En general, las mujeres nos preocupamos bastante por acudir puntualmente a las citas con nuestro ginecólogo, pero no prestamos la misma atención al cuidado de las vías urinarias; tal vez porque pensamos que visitar al urólogo es cosa de hombres. Sin embargo, la urología no es una especialidad médica exclusiva del varón, las mujeres también deben acudir al urólogo para hacerse revisiones periódicas o cuando se presentan patologías que afectan al aparato urinario.

¿Cuáles son los principales problemas que aborda la urología en la mujer?

La urología se ocupa de la prevención, diagnóstico y tratamiento de las siguientes afecciones.

Infecciones de orina

Las infecciones de orina son un problema bastante común, sobre todo en mujeres en edad reproductiva. Los síntomas habituales son la urgencia por ir al baño y molestias al orinar.

Se calcula que un 40% de las mujeres fértiles padecerán una infección de este tipo a lo largo de su vida. La causa principal es la proliferación de bacterias en el tracto urinario, aunque también pueden estar ocasionadas por hongos, virus o parásitos.

A partir de la menopausia las infecciones de orina podrían volverse recurrentes debido a que el flujo vaginal disminuye su pH y por lo tanto, esta barrera protectora se debilita.

Las mujeres con diabetes o inmunodeprimidas también son vulnerables a sufrir esta patología de manera crónica. Se produce entonces un proceso inflamatorio a nivel vesical. En estos casos el especialista puede recomendar un tratamiento de inmunoterapia para fortalecer el sistema inmune de la paciente. Otra posibilidad son las instilaciones endovesicales que ayudan a regenerar la capa protectora de la mucosa vesical que se debilita frente a las infecciones de orina recurrentes.

Una cistitis no tratada podría ocasionar una infección en el riñón conocida como pielonefritis. Por este motivo es importante acudir al urólogo sin tardanza en lugar de auto-medicarse o confiar en los remedios caseros.

Problemas renales

La litiasis urinaria (más conocida como piedras al riñón) es una patología urológica que en España tiene una prevalencia del 4,5%. El tratamiento dependerá de la localización del cálculo renal y de su tamaño.

Más del 50% de los pacientes que sufren un episodio de cólico nefrítico volverán a padecer otros episodios a lo largo de su vida. Para evitar que esto suceda, el urólogo no sólo debe tratar el cólico sino también hacer un estudio de la patología litiásica en su conjunto.

Incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria afecta a un 20% – 30% de las mujeres adultas. Algunas causas habituales son la caída de estrógenos en la menopausia, los partos, la obesidad, el estreñimiento crónico o los deportes de impacto.

Existen diferentes tipos de incontinencia: de urgencia, de esfuerzo o por rebosamiento. A día de hoy sigue siendo un problema de salud infravalorado, pues por desgracia para muchas mujeres es un tema tabú.

La incontinencia urinaria suele afectar a la autoestima y calidad de vida. Sin embargo, sólo un 28,4% de las mujeres que la padecen acuden a la consulta del urólogo, bien por vergüenza o porque piensan que es un proceso natural de la edad.

Prolapso vesical

Los prolapsos están relacionados con la debilidad de los músculos del suelo pélvico que mantienen los órganos internos en la posición correcta.

Los partos vaginales complicados o la obesidad son las causas más comunes de este problema que si no se trata, puede dar lugar a complicaciones como obstrucción urinaria o dificultad para miccionar.

Los prolapsos requieren un abordaje multidisciplinar en el que intervengan especialistas del campo de la urología, la ginecología y fisioterapeutas rehabilitadores del suelo pélvico.

Tumores en la vejiga o en el riñón

Los cánceres urológicos más comunes en las mujeres son los de vejiga y riñón, aunque de forma poco frecuente pueden aparecer también tumores en la uretra y en la glándula suprarrenal.

Suelen venir acompañados de síntomas como hematuria (sangre en la orina), flujo débil o dolor al miccionar.

El cáncer de vejiga es uno de los cinco tumores con mayor incidencia en nuestro país. Según la SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica) se estima que este 2022 se diagnosticarán 22.295 casos de cáncer  de vejiga en España, de los cuales 4.303 serán en mujeres.

En lo que respecta al cáncer de riñón, la SEOM calcula que podrían diagnosticarse 8.078 casos en 2022, que afectarán a 2.506  mujeres.

El cáncer de riñón no provoca síntomas en la etapa temprana de la enfermedad y por eso es tan importante hacerse revisiones periódicas con el fin de prevenir. En fases más avanzadas puede provocar síntomas como dolor de espalda, pérdida de peso injustificada o sangre en la orina. Es habitual confundir estas señales con la presencia de una infección de orina. Ante la sospecha, lo mejor es acudir con prontitud a la consulta del urólogo para descartar la presencia de un tumor.

Hasta un 80% de los tumores vesicales son tratables mediante cirugía endoscópica a través de la uretra y un 65% de los tumores renales que son localizados en fase temprana son potencialmente curables. Un diagnóstico precoz es vital para gozar de un pronóstico más favorable.