. Esto permite obtener imágenes claras sin la interferencia del implante.
Es fundamental que le informes al técnico de que tienes implantes antes de la mamografía para que pueda usar esta técnica. Aunque parezca que es algo obvio, a veces se puede pasar por alto.
Además de la mamografía, tu médico podría recomendarte estudios adicionales como un ultrasonido (ecografía) o una resonancia magnética (RMN), ya que estos también pueden ayudar a obtener una visión completa del tejido mamario alrededor de los implantes.
¿Es doloroso o peligroso?
Es normal sentir cierta presión o incomodidad durante la mamografía, ya sea con o sin implantes, pero en general, no es un procedimiento doloroso. Además, el riesgo de que el implante se rompa es extremadamente bajo, casi inexistente, ya que están diseñados para resistir la presión.
En resumen, no dejes que el hecho de tener implantes te impida cuidar de tu salud. La mamografía es tu aliada, y con la técnica adecuada, te ofrece la tranquilidad que necesitas.
Si tienes más preguntas, no dudes en hablar con tu médico o ginecólogo.




